Barbarella era una superheroína muy difundida en los 60` y 70`, primero a partir del cómic y luego con una película que protagonizó Jane Fonda, en 1968. De tinte retrofuturista, con toques eróticos, la heroína luchaba por el bien en los distintos confines del universo.
Más 40 años después, en Uruguay, Patricia Fierro está de vuelta, luego de dos años de residencia en Grecia y Colombia. Quiere quedarse, luchar por su bien y volver a trabajar en los medios uruguayos. Y se parece a Jane Fonda, ¿no?
-¿Qué tenés de superheroína?
-No sé, creo que no mucho. Puedo decirte que empecé bien de abajo como modelo. Tuve a mi hija, Valentina, cuando tenía 17 años y a los 22 me presenté a un scouting de la agencia de Diego Ríos. Quedé entre las finalistas. Era madre de una niña chica, estaba sola y seguí detrás de mi sueño.
-¿Cuándo te diste cuenta de que esto era lo tuyo?
-En ese momento, cuando quedé en la agencia. Me di cuenta de que podía cumplir mi sueño. Ahí empecé a hacer comerciales y a meterme en productoras. Más tarde conocí a Juan Carlos (Scelza) y fui su secretaria en Locos por saber. Después me tocó hacer el personaje de la jueza en el programa. ¡Lo que me divertía! Ahí me di cuenta de que la televisión me encantaba. Se prenden las cámaras y me transformo. Si tengo un día medio bajón, llego a un estudio de TV y me levanta el ánimo.
-No estaría mal una cámara todo el día en tu casa, entonces...
-Nooo, hay que tener cuidado con esto de los videos prohibidos (risas).
-¿Vas a volver a la TV uruguaya?
-Hay proyectos y en este momento estamos en tratativas, conversaciones, así que supongo que, si todo sale bien, voy a estar en la pantalla. Uruguay, cada vez que he vuelto, siempre me da una buena bienvenida. Me llaman para programas, para notas, para proyectos. Quiero volver, en un momento se me encasilló de una manera, porque fui Miss Playboy, pero de a poco quiero avanzar en otro perfil. No es que tengo divismo ni soy un personaje, seguramente eso hace que siempre sea bienvenida.
-¿Qué tipo de programa harías?
-Me gustaría algo que tuviera que ver con la tendencia, la moda, espectáculos. No llegar a lo que es la farándula... una cosa más cuidada. Hay un programa que se llama Tendencias, conducido por Pampita, que me gusta mucho. Algo así. Sé que la gente me puede ver de otra manera, solo me falta la posibilidad. Creo que está cerca. Estoy feliz. Estoy con todas las pilas. Y no quiero viajar más, quiero estar tranquila, disfrutar de mi hija, de mis amigas, mi familia. Igual no descarto nada: si se me presenta una posibilidad en Buenos Aires la analizaría. Pero si consigo lo que deseo en Uruguay, me quedo.
-Tuviste una posibilidad en Argentina, en el teatro de revista y te volviste. ¿Se ve que Uruguay te tira?
-Totalmente. Como en el país de uno nunca se siente en ningún otro lado. La experiencia que tuve en Argentina, fue increíble. Teníamos un sketch con el Bicho Gómez y Campi. Me encantó. Pero lo que me mataba era un personaje de uno... no me gusta estar las 24 horas producida, de punta en blanco, te olvidás hasta de la cara que tenés de andar maquillada todo el tiempo. No es como en Pando, donde nací y donde vivo. Allí uno anda de pantalón deportivo para hacer los mandados. Ese es el tipo de vida que me gusta.
-¿Vas a seguir en Pando?
-Si, voy a seguir. Valentina está feliz en Pando. Tiene sus amigas. Yo también, muchas veces me convendría vivir en Montevideo, pero me quedo. Yo nací ahí, mis padres también. Nos conocemos todos.
-¿Qué hacés en tu tiempo libre?
-Me gusta leer. No es que sea una gran lectora, pero ciertas cosas me cuelgan. También pinto mucho en mi casa, veo que hay para reformar. Me cuelga mucho mi hogar, decorar, remodelar e intento hacer todo yo. En realidad, uno si se siente bien en su hogar es como la base para sentirse bien en otros ámbitos. Y en esta casa, que vivo en Pando, a mí me da mucha paz. Amo estar en mi casa.
-¿Qué te hace enojar?
-Soy muy calderita de lata... me enoja hablar y que no me escuchen. Me gusta muchísimo hablar y odio que no me escuchen. Me gusta cuando hablo que me miren a los ojos. Después, que mi hija no me haga caso. Tiene 14 años, está en una edad media brava, pero bastante caso hace.
-¿Tu hija heredó algo tuyo?
-Y... usa tacos, maquillaje. Está ahora con toda la movida de los cumpleaños de 15, con mucha actividad social.
-¿A quién admirás?
-Es difícil eso. Me maravilla Marilyn Monroe, aunque claro que muchos aspectos de su vida son cuestionables. Pero su coraje, su manera de ver el mundo, me parecen admirable. Tengo un poster de ella en mi casa y le voy pegando sus frases. Me acuerdo de varias: "La carrera se hace un público. El talento en la vida privada". O "Ojalá que la espera no desgaste mis sueños". Y la que más me gusta: "No me importa vivir en un mundo de hombres siempre que pueda ser una mujer en él".