Por: Analía Filosi
"Las celebrities cobran demasiado y los paparazzi muy poco. Lo mínimo es que se dejen hacer fotos". Palabras de Ron Galella, fotógrafo que se hizo famoso por retratar a figuras públicas en momentos privados, ganándose el odio de varias de ellas. Jacqueline Kennedy Onassis lo demandó y Marlon Brando le rompió la mandíbula, por mencionar algunos ejemplos. Él ni se inmutó y terminó convertido en el paparazzo más famoso y controvertido del siglo XX.
Personaje ideal para llevar adelante un documental, cosa que el realizador Leon Gast (Oscar por When we were Kings, sobre Muhammad Ali) advirtió y fue así que nació Smash his camera (Destroza su cámara), documental de 2009 que HBO estrena el próximo miércoles, a las 20:15. En noventa minutos se abre una caja de Pandora en cuestiones como derecho a la intimidad, libertad de prensa y el culto a las celebridades. Por este trabajo, Gast fue premiado como director en el Festival de Sundance.
En el documental aparecen entrevistas al fotoperiodista Harry Benson; al artista visual Chuck Close; al editor de Vanity Fair, Graydon Carter; al director del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Thomas Hoving, y a protagonistas de los dos lados de los litigios legales que involucraron a Galella, entre otros.
Además, el propio Galella revela los secretos para acercarse a esos objetivos que parecen tan lejanos, muchos de ellos trucos de gran creatividad. Eso y tantos años de trabajo le han permitido armar un archivo de casi tres millones de imágenes, muchas de las cuales se verán en este documental.
PERSONA A PERSONA. La carrera de Ron Galella (Nueva York, 1931) comenzó como fotógrafo de la Fuerza Aérea durante la Guerra de Corea. En 1958 se graduó en Fotoperiodismo en el Art Center College of Design en Los Ángeles, quizás sin imaginar que en los próximos años redefiniría la palabra paparazzo, dándole un nuevo significado a la relación entre la estrella de cine y el fotógrafo.
"Los retratos son persona a persona", dice el propio Galella, "uno busca capturar el encuentro persona a persona, la reacción, y ver, pero no a través del lente, a través del lente no se ve". El fotógrafo ha buscado siempre sorprender a las estrellas como personas normales y vaya si lo consiguió, fueron más de 30 años retratando figuras entre las que se podría nombrar a Jackie Kennedy Onassis, Marlon Brando, Cary Grant, Elvis Presley, Sophia Loren, Frank Sinatra, Mick Jagger, Woody Allen, John Lennon, Andy Warhol, David Bowie, Elizabeth Taylor, Paul Newman, Robert Redford, Michael Jackson, Jack Nicholson y las más recientes Madonna, Brad Pitt, Angelina Jolie o Penélope Cruz.
Su trabajo ha sido publicado en centenares de revistas, entre las que se encuentran Time, Harper`s Bazaar, Vogue, Vanity Fair, People, Rolling Stone, The New Yorker, The New York Time y Life.
También ha expuesto en museos y galerías de todo el mundo, como el MOMA de Nueva York, el San Francisco Museum of Modern Art, la Tate Modern de Londres y la Fundación Helmut Newton de Berlín. Hasta mañana, 131 de sus fotografías integran la exposición Paparazzo Extraordinaire! (así lo bautizó la revista Newsweek), que se exhibe en cuatro lugares de España: Loewe, Gran Vía, 8 y el Círculo de Bellas Artes. La misma incluye la exhibición del documental Smash his camera.
Galella es además autor de seis monografías, entre ellas: Man in the mirror: Michael Jackson (2009, PowerHouse Books), Warhol by Galella: That`s Great! (2008, Verlhac Editions) y Disco Years (2006, PowerHouse Books), premio al Mejor Libro de Fotografía del año por el New York Times.
Para saber más del fotógrafo y disfrutar de su trabajo recomendamos navegar por www.rongalella.com.
ESCÁNDALOS. Con tanta figura pasando por su lente y no precisamente en forma consentida, Galella se ganó problemas con muchas de ellas. Destacan especialmente dos casos.
El primero fue el enfrentamiento que tuvo con Jackie Kennedy Onassis, protagonista de una de sus mejores fotografías (abre su portal en Internet), que terminó en un tedioso juicio de 26 días (1972). "Me dolió perder el juicio contra las mentiras de Jackie, pero también gané mucho dinero", señaló Galella cuando supo que la sentencia le era desfavorable y lo obligaba a cumplir una orden de restricción que lo mantendría alejado de la ex señora Kennedy y ex señora Onassis y de sus hijos.
El segundo es el incidente que tuvo con Marlon Brando, ocurrido cuando fotografió al actor a la salida de un restaurante en ChinaTown, en 1973. Brando le propinó un puñetazo, rompiéndole la mandíbula y haciéndole saltar cinco dientes. El fotógrafo lo demandó y logró un resarcimiento económico. A partir de ahí, cada vez que tenía que fotografiar a Brando, lo hacía utilizando un casco de jugador de fútbol americano (ver foto).
Galella fue también todo un experto en colarse en fiestas y falsificar nombres allá por los años `60, cuando no había tantas restricciones ni amenazas legales como hoy en día.
Fue apodado El Padrino de la cultura paparazzi de los Estados Unidos, por Time y Vanity Fair, por ser quién sentó las bases de lo que antes era la fotografía de las estrellas, cuando se pensaba más en buscar la naturalidad sin perder el glamour.
Este hombre sólo confesaba tener un límite: no retrataba a los famosos en el baño. Fuera de eso, todo lo que ha estado a su alcance ha quedado registrado por su cámara, esa que muchos han querido destrozar.