CÉSAR BIANCHI
El nuevo Ministerio de Gobierno ideado por el presidente José Mujica sigue demorado, las predicciones con respecto a su puesta en marcha no son muy optimistas y todo indica que el oficialismo no tiene apuro.
A casi dos meses de haber asumido la nueva administración -al menos, al cierre de esta edición- la comisión encargada de redactar el proyecto de ley para crear la nueva secretaría de Estado todavía no se había reunido para elevar el texto al Poder Ejecutivo.
Y la propia senadora del Movimiento de Participación Popular (MPP) y esposa del presidente, Lucía Topolansky, estimó que "la intención" es aprobar la creación del nuevo ministerio "antes que finalice 2010". Así las cosas, algunos ya comienzan a preguntarse por qué tanta demora y qué tan imprescindible es.
Una encomienda. "Nosotros estamos encomendados para hacer un proyecto de máximas, sumando todas las competencias que tendría el ministerio", dijo el senador del Nuevo Espacio, Rafael Michelini. "Después el presidente dirá qué queda y qué no. Ahora quienes estamos en falta somos los integrantes de la comisión que no nos hemos reunido para elevarle el texto al Poder Ejecutivo", agregó.
Michelini negó que hayan habido discrepancias internas entre él, Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) y Eduardo Bonomi (MPP) a la hora de discutir el rol final del ministerio.
El semanario Brecha publicó que una fuente de Presidencia había dicho: "No estamos de acuerdo con la estrategia de plantear un diseño como hipótesis de máxima y otro, más acotado en sus funciones, como hipótesis de mínima. No nos parece prolijo". A esto, Michelini negó que existiera una idea de planificar un diseño alternativo, "de mínima". "Siempre hubo un solo diseño. O sea, pensar todas las cosas que podría haber en un ministerio de este tipo para que se incorporen por ley o por decreto. Después, el presidente dirá qué va ahora y si por ley o no", contestó Michelini.
El diputado del MPP, Juan Carlos Souza, atribuyó las demoras a la "agenda repletísima" del gobierno.
Por su parte, Javier Salsamendi, legislador de la Corriente Acción y Pensamiento-Libertad (CAP-L) y futuro subsecretario del Ministerio de Gobierno, argumentó que las demoras se han debido a los "debates naturales", propios de la redacción del proyecto de ley. "Después, el Parlamento tendrá que tomarse el tiempo necesario para evaluarlo", sostuvo.
Salsamendi interpretó los cometidos de la nueva secretaría del Estado: "lo que pretende es la coordinación de la administración central, mejorar mecanismos existentes en el trabajo entre diversos ministerios y en las políticas transversales a ellos. La idea es optimizar el funcionamiento estatal".
"Tendría un área de evaluación y monitoreo de las políticas públicas, lo que implica avanzar hacia un sistema que vaya más allá de lo financiero-contable en la ejecución de pautas presupuestales. Que esa evaluación no sólo analice cuánto se gasta, sino también que apunte a aspectos cualitativos: si las políticas públicas están bien realizadas, si llega a quienes tiene que llegar, si le da satisfacción a esos destinatarios", añadió.
El futuro viceministro marcó, a su entender, la gran diferencia entre la celeridad con que se creó el Ministerio de Desarrollo Social en 2005 y la lentitud en la creación del Ministerio de Gobierno. "Había una situación particular vinculada a la emergencia social. En términos de lo acuciante de los temas, sin dudas tenía más urgencia el Mides", concluyó.
Salsamendi dijo que el nuevo ministerio no prevé grandes recursos considerando que sus funcionarios ya tienen presupuestos asignados en las estructuras ya existentes (por ejemplo, los que están en la Oficina Nacional de Servicio Civil). Y, por su parte, Michelini estimó que la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) no se superpone con el nuevo ministerio: "Las instituciones las hacen las personas y sus personalidades. Si la OPP tiene al frente a alguien de enorme personalidad tendrá mayor protagonismo. Lo mismo pasa con los ministerios", contestó el senador nuevoespacista.
Quienes no tienen una posición tomada son los dirigentes de la oposición. Eber Da Rosa, legislador de Alianza Nacional, vio con buenos ojos ("en principio") que tareas que hoy no tengan un responsable político -porque el jerarca del caso está en Presidencia- pasen a estar subordinadas a un ministro, con responsabilidad frente al Parlamento.
Pero su colega colorado José Amorín no piensa igual. Amorín desconfió de la necesidad que plantea el Ejecutivo. "La miramos de afuera, pero veo que el Estado y el gobierno están funcionando sin ese ministerio y ese nuevo ministro. No sé si es necesario, francamente", opinó el ex precandidato colorado.
Para Amorín las mismas funciones que, se dice, tendrá la futura secretaría de Estado "perfectamente" las puede asumir el secretario de la Presidencia.
"Me parece que con la institucionalidad actual se puede funcionar bien. Y nos ahorraríamos algunos sueldos. Cuando uno quiere crear un ministerio tiene que pensar bien cuánto cuesta y cómo se paga del presupuesto del Estado", sostuvo Amorín. "Cuando nos manden el texto lo estudiaremos. Pero tan imprescindible parece que no es porque sino a esta altura ya estaría en el Parlamento".
Fiscalías del MEC
El texto dice que la Dirección de Asuntos Constitucionales, Legales y Registrales y las fiscalías de Corte del MEC pasarán al Ministerio de Gobierno. "No tienen nada que ver con la cultura", dijo Michelini, que contó con el aval del ministro Ricardo Ehrlich.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.