Información Opinión Toda la información del deporte Suplementos Servicios Ocio Ver todos los especiales Clasificados Shopping EL PAÍS Blogs/Participacion EL PAÍS
 Lunes 19.12.2011, 03:45 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 6 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

Economía y Mercado


PROYECCIONES | Se espera una fuerte desaceleración del crecimiento económico y la inflación levemente por debajo de la actual

Nuestro país está preparado para el impacto de la crisis en el año 2012

Si persiste la tendencia de deterioro fiscal y de las cuentas externas, se comprometerá la estabilidad a partir de 2013

El segundo semestre del año fue testigo de una crisis que se venía anunciando. La situación de los países europeos era insostenible y sobre el final del tercer trimestre se empezó a ver algo inevitable, el contagio hacia el resto del mundo. Todas las perspectivas de crecimiento para 2012 fueron corregidas a la baja varias veces en lo que va del semestre y pensamos que se seguirán corrigiendo porque, lamentablemente, la crisis no ha tocado fondo aún.

En el momento actual y pensando en el próximo año y medio, se percibe que Uruguay y la región no podrán escapar a la desaceleración del nivel de actividad global, pero en el contexto internacional forman parte del club de los menos afectados. Resulta llamativa la velocidad con la que los problemas de Europa alcanzaron a la economía brasileña y preocupa la extrema debilidad de la economía argentina. Por lo tanto, la región recibirá algún impacto de la crisis y no operará como un amortiguador de la misma para nuestro país. Esto implica crecer más lento y un impulso a la suba del tipo de cambio real.

En este contexto, el principal motivo de preocupación es que, si bien estamos listos para pasar el año 2012 sin grandes problemas, la tentación de hacerlo por el camino más fácil es muy grande. Este camino implica tratar de sostener artificialmente el nivel de actividad y no comenzar a corregir los desequilibrios que pueden costar muy caros en el mediano plazo. Si el déficit del sector público comienza a crecer y el sector privado no recibe una señal clara de que tiene que dejar de consumir en exceso, se profundizará un desequilibrio externo que se tendrá que pagar entre 2013 y 2014.

ACTIVIDAD. En los dos últimos años la economía uruguaya creció a una tasa acumulada del 7,4% anual. Este dinamismo es inusual para nuestro país y vale la pena detenerse en sus particularidades. Se basó en un crecimiento del consumo interno, que fue posible gracias al aumento del ingreso de los hogares que se sustentó, a su vez, en el mayor empleo y en la evolución ascendente del salario real y de las pasividades. El contexto extraordinario para los términos de referencia fue el fundamento de esta evolución que se sumó a las muy bajas tasas de interés internacionales y la disponibilidad de financiamiento. El país se enriqueció de un año para el otro simplemente porque mejoraron mucho los precios de lo que vende y poco los de lo que compra.

La nueva realidad internacional está modificando el contexto en el que se venía desenvolviendo la economía, afectando algunos de los factores que la favorecieron. Por lo pronto, ante la desaceleración del PIB mundial, cabe esperar un enlentecimiento en la demanda internacional y una reducción en los precios de los principales rubros de exportación. Es de esperar un nivel inferior al del primer semestre de 2011 pero tan elevado como el observado en 2010.

Este deterioro en los precios de exportación impactará en la rentabilidad de los sectores transables de la economía. En primer lugar en el agro, sector que por otra parte ya venía creciendo a un ritmo inferior al del PIB, con algunas dificultades de oferta, fundamentalmente en el sector ganadero.

La industria manufacturera es otro sector que mostrará un crecimiento moderado el próximo año, debido al enlentecimiento en la demanda, tanto interna como externa, y al deterioro en la competitividad.

La construcción es un sector particular, ya que si bien se lo podría catalogar objetivamente de no transable, un componente importante de su demanda es externo, por lo que el contexto internacional incide en su desempeño. Hay una demanda regional, fundamentalmente argentina, que se muestra dinámica cuando salen capitales de dicho país. No obstante ello, las recientes trabas que se establecieron a la compra de moneda extranjera y la presión por hacer pública indiscriminadamente la identidad de los inversores en nuestro país, tienden a desalentarla. De todas formas, pensando en 2012, el posible freno del flujo de inversiones inmobiliarias se verá más que compensado por el inicio de las obras de construcción de la planta de celulosa de Montes del Plata.

El comercio y el transporte serán las actividades que mostrarán el mejor desempeño en 2012, de la mano de un consumo de los particulares que volverá a ser el motor del crecimiento, aunque a un ritmo inferior al del pasado reciente.

En resumen, el PIB puede finalizar este año con una variación superior al 5%, pero el enlentecimiento que se vive en el segundo semestre se profundizará en 2012, por lo que estimamos que el crecimiento puede caer a la mitad y ubicarse en el 2,5% para el promedio del año próximo.

El ritmo de variación de los componentes de la demanda y oferta agregada será diferenciado, con una fuerte base en el sector privado. Por el lado de las inversiones se espera un aumento debido fundamentalmente al inicio de las obras de Montes del Plata. Del lado del consumo corriente hay una tendencia preocupante alimentada por el tipo de cambio y las tasas de interés muy bajas. El ritmo diferenciado entre el consumo y la producción nacional puede llegar a ser el doble y se nivelará con importaciones.

