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El salón de baile en el Grand Hotel Hyatt de Hong Kong suele transformarse en un elegante salón parisino. Varias decenas de familias muy ricas de toda China son llevadas para un fin de semana de cruceros, tours por zonas lujosas y una subasta de gala. Chow Tai Fook (CTF), una empresa de Hong Kong que es la mayor joyería del mundo, paga la cuenta.
CTF lo hace para recompensar a los mejores clientes. Muchos provienen de las provincias en los alrededores de Beijing, "más cerca de poder y el dinero" que Shangai o Shenzhen.
Incluso en las ciudades de provincia como Kunming, los ricos esperan que las tiendas de lujo los mimen con masajes y cócteles. En estos días hay muchos chinos con tarjetas de crédito de oro y platino que exigen que las empresas de lujo los inviten a eventos cada vez más exóticos y exclusivos, para mantener su sentido de superioridad. CTF ha tenido sus "VVIPs" en giras a París Fashion Week, en paseos en helicóptero y degustaciones de vinos exclusivos.
Se prevé que más de la mitad del crecimiento de las ventas de artículos de lujo en 2012 provendrá de China, donde las ventas crecerán un 24%. El país es ya el mayor mercado de joyas después de Estados Unidos, y para el oro después de India, y se está acercando rápidamente a ambos líderes. Los chinos ricos generan un tercio de las ventas globales de firmas sofisticadas como Prada y Gucci.
Mao debe estar revolviéndose en su tumba, "contemplando" esta inesperada realidad. THE ECONOMIST






