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PABLO CAYAFA
"Faltan tres minutos para arrancar", se escucha. "¿Estamos prontos?", le pregunta Gustavo Landívar, productor general de Décadas, al control. El estudio desborda de gente: músicos, productores, bailarines y público se preparan para una nueva emisión del programa de mayor producción de la televisión. Andrés Tulipano y Nicolás De Maio, productor y asistente de programación respectivamente, están atrás de los últimos detalles. Faltan segundos para arrancar y sin embargo, los nervios y la tensión parece poca en comparación a la que uno imagina que habría en un ciclo con tantos elementos en juego: cuerpo de baile, despliegue escenográfico, músicos en vivo, invitados de primerísimo nivel, una dupla en la conducción, y que para colmo es en vivo, por lo que no hay margen para el error.
"Me gusta que sea en vivo porque se vive de otra manera, no hay más estrés sino más adrenalina. Cuando es grabado, estás haciendo algo musical, y en seguida un músico te pide para cortar y grabar de nuevo porque le erró en un acorde. Se pierde la magia, a mí me gusta que haya errores", explica Landívar al momento de fundamentar por qué el programa se transmite en vivo. Antes de dar comienzo, se ubica frente a una suerte de "mini control" constituido especialmente para él detrás de cámaras, que cuenta con tres pantallas: una grande que emite lo que se ve al aire por Canal 12 y otras dos para estar al tanto de la competencia. Reconoce estar pendiente de los programas que comparten horario con el suyo y articula sus tiempos de acuerdo a los rivales.
Hacer el programa en vivo tiene sus riesgos, y el de este domingo es un claro ejemplo. Una muy densa neblina retrasó los vuelos, y Chico Novarro, uno de los célebres invitados de la noche, no pudo viajar. "Tuve que rearmar el programa. Íbamos a abrir con Chico Novarro, y ahora va a arrancar Hereford", confiesa Landívar. "Pero igual vale la pena hacerlo en vivo, son riesgos que tiene".
Aparecen Victoria Rodríguez y Ruben Rada en escena y el público aprovecha para tomarse fotos con ambos. Se los ve distendidos y listos para iniciar una nueva emisión del exitoso Décadas. Los conductores están en el canal desde las seis de la tarde, cuando se reúnen con la producción que les explica los detalles de la emisión de esa jornada. "Ahí ajustamos detalles del guión y demás, pero todo es en una onda muy tranquila, no hay estrés, no hay corridas, es como que estamos hablando de algo que todos vamos a disfrutar, entonces lo charlamos de esa manera", relata Victoria. "Incluso hay tiempo para cuentos y anécdotas, `el Negro` (Rada) siempre tiene algo divertido para contar", agrega.
Rada, si bien manifiesta que disfruta mucho durante el programa, reconoce que hay situaciones que todavía lo ponen nervioso: "Hay muchas cosas importantes que atender al aire. Hay que estar muy atento a los avisos comerciales, una semana decís un aviso y a la semana que viene cambia y tenés que aprendértelo. `Punto com`, y yo estoy afuera de la "triple w` y todo eso… No está en mi vocabulario", confiesa.
En la escenografía, el equipo de baile de Nacho Cardozo realiza los últimos ensayos de lo que será la apertura de este domingo ante la atenta mirada del coreógrafo. Según cuenta Nacho, es la primera vez en la semana que tienen la oportunidad de ensayar en el decorado del programa: "Los sábados nos reunimos tres horas con los bailarines a ensayar en un salón, y los domingos venimos una hora antes a ensayar en el piso, y ahí nos encontramos con la realidad porque todo cambia: a veces en el escenario hay tres instrumentos, dos retornos, tres micrófonos o algún elemento escenográfico que varía y en base a eso acomodamos lo que traemos ensayado", detalla. En la emisión de la fecha, Cardozo por primera vez en el ciclo participaría él mismo de un cuadro musical, y será nada menos que el de Marilyn Monroe, homenajeándola a 50 años de su muerte: "Para este número, la coreografía ameritaba que estuviera uno más para el sostén de la bailarina y equilibrio en el espacio, así que dijimos de subir. No lo sufro para nada, lo disfruto".
