Menem bajo arresto .Recibió el fallo "con dolor y frustración", dijo el juez.Cecilia Bolocco rompió en llanto .La Bolsa subió .Sus partidarios quedaron conmocionados.

Luna de hiel para Menem

El arresto de Menem no provocó alteraciones en la Argentina, aunque conmovió a buena parte de la sociedad.

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ESCOLTA. Menem abandona los tribunales junto a su esposa Cecilia Bolocco bajo fuerte seguridad

BUENOS AIRES | AP, AFP y DPA

En un hecho inédito durante un período democrático en Argentina, el ex presidente constitucional Carlos Menem quedó bajo arresto domiciliario en la causa por contrabando de armas a Croacia y Ecuador, uno de los mayores escándalos durante su gestión de un decenio (1989-99).

En un fallo que conmocionó a Argentina, Menem fue arrestado luego de presentarse ante el juez federal Jorge Urso. El ex presidente leyó un descargo escrito de 13 páginas pero se negó a responder a las preguntas del fiscal que lleva el caso, por el cual también están detenido dos de sus más cercanos colaboradores (el ex ministro Antonio Erman González y su ex cuñado Emir Yoma), y el ex jefe del Ejército, Martín Balza.

Al ex mandatario se le detuvo como sospechoso de "falsedad ideológica de documento público y jefe de asociación ilícita", indicó el fiscal federal Carlos Stornelli, máximo impulsor de la causa judicial. Stornelli comentó que Menem "recibió la noticia con una gran entereza".

Pero el juez Urso dijo que la reacción de Menem al recibir el fallo fue "de dolor, de sentirse frustrado ante lo que reconoce como una injusticia" y aclaró que "no hizo nada, sólo un gesto".

Menem dijo al juez que le "sorprendía" su detención y consideró que la resolución "era una injusticia para con él" porque "no había cometido ningún delito".

REACCIONES. Tres horas y media después de ingresar a los tribunales a las 09.00 hora local, y en medio del ruidoso apoyo de sus partidarios llegados de La Rioja, Menem y su flamante esposa la chilena Cecilia Bolocco salieron del juzgado y fueron trasladados en un helicóptero de la Fuerza Aérea hacia el lugar donde el ex gobernante decidió cumplir su detención domiciliaria, la finca de su amigo Armando Gostanián, en la localidad bonaerense de Don Torcuato (20 km al norte).

Los seguidores de Menem entonaron el Himno Nacional Argentino y la marcha peronista, vitorearon al ex presidente y gritaron contra el juez y el fiscal Stornelli.

Menem recibió el beneficio del arresto domiciliario por tener 70 años cumplidos y, una vez instalado en la finca desde la tarde del jueves, el primero en visitarlo fue su hermano y senador, Eduardo Menem.

Pocas horas después de la decisión de Urso, el presidente Fernando de la Rúa, en declaraciones en la casa de Gobierno, estimó que el arresto de su predecesor "no debe significar problemas institucionales o políticos", ante comentarios sobre supuestos riesgos de gobernabilidad por ese episodio.

Por su parte, el ministro del Interior, Ramón Mestre, consideró la detención de Menem como "un hecho conmocionante", aunque destacó que la situación "no debería empañar la relación del gobierno con el Partido Justicialista".

Los mercados respondieron con sorprendente tranquilidad, y hasta con una cierta dosis de algarabía. La Bolsa argentina subió 2,68% y el "riesgo-país" bajó a 893 puntos básicos.

LLANTO. La ex Miss Universo chilena Cecilia Bolocco rompió por su lado en llanto ante la novedad de que su marido quedaba preso, apenas doce días después de haber contraído matrimonio y sin poder disfrutar de una luna de miel que planificaron en Siria (la tierra de los ancestros de Menem) y París, mientras que ahora deberán conformarse con un encierro en la quinta de Don Torcuato.

El denunciante original de la operación, en 1995, el abogado Ricardo Monner Sans (ver página 3), manifestó a radio Mitre que "esto me deja satisfecho porque siempre creí en la responsabilidad del ex presidente de la Nación".

La noticia sobre el apresamiento de Menem también impactó en el exterior.

El abogado de Menem, Mariano Cavagna Martínez, afirmó que "por ahora" no pedirá la excarcelación de su cliente y tampoco reclamará que Urso sea apartado de la causa, al declarar en forma enigmática: "no tengo porqué pensar que el doctor Urso sea manejado por alguien".