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Antes de abocarse a la adquisición de un vehículo, ya sea nuevo o usado, se deben definir bien las necesidades de la persona en cuestión, ya que «la gente compra auto por lo que le parece y no para lo que lo va a usar», aseguró Jorge Martínez de Boni, director de la consultora especializada Autodata. Por ejemplo, «si tenés una familia de ocho personas, no podés comprar un auto en el que entran cuatro, y viceversa», se explayó. También se debe tener en cuenta la cantidad de kilómetros que se van a hacer en la semana.
Lo segundo a considerar es cómo funciona la marca y el modelo ya que, teóricamente, el mercado es sabio: si hay un liderazgo en algún segmento, por alguna razón es. Esto implica además que cuantos más autos se vendan de esa marca y de ese modelo, más fácil será de recolocar en el futuro.
Resulta imprescindible hacer revisar el coche en un taller o concesionario especializado de la marca y, lo que haya que arreglar, se descontará luego del precio. Tampoco se puede olvidar que los papeles deben ser chequeados por un profesional.
«A veces la gente invierte el orden, dice: tengo US$ 5.000 y me quiero comprar un auto», ejemplificó De Boni. Pero en muchos casos no se piensa en el gasto de mantenimiento: las reparaciones, el seguro, la patente, el combustible. Todo esto lleva a que el recorrido por kilómetro implique un gasto de 30 o 40 centavos de dólar, dependiendo del auto. Luego de hacer este cálculo, para alguno quizá lo mejor siga siendo el transporte público.
Los autos están fabricados para durar entre ocho y 12 años. «El tema es que éstos son los de los últimos diez, 12 años (según dicen los fabricantes), los anteriores pueden durar algo más, porque tienen un tipo de material y un tipo de construcción de menores dificultades y, por tanto, de menor costo de reparación», explicó De Boni. Los modernos cuentan con airbag, control de tracción, de estabilidad y computadoras electrónicas de procedimientos de manejo, entre otros elementos; todos ellos hacen que el vehículo sea mucho más seguro pero, cuando se rompe, su reparación es mucho más costosa. «Los autos son cada vez mejores y cada vez más descartables», opinó el especialista. Por tanto, lo ideal es comprar coches de menos de diez años o incluso de menos de cinco. Y si no se llega a lo que cuesta esa opción, lo recomendable es ir por uno de categoría algo inferior, pero no por uno más antiguo.
Antes de comprar un vehículo usado, lo ideal es evaluar la posibilidad de comprar uno nuevo, ya que éste es mucho más seguro y las diferencias de precios actuales ya no son grandes, consideró el director de Autodata. Como de 1999 a 2006 se colocaron 120.000 autos menos de los que se debió haber vendido, todos esos son usados que hoy no existen en el mercado. En los años 2006, 2007 y 2008, cuando el mercado empezó a repuntar, la población comenzó a comprar vehículos de nuevo, pero dado el elevado precio de los usados, muchos optaron, y lo siguen haciendo, por el cero kilómetro, ya que necesitan sólo un poco de dinero más para acceder.

