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Las compras asiáticas y latinoamericanas compensan la caída en la demanda europea
El nuevo orden económico mundial ya se refleja en la industria argentina del vino. Los países europeos pierden terreno entre los principales destinos de las exportaciones del vecino país al tiempo que China se transformó en el mercado estrella para las bodegas argentinas.
De acuerdo con las estadísticas de la consultora especializada Caucasia Wine Thinking, en 2011 el gigante asiático fue el destino que tuvo el mayor crecimiento en la compra de vinos argentinos -con un alza interanual en volumen del 46%- y de esta manera se convirtió en el sexto mercado para Argentina superando a plazas más tradicionales como Suiza o los países nórdicos.
Los envíos al mercado chino registran además el mayor precio promedio para la industria vitivinícola, con un valor de US$ 40,8 por caja de nueve litros contra los US$ 30 que pagan los ingleses o los US$ 33 de los suizos.
"El consumo del vino en general es un elemento cultural de las clases que van subiendo los niveles de ingreso. China tendrá un relevante crecimiento durante los próximos diez años", señaló Roberto Luka, presidente de la bodega Sophenia.
En la industria destacan que el crecimiento de los vinos argentinos en Oriente no se limita al mercado chino y también es acompañado por otras plazas de la región. "Los mercados asiáticos en general están mostrando un gran potencial y no solo crecen las ventas a China, sino también a otros mercados de la región como Taiwan, Vietnam y Singapur. Igualmente, no hay que perder de vista el hecho de que China sea importante para los vinos argentinos no significa que los vinos argentinos sean importantes para los chinos", señaló Exequiel Barrios, director de Caucasia Wine Thinking.
Junto con China, la otra región que continúa trayendo las mejores noticias para las bodegas argentinas es América Latina. En 2011 Brasil se consolidó como el tercer mercado para los vinos argentinos, con compras por US$ 63,7 millones en 2011, mientras que México aportó otros US$ 15,7 millones. El resto de los países de la región también mostraron fuertes crecimientos interanuales especialmente en el caso de los espumantes. En este caso, Brasil continúa siendo el principal destino de los espumantes argentinos, pero también se registraron subas muy relevantes en la demanda en Venezuela, Chile, Uruguay y Paraguay.
"Estamos creciendo con nuestros espumantes en la mayoría de los mercados de América Latina y el Caribe. Si bien se trata de plazas que todavía son relativamente chicas, muestran las tasas de crecimiento más altas", explicó Ezequiel Acosta, director de Marketing de Moët Hennessy Argentina, la dueña de la marca Chandon. LA NACIÓN, GDA
El mercado europeo, a diferencia de China y América Latina, comenzó a reducir la demanda de vinos. "Las dificultades económicas de su población afectan el consumo en general, con menos gastos en los restaurantes, que limitan nuestras exportaciones. Por otra parte tenemos que considerar que Europa en su conjunto es el mayor productor de vinos del mundo y el menor consumo interno libera mayores excedentes que los bodegueros europeos deben volcar en los mercados internacionales alentados además por un tipo de cambio más favorable", explicó Roberto Luka, presidente de la bodega Sophenia.









