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Programa desarrollado por Quanam y Aktio es utilizado por el Estado para analizar cobertura de prestaciones y optimizar recursos
En busca de mejorar su eficacia, el gobierno recurrió al campo de la informática para potenciar el alcance de sus acciones sociales en beneficio de la población de menores recursos.
Así nació el Sistema de Información Integrado para el Área Social (Siias), un gran banco de datos a través del cual se busca ampliar la cobertura de los planes asistenciales y controlar que los beneficiarios cumplan sus obligaciones.
El andamiaje del proyecto -que cuesta US$ 1.096.113 y es financiado por el Banco Mundial-, se basa en una herramienta informática desarrollada por Quanam, empresa especializada en software y socio de negocios en Uruguay de Aktio, distribuidor mayorista de soluciones informáticas para el mundo corporativo. Los gigantes IBM, Novell y CA Technologies son representados en Uruguay, por Atkio.
El programa concentra unos 90 millones de datos relacionados a los beneficiarios de los planes, su ubicación geográfica y el tipo de ayuda que reciben, de modo de obtener una visión global de la asistencia que presta el Estado. Con ello se apunta a revertir el problema de que «hay mucha plata que se gasta en prestaciones; pero hasta ahora eso se hacía con una visión parcial», opinó Guillermo Spinelli, director de la unidad Business Analytics de Quanam.
Esos esfuerzos individuales podían «duplicar o solapar» prestaciones sociales, dijo en febrero el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker. Pero las mayores críticas se levantan a causa del uso de los subsidios que hacen algunos favorecidos, no sin argumentos: un informe del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) señaló en febrero pasado que entre junio y agosto de 2011, los usuarios de la Tarjeta Alimentaria gastaron US$ 2,3 millones en comida chatarra y artículos no recomendados.
En respuesta, el Siias procura optimizar los recursos de los planes a partir de datos más certeros. Así «el Estado podrá definir estrategias más ajustadas» incluso en relación a «las que cada organismo por separado está ejecutando», señaló Marcelo Albornoz, gerente de Productos de Aktio Uruguay.
A su vez, el Siias busca controlar el cumplimiento de las obligaciones a las que están sujetos los beneficiarios, como ocurre con el cobro de la asignación familiar ligada a la asistencia a clases.
La primera fase de aplicación del software abarcó al Ministerio de Salud Pública, Mides, BPS, INAU y ASSE y 40 prestaciones del Estado. Este año se integrarán cinco reparticiones más y otros 20 servicios, adelantó Spinelli.
La alianza Aktios-Quanam tiene en el Estado a uno de sus principales clientes, ya que allí se concentra el 60% de las compras en tecnologías de la información. Los clientes públicos y privados encuentran en estas firmas apoyo para agilizar su operatoria y soluciones específicas a sus necesidades, remató Albornoz.





