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La semana pasada se conformó la Alianza del Pacífico entre Chile, Colombia, Perú y México. Se trata de cuatro países que siguen una orientación económica similar y que pueden ganar mucho si aúnan esfuerzos para encarar los desafíos del futuro.
En conjunto reúnen a más de 200 millones de habitantes y suman un producto interno bruto equivalente a más de US$ 1 billón. Sus economías marchan a buen ritmo, mantienen cuentas fiscales y monetarias ordenadas y, aunque en diverso grado, son muy abiertas al comercio exterior y a la inversión extranjera. Están embarcadas en nuevas rebajas arancelarias -como los casos de Chile y México- nuevos tratados de libre comercio -como Colombia y Perú-.
Crecientemente miran a Asia, mercado que en el caso chileno ya abarca más del 50 % de sus exportaciones. Colombia y Perú avanzan en igual dirección, en tanto que México, por sus características propias, mantiene lazos mucho más intensos con EE.UU.
La Alianza del Pacífico debería intensificar las relaciones comerciales y financieras entre sus miembros. Desde luego, ya cuentan éstos con acuerdos de libre comercio que han rebajado a cero los aranceles para la mayoría del comercio bilateral.
En materia de inversiones, la integración avanza ya a pasos agigantados y es protagonizada por el sector privado. EL MERCURIO, GDA





