El nuevo sistema de subsidio por desempleo que otorga el Banco de Previsión Social estimula cada vez más a los trabajadores a buscar un nuevo empleo. Al menos eso es lo que advierte la investigación de los economistas Verónica Amarante, Rodrigo Arim y Andrés Dean del Instituto de Ciencias Económicas.
El estudio, que duró un año y fue financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, estableció que las modificaciones hechas (el acortamiento a cuatro meses del subsidio, un régimen escalonado de pagos y la prórroga hasta un año para los mayores de 50 años) han reducido los tiempos que las personas permanecen desempleadas.
"Con el escalonamiento del subsidio se pretendía cambiar el salario de reserva", dice Dean. "Es decir el salario a partir del cual el trabajador está dispuesto a trabajar. Encontramos que se logró disminuir el período de desempleo y los salarios que se obtienen en el empleo siguiente, no son menores a los que solían recibirse".
La única medida que pareció no tener efecto fue la prórroga del subsidio para mayores de 50 años. "No encontramos que permita que consigan mejores trabajos o se inserten más fácilmente que en el sistema anterior".