Carlos Dopico, por más que no acostumbra a aparecer en cámara en el piso, está siempre presente en el estudio. Sus años en el periodismo musical le valieron importantes vínculos con distintas bandas de rock, y suele ser el nexo entre el programa y los reconocidos conjuntos que asisten, es por eso que "le parece una falta de respeto no estar". Está a cargo de los segmentos "Historia de una canción", en donde pone en práctica un ejercicio similar al que realizaba en La Púa de Colección, y "Uruguay le canta", el de mayor despliegue de producción. La sección consiste en la reproducción del tema característico de algún artista, interpretado por músicos alrededor de todo el país, que cantan la canción desde paisajes emblemáticos del Uruguay. De esta forma, la duración al aire es de apenas los minutos que dure el tema musical, por lo que es inimaginable pensar en las largas horas que puede tomar su realización. "Es muchísimo trabajo. La idea es que si viajamos hasta el departamento de Lavalleja, tengamos tiempo de ir hasta el Penitente, por ejemplo. Recorrer distancias y no quedarnos haciendo todas las canciones en las plazas de los pueblos", indica Dopico. "Por jornada podemos llegar a meter cinco horas. Perdemos tiempo en eso y en `microfonear`. Hemos `microfoneado` en la playa en condiciones terribles a una banda de ocho músicos, con lo que eso significa. Una batería necesita al menos ocho micrófonos. Lleva muchísimo trabajo, es como montar un show cinco veces en el día, limitados además a la luz del día", explica.
Tanto el productor como los conductores reconocen que el programa creció y mejoró contundentemente desde su comienzo. "Uno escucha mucho las críticas y había algunas cosas como desordenadas, que no tenían hilo conductor, y esas cosas fueron mejorando", expresa Victoria. La conductora sorprendió en la segunda emisión cuando pidió disculpas al comenzar el programa por estar "pasada de rosca" en el día del estreno. "A mí me gusta blanquear esas cosas, no me gusta hacerme la boluda. Aparte yo me vi, y me reía sola preguntándome `¿qué me pasó?` Mis amigas de toda la vida me decían `¿te tomaste algo?` Y te juro que no. Tenía muy metido eso de `para arriba, para arriba`, y como Rada estaba medio `timidón`, sentí como que lo tenía que remar yo sola, y ahí me fui de mambo, me pasé. Forma parte del aprendizaje", concluye.
El programa de este día es no era uno más ya que contarían con la presencia nada menos que de Mirtha Legrand. "Por suerte quiso venirse en barco y no en avión, porque sino tampoco hubiese llegado", cuenta Landívar aliviado. Victoria confiesa que más allá de que ella no es de ponerse nerviosa, la visita de "la señora" hizo que tuviera "una cosita en la panza": "Una especie de admiración y de miedito porque se sabe que es una mujer muy amorosa pero dura y que se opaca: se levanta y se va. De hecho, su propia producción nos advirtió `estas preguntas sobre estos temas no se las hagas porque se te va`. Entonces a mí eso me puso nerviosa, pero como le pasaría a cualquiera". Rada, en cambio, ya la conocía por haber asistido a su mesa de almuerzos en reiteradas oportunidades, por lo que se mostraba más relajado. "Fui a recibirla y estuve charlando con ella", cuenta.
Por primera vez en su vida, Mirtha Legrand asistió al estudio de un canal uruguayo, y fue para el encuentro con Ruben Rada y Victoria Rodríguez en calidad de entrevistada central de Décadas. En el diálogo, la "señora de los almuerzos" recordó a su querido Sandro, elogió a Susana, Tinelli y Suar, y contó curiosidades de su vida cotidiana: "En mi familia me tratan mal", confesó entre risas. Al momento de autodefinirse, indicó: "No soy una diva, soy una estrella".
Décadas se emite todos los domingos al término de Telemundo por La Tele.









