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Son una opción ideal de contacto con la naturaleza cuando hace frío, sin embargo, las estancias turísticas recibieron menos visitas en 2011 y la tendencia sigue a la baja; la crisis trae menos extranjeros
POR MARIANA GODAY [mgoday@elpais.com.uy]
Disfrutrar del paisaje, la comida casera o las cabalgatas cuando se pone el sol, lejos del ruido y la locura de la ciudad, son atractivos de peso a la hora de optar por una estancia turística como el destino ideal para una vacaciones o una escapada de fin de semana.
Si bien este tipo de establecimientos recibe la visita de turistas durante todo el año, los uruguayos suelen elegirlos especialmente en invierno, cuando la playa no es una opción. También están los que buscan evitar la muchedumbre en los balnearios y escapan a lugares alejados del bullicio en pleno verano.
En Uruguay existen 103 establecimiento rurales dedicados al turismo, 92 al sur del Río Negro -principalmente en Colonia, Maldonado y Montevideo- y 11 al norte, según el registro del Ministerio de Turismo y Deportes. Sin embargo, Cecilia Regules, directora de la agencia de viajes homónima, pionera en turismo rural y creadora de la marca de fantasía Estancias Gauchas, asegura que son unos 250 los establecimientos rurales que existen en el país. De todos modos, el número de las que están en funcionamiento actualmente ronda las 200 dado que algunas cierran por tiempo indefinido y luego reabren o están en funcionamiento solamente algunos meses al año.
La mayoría de los visitantes de estos hoteles de campo son uruguayos, en especial matrimonios de mediana edad con hijos pequeños. Igualmente, la presencia de extranjeros ávidos de contacto con la naturaleza se hace sentir, principalmente argentinos y europeos, aunque la llegada de los habitantes del viejo continente mermó en los últimos años como consecuencia de la crisis.
Si bien la mayoría de las fuentes consultadas coinciden en que la revalorización y el auge del ecoturismo incidieron en un crecimiento del turismo rural, la cantidad de visitantes uruguayos en 2011 bajó respecto a 2010. El año pasado fueron 5.502 los que concurrieron a estancias turísticas a pasar sus vacaciones -4.830 durante el segundo y tercer trimestre- mientras que en 2010 habían sido 9.350.
Es más, mientras todos los demás tipos de hospedaje -apart hotel, vivienda alquilada, camping, entre otros- registraron un aumento en la cantidad de visitantes, las estancias turísticas cayeron un 41% y los hospedajes de tiempo compartido un 47%, siendo las únicas categorías con decrecimiento. Esto se explica porque las estancias turísticas fueron la séptima opción de alojamiento de los uruguayos que realizaron algún tipo de viaje en 2011.
Daniela Ricco, gerenta de la estancia turística Don Joaquín, ubicada en el departamento de San José, aseguró, de todos modos, que el turismo rural es un sector que ha venido creciendo en los últimos años. «La estancia está hace diez años, al principio teníamos cinco habitaciones, en 2007 hicimos siete más y el año pasado 16 más. La gente se va conforme y recomienda. En las ciudades es todo muy gris y salir al campo y recuperar los espacios verdes y desenchufarse, es muy valorado», detalló.
«Este año hay un cierto receso, se nota que hay algún conflicto económico cercano y no estamos completando como completábamos años anteriores», sostuvo Ricco. Agregó que si bien este año están registrando una concurrencia más baja que en 2011, en años anteriores los meses de julio -especialmente durante las vacaciones-, agosto y setiembre eran los de más trabajo.
Horacio Alonso, encargado de la estancia La Paz, en Paysandú, coincidió en que los meses más fríos son los de mayor ocupación aunque explicó que en este caso la ubicación genera un alta rotación de turistas de paso en diciembre, enero y febrero. Se trata fundamentalmente de argentinos que llegan en auto, pasan la noche en la estancia y luego siguen viaje hacia Punta del Este y Rocha.
Regules, en cambio, sostuvo que la mayor demanda de este tipo de turismo se da en verano, luego en Semana Santa y en tercer lugar durante las Vacaciones de Julio.
Por otra parte y en referencia a los bajos niveles de ocupación registrados este año, Alonso sostuvo que el Ministerio de Turismo está «apuntando a trabajar más a nivel macro con todos los establecimientos turísticos para vender a Uruguay como un lugar donde se puede desarrollar el turismo rural».
Regules, por su parte, aseguró que hoy es mayor la oferta que la demanda y que sólo lograrán sobrevivir las empresas que se tomen el trabajo en serio y logren combinar la vocación de servicio con el negocio.
Si bien el nivel de concurrencia varía según la estancia, dependiendo fundamentalmente del lugar en que esté ubicada, esta opción tuvo una caída de 41% en 2011.
El año pasado la mayor cantidad de visitantes se concentró en el segundo y tercer trimestre, según datos publicados por el Ministerio de Turismo y Deportes.
Los matrimonios de mediana edad que tienen hijos pequeños suelen ser los que más se inclinan por esta opción; en verano le escapan a la aglomeración de gente.
La inmensa mayoría de los hoteles de campo están al sur del Río Negro, especialmente en Colonia, Maldonado y Montevideo, Apenas un 11% se ubica al norte.
Son las estancias turísticas que están en funcionamiento en el país, según Cecilia Regules, creadora de Estancias Gauchas. El Ministerio de Turismo tiene registrados 103 establecimientos.
«Hay quienes buscan confort y otros ver la realidad del campo, cómo se vive el día a día, más allá de que hay algunas estancias que han hecho el esfuerzo de poner piscina, televisores pantalla plana y demás», sostuvo Cecilia Regules, directora de la agencia de viajes homónima.

