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"13 a 0 es un programa de radio que tiene como fuerte el fútbol y el básquetbol"
-¿Cómo fue recibido en 13 a 0 el Iris a Mejor Programa Deportivo en Radio?
-No trabajamos por y para los premios, pero un mimo siempre viene bien.
-¿Cuáles han sido los principales cambios desde 1998 al presente?
-Arrancamos en El Espectador, aunque buena parte de la gente y la idea venían de Nuevo Tiempo. Un cambio notorio es que cosas que hacíamos y eran vistas como raras cuando arrancamos, hoy son naturales y masivas. Por ejemplo, cortinar con música, y rock en particular, o que los vestuaristas hagan las notas y no sólo pongan auriculares.
-Una de las críticas que se les suele hacer es que se cuelgan hablando de temas que van más allá del deporte.
-Es una de las marcas de 13 a 0. Somos tipos a los que nos gusta mucho el fútbol, pero que también tenemos otros intereses. 13 a 0 no es un programa deportivo, es un programa de radio que tiene como fuerte el fútbol y el básquetbol. Puede sonar parecido, pero no es lo mismo. Además, la oferta de programas que sólo hablan de fútbol está cubierta, está bueno tener otra opción.
-¿Hay un perfil de integrante de 13 a 0?
-Creo que sí. Y está la particularidad de la impronta del Profe Piñeyrúa: mucha libertad y buena formación. Basta ver quienes de 13 a 0 hoy están en otros medios.
-En 2011 cambiaron de horario. ¿Los afectó, los benefició?
-En términos generales nos benefició, aunque también tenemos muchos oyentes que por cuestiones laborales ahora no nos pueden escuchar y nos lo hacen saber.
-Junto con El Profe estás desde la primera hora.
-En mi caso, 13 a 0, por suerte, es una opción. He tenido chances de dejarlo por otros laburos y siempre lo elegí. Tengo una relación especial con el Profe, no sólo por estar desde el inicio, sino porque lo conozco desde que era chico
-¿Cuáles son tus próximos proyectos?
-En agosto empiezo en TNU, La Comanda, un programa que me entusiasma mucho porque involucra la gastronomía, entrevistas a gente que me resulta interesante, y porque permitirá a estudiantes de gastronomía y hotelería de UTU dar a conocer lo que aprenden. Además, el desafío de mostrar que un reality no tiene por qué basarse en destruir al otro o mostrar lo peor de uno, sino en superarse a sí mismo.








