Por: Analía Filosi
Holly Berenson (Katherine Heigl) es la responsable de un prometedor servicio de catering y Eric Messer (Josh Duhamel) es un director de TV en el área de deportes. Después de una desastrosa primera cita, lo único que mantienen en común es la antipatía que uno siente por el otro y el amor que ambos tienen por Sophie, su ahijada. Ella es la mejor amiga de la madre de la beba y él, el mejor amigo del padre. Eso determina que cuando inesperadamente los padres de la criatura pierden la vida en un accidente automovilístico, los padrinos que se odian se ven obligados a hacerse cargo de Sophie y, lo malo del asunto, deben vivir Bajo el mismo techo.
Así se plantea la nueva comedia de Warner Channel, que tiene por protagonista a una de las actrices de comedias románticas del momento: Katherine Heigl. Esta mujer de 31 años debutó a los 14 en el cine, como hija de Gerard Depardieu en Mi papá es un héroe. Pero la popularidad le llegó hace unos pocos años gracias a la serie de TV, Grey`s Anatomy. Allí interpretaba a la primero médica residente y luego cirujana Izzie Stevens, protagonizando algunos de los momentos más dramáticos de este drama que en América Latina emite Sony. Fue ahí también donde se hizo fama de difícil, cuestionando más de una vez los guiones de la serie, lo que terminó por hacerla desaparecer de la historia.
A Heigl poco le importó porque fue el momento en el que le empezaron a llover propuestas para la pantalla grande, todas ellas dentro del género comedia romántica: Legalmente embarazada, 27 bodas y La cruda verdad. "Hay tantas cosas que me gustan de este tipo de películas. Recuerdo haber ido a ver Cómo perder a un hombre en diez días y me resultó muy entretenida. Los diálogos inteligentes e ingeniosos entre dos personajes interpretados por personas hermosas. Es un viaje divertidísimo de emprender. Es como un cuento de hadas de nuestro tiempo y me encanta eso. Me parece que me gusta tanto porque en estas comedias tenés el final feliz garantizado", señaló la actriz en entrevista con el diario La Nación de Argentina.
Bajo el mismo techo no es la excepción, pero así como hay momentos de mucha comedia gracias a las situaciones que los inexperientes Holly y Eric viven con su ahijada, también hay espacio para que el drama aparezca, aunque sin golpes bajos. "Me pareció muy interesante esa combinación de temas muy profundos con la liviandad típica del género. Siempre estoy ansiosa por ver el resultado final de lo que hago y más en este caso porque mientras rodábamos, sentía que mi mente estaba en veinte lugares al mismo tiempo. Me ocupaba de algunas tareas de producción y además acababa de adoptar a mi hija, así que estaba realmente emocionada por el resultado final", cuenta la actriz que hace poco adoptó a Naleigh, una niña coreana de casi dos años.
"La verdad es que me encantan las películas y la televisión. Veo mucho de todo. Soy una espectadora de corazón", confiesa Heigl, a quien le costó hacerse conocida en Hollywood y por eso sabe cómo lidiar con la mala fama que le hacen ahora, así como con las persecuciones de los paparazzi. "Yo estuve en este negocio por más de veinte años antes de que mi carrera despegara, antes de que cambiara y se convirtiera en lo que es hoy. Así que yo sé lo que es que te presten cero atención y tener que rogar para que te den un trabajo y finalmente no conseguirlo, y tener que aceptar papeles que no te interesan demasiado para poder pagar las cuentas. Yo sé que se siente y cómo es la vida real y, por eso, puedo mantener la perspectiva cuando los medios me atacan", se defiende en el encuentro que mantuvo con La Nación en Nueva York.
Heigl sabe muy bien lo que es estar en un set siendo niña y por eso celebra que para Bajo el mismo techo el director Greg Berlanti haya elegido a las trillizas Alexis, Brynn y Brooke Clagett para interpretar a Sophie, lo que permitió repartir el trabajo y así no perturbar demasiado la rutina de niñas tan pequeñas. Eso no significa que Heigl no se haya sentido protegida en su momento, todo lo contrario, a tal punto agradece a su madre Nancy lo que ha hecho por ella que hoy es quien la ayuda a producir y hasta le acerca posibles guiones. Tal fue lo que ocurrió con Bajo el mismo techo. "Mi madre enseguida se dio cuenta de que esto era algo que yo amaba. Es que, antes de la actuación, yo no tenía nada que me interesara de verdad. No me gustaban los deportes y en el colegio no me iba bien. Mi carrera fue un experimento que salió bien", concluye quien hace un par de años fue colocada en primer lugar en la lista de posibles herederas de Julia Roberts. El presente la confirma en ese sitial y, por ahora, sus elecciones laborales indican que no corre el riesgo de perderlo.