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Casi nueve millones de argentinos viven en pobreza
A pesar del exitismo del gobierno de Cristina Fernández y a la rápida recuperación económica tras la crisis de 2001, casi el 22% de la población de Argentina aún vive en la pobreza, incluido un núcleo irreductible de indigentes de 5,4%. (En Uruguay: 13,7% bajo la línea de pobreza en 2011, incluido 0,5% de indigentes). Eso significa unos 8,7 millones de pobres, entre ellos 2,16 millones de indigentes, esos que ni siquiera cubren sus gastos de alimentación.
La información, comentada por la periodista Fernanda Sandez en el diario bonaerense La Nación del domingo 22, añade que al menos el 12% de las viviendas son precarias, una deficiencia que afecta en especial a las familias con niños. Las estadísticas, que surgen del Observatorio de la Deuda Social, un centro dependiente de la Universidad Católica Argentina, contradicen las del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), un organismo oficial siempre bajo sospecha. La inflación, más elevada de lo que indican las cifras oficiales, contribuye a licuar los ya de por sí bajos ingresos de los menos favorecidos.
La educación, como ocurre en todas partes, es el principal factor de reproducción de nuevos ricos y pobres. "Los chicos pobres van a escuelas pobres, donde se les enseña pobremente", escribió Sandez.
"Los chicos pobres quizá están más educados que sus padres, pero no logran un empleo que no sea precario (...). Aquello que alguna vez fue certeza, el trabajo, la casa, la salud, el progreso a fuerza de esfuerzo y de estudio, hoy es incierto. Otro factor de perpetuación de la pobreza es el embarazo adolescente. Quienes integran la "cultura de la pobreza" se "enferman" de "falta de expectativas, de abandono, de hospitales sin medicamentos, de ausencia de sueños que vayan más allá de pasado mañana", escribió la periodista. "Son los `excedentes`, esos que el sistema no sabe -nunca ha sabido- bien dónde acomodar".
El comentario publicado por La Nación reivindica el plan de Estado puesto en práctica por Brasil hace 25 años: "Tres presidentes, cinco mandatos y una estrategia múltiple para atacar a la vez y desde múltiples ángulos un problema que, como la pobreza, va mucho más allá de cuánto se gana por mes".
En Brasil "se avanzó con mejoras en el hábitat urbano, en las condiciones de acceso a la vivienda, a la salud y a la educación", comentó Agustín Salvia, coordinador de la Encuesta sobre la Deuda Social Argentina. "Fue una política integral de desarrollo social, porque la erradicación de la pobreza en Brasil es política de Estado. Nosotros, en cambio, somos erráticos, y se llevan adelante programas en función de cada coyuntura".




