El premio de esta semana por no saber en qué mundo se vive, de seguro es para los bachilleres y universitarios franceses que bloquearon sus campus y atascaron el tránsito ferroviario, en una huelga nacional contra la decisión del gobierno francés de aumentar la edad para el retiro de 60 a 62 años. Si esos estudiantes comprendieran el mundo hipercompetitivo e integrado económicamente en el que viven, habrían salido a las calles a exigir grupos más reducidos, mejor enseñanza, más oportunidades para los emprendedores y más inversión privada extranjera en Francia, para que pudieran tener el tipo de buenos empleos en el sector privado que les permitieran financiar su retiro a los 62 años. Francia ya descubrió que las semanas laborales de 35 horas son imposibles en un mundo donde los ingenieros indios tratan de trabajar 35 horas diarias; ni que tampoco un sector privado vibrante sostiene los niveles de pensiones.
Lo que ha sido más asombroso para mí al estar en India esta semana, no obstante, es cuántos indios, jóvenes y viejos, expresaron sus inquietudes respecto a que Estados Unidos también parece, en ocasiones, alejarse de prisa del mundo que inventó y que está adoptando India.
Con la visita del presidente Barack Obama a India, en un momento en el que más de unos cuantos políticos estadounidenses denuncian a voz en cuello las reformas migratorias, la expansión del libre comercio y la subcontratación externa, varios líderes empresariales indios quieren preguntarle al presidente: "¿Qué pasa con eso?" ¿No exportó Estados Unidos al mundo todas las tecnologías y dogmas del libre mercado y ahora les está dando la espalda?
"Fue la revolución de Sillicon Valley lo que permitió el ascenso masivo de los servicios comerciables, y las redes de telecomunicaciones construidas por estadounidenses permitieron la creación de la oficina virtual", escribió Nayan Chanda, el editor de YaleGlobal Online, en la revista India Businessworld. "Sin embargo, Estados Unidos parece tristemente poco preparado para aprovechar la revolución que expandió. La desgastada infraestructura, el sistema educativo deficiente y la falta de consenso político han evitado que monte una nueva ola de prosperidad". Ay.
Saurabh Srivastava, el cofundador de la Asociación Nacional de Programas Informáticos y Compañías de Servicios en India, explicó que por primera vez en 40 años de independencia india, aquí se mira desde arriba a los emprendedores. India había perdido la confianza en su habilidad para competir, así que optó por el proteccionismo. Sin embargo, cuando transcurrían la década de 1990 y el gobierno de India estaba casi en la bancarrota, la industria tecnológica pudo hacer que abriera la economía, en parte mencionando el ejemplo de Estados Unidos y Sillicon Valley. India ha prosperado desde entonces.
"Estados Unidos", escribió Srivstava, "fue el que nos dijo: tienen que optar por la meritocracia. No tienen que producir todo ustedes mismos. Opten por el libre mercado y los mercados abiertos. Ese ha sido el himno nacional estadounidense, y empujamos a nuestro gobierno a sintonizarse con él. Y, justo cuando empiezan a saber cómo tararearlo, ustedes lo están cambiando. Nuestra industria fue la que impulsó a nuestro gobierno a abrir nuestros mercados a las importaciones estadounidenses, 100% propiedad de las compañías y leyes estrictas de propiedad intelectual cuando no estaban de moda``.
Si Estados Unidos se aleja de estos valores, agregó, los socialistas y proteccionistas en la burocracia de India lo usarán para desacelerar cualquier apertura futura de los mercados indios a los exportadores estadounidenses. Pareciera, dijo Srivastava, que "lo que está pasando en Estados Unidos es la pérdida de la confianza en sí mismo. No queremos que Estados Unidos pierda la confianza en sí mismo. ¿Quién está ahí para asumir el liderazgo moral de Estados Unidos? El liderazgo estadounidense nunca se trató de que tuviera más armas. Se trataba de ideas, imaginación y meritocracia``. Si Estados Unidos se aleja de sus valores centrales, agregó, "no hay nadie más que asuma el liderazgo. ¿Queremos que China sea el líder moral? No. Desesperadamente, queremos que Estados Unidos tenga éxito``.
Esto no es sólo para que triunfen los valores estadounidenses. Dado el ascenso de China por un lado y un Pakistán tambaleándose por el otro, la recién establecida amistad de India con Estados Unidos ha adoptado una importancia estratégica.
India y Estados Unidos son democracias, un alto funcionario indio me explicó, pero emocionalmente ahora son buques que pasan en la noche. Porque hoy, la trabajadora doméstica india más pobre cree que si tan sólo puede ahorrar unos dólares para que su hijo reciba clases de inglés, tendrá una mejor vida que la suya. Así que es optimista. "Pero al tipo en Kansas", agregó, "que hoy disfruta de una vida mejor que el de esa trabajadora doméstica, le preocupa que no pueda pasársela a sus hijos. Así que es un pesimista``.
Sí, cuando Estados Unidos está de mal humor, todos se dan cuenta.