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POR SILVANA NICOLA
snicola@elpais.com.uy
Documentos, libros, archivos y en la actualidad también la computadora portátil. Un maletín lo transporta todo y por eso a la hora de elegirlo lo primero que hay que pensar es qué transportará y qué capacidad debe tener. Un tema no menor es su peso. Desde el vamos, si el modelo elegido es pesado, imaginarlo con carga da una pauta del esfuerzo que requerirá llevarlo durante la jornada laboral.
El primer maletín fue simplemente una bolsa blanda que cargaba de todo. Su aparición data de 1800 y su evolución da cuenta de maletines de hierro, con marcos de madera, con asas, con combinaciones de cierres ideadas para proteger su contenido. De dos fuelles o tres, de cuero, cuerina o plástico. Con broches o con combinación de cierre. Infaltables son las divisiones y organizadores que incluyen hasta espacio para guardar el diario, los lentes, la calculadora y el celular.
Los más clásicos eran de tonos apagados -negros, marrones y grises-. Se creaban en colores neutros para que no generaran ningún ruido con la ropa de su portador. Sin embargo, desde Sagali, Adriana Farnés advirtió: «El portafolio no tiene porque combinar con los zapatos o el traje porque no es una cartera».
Muchos maletines tienen correas de hombro, pero el modelo clásico es con manivela. Este detalle es importante, aunque suele ser de tamaño pequeño, su agarre debe ser firme y la unión al cuerpo del portafolio debe ser sólida. Sin manivela, los expertos aseguran que no se trata de un portafolio, sino de una cartera.
El portafolio tipo carterón de escuela vive y lucha. A la hora de elegir un regalo de recibimiento, este modelo es uno de los más buscados. Así contaron a El Empresario desde Sagali, tienda que posee variados modelos de maletines ejecutivos.
Las mochilas diseñadas para llevar notebooks son accesorios que le compiten a los maletines ejecutivos. Por un tema de seguridad hay quienes dejan la elegancia de lado y buscan accesorios menos llamativos que los portafolios.
A partir de los $ 4.000 pueden encontrarse algunos modelos. En los locales de Garnié hay disponibles unos 15 modelos. «Todos están adaptados a los tiempos actuales y tienen espacio previsto para el notebook», explicó desde la firma Florencia Penny. En Sagali, los precios arrancan en los $ 5.000 y pueden llegar a los 7.500.
El maletín hace años dejó de ser un objeto exclusivamente masculino y hoy es utilizado por profesionales de ambos sexos. «Ellos no se fijan con qué combinarán el portafolio, pero ellas sí tratan de tener más de un modelo para cambiar», explicó una vendedora.
Pasqualini se trae un portafolio que, como toda su gama, será sólo para mujeres. Según adelantó Lucía Quagliotti, diseñadora y brandmanager de la marca, al modelo de portafolio clásico, el mes que viene se sumará uno nuevo. Se realizará de distintos colores y contará con un trabajo calado superpuesto a un color liso. El novel diseño tendrá capacidad para llevar carpetas y papeles A4 y contará con una repartición ideada para el notebook. «Este portafolio tendrá un look muy femenino», adelantó Quagliotti. n
Los más modernos incluyen divisiones para llevar el diario, el celular, la calculadora, los lentes y obviamente el notebook