DÉFICIT. No se prevén angustias financieras de corto plazo, pero la desaceleración del nivel de actividad impactará en la recaudación, que crecerá a un ritmo más lento que el gasto público. Si bien el consumo doméstico volverá a ser el motor del crecimiento, se prevé un enlentecimiento que en particular se notará en la venta de bienes duraderos como los automóviles 0km que tienen un elevado valor unitario y alta carga tributaria al estar alcanzados por el IVA y el Imesi.

En lo que refiere a los ingresos del BPS y al IRPF a las remuneraciones, la recaudación va de la mano del dinamismo que muestre el mercado laboral. No se espera un aumento en el nivel de empleo ni menos horas trabajadas en la economía en general. Por lo tanto, la recaudación acompañará solamente la evolución del salario en la economía.

En este contexto de mayores ingresos, pero aumentando a un ritmo más lento que en el pasado reciente, se prevé que el gasto público crecerá a un mayor ritmo. Compromisos ineludibles, tales como el reajuste de pasividades por mandato constitucional y los gastos asignados en el presupuesto a la educación y seguridad son los casos más notorios.

El ajuste salarial de enero a los funcionarios públicos será una de las claves de la evolución financiera del sector público. En 2011, el aumento se otorgó en función de la inflación prevista por el gobierno en aquel entonces (5%) y en el próximo ajuste se corregirá el desvío, como lo hacen los convenios privados, y se pasará al criterio de inflación pasada o la futura prevista por el mercado. En todos los casos hay por lo menos dos puntos porcentuales de incremento nominal adicional a lo previsto en el presupuesto para empezar el año.

En el segundo semestre se frenaron las inversiones pero las necesidades de infraestructura no pueden esperar: desde la educación hasta el transporte hay una lista de proyectos en el presupuesto donde el impacto de postergarlos se hace sentir en la capacidad de desarrollo. Salvo que las condiciones de restricción financiera resulten extremadamente duras, es difícil que se procese un ajuste de los gastos reduciendo las inversiones.

El resultado primario corriente de las Empresas Públicas puede aportar algún ingreso adicional pero para ello habrá que ajustar las tarifas, principalmente de Ancap y UTE que están rezagadas ante el aumento en el precio del petróleo. Dado el impacto directo que tienen estos precios en la canasta de consumo y en el IPC, no creemos que el ajuste sea tal que permita recuperar los niveles del año 2010, máxime cuando se prevé un verano seco en el cual, seguramente, se deba recurrir a energía generada en base a derivados del petróleo, cuyo precio se ubica en niveles elevados.

En función de ello es que estimamos que el resultado primario se deteriorará, pasando del actual superávit del 1,8% del PIB al 1,1% el año próximo. El resultado global, deficitario debido al pago neto de intereses, pasará de un déficit del 1,1% del PIB en el presente año al 2% en 2012.

Esta fotografía del resultado de las finanzas públicas para 2012 no es preocupante y es el resultado de medidas prudentes que permiten que el país enfrente una situación de crisis global con margen de maniobra financiera. Si se hubiera extremado la prudencia y ejercido un control mayor sobre el gasto público en la fase alta del ciclo hubiera existido, incluso, la posibilidad de aplicar políticas anticíclicas.

De prolongarse el enlentecimiento en el nivel de actividad global, situación que consideramos la más probable, la trayectoria que viene mostrando el gasto público en los últimos años se vuelve insostenible. De persistir, se incrementará la vulnerabilidad de la economía y frente a un nuevo acontecimiento desfavorable del exterior obligará a ajustes que solamente agravarán el momento malo del ciclo.

La crisis internacional provocará una sequía en los mercados de capitales y, por lo tanto, a las necesidades de financiamiento por el déficit hay que sumar la presencia de vencimientos de deuda pública. En este frente, la situación se encuentra bajo control puesto que los vencimientos de los dos próximos años para el gobierno central son muy reducidos en términos históricos y, junto a la renovación de la deuda de corto plazo del BCU, se pueden encarar con los fondos prestables a nivel local.

MALA TENDENCIA. Los datos al primer semestre del presente año confirman que el deterioro de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos es rápido. Se pasó de un equilibrio en el año móvil finalizado en setiembre de 2010 a un déficit equivalente al 2,3% del PIB en el año móvil cerrado en junio de 2011. En el segundo semestre la balanza comercial de bienes continuó deteriorándose, lo que lleva a proyectar un mayor déficit en cuenta corriente al cabo del año, de por lo menos el 3% del PIB.

Dado que el déficit del sector público se ubicará este año en el 1,1% del PIB, se deduce que la profundización del déficit fue responsabilidad del sector privado. Precisamente, el mayor riesgo que enfrenta actualmente la economía es que siga la fiesta del consumo y aumente el desequilibrio macroeconómico hasta el punto de ser insostenible. Todo depende de cuándo ocurra el posible impacto restrictivo en el flujo de capitales.

Si la crisis actual se procesa en cámara lenta sin un disparador y sin movimientos bruscos, nos puede hacer tomar más crédito que el deseable.

El escenario que estamos proyectando para 2012 es el de un mayor deterioro en la cuenta corriente. El mayor consumo esperado demandará más bienes importados, al tiempo que las ventas al exterior enfrentarán problemas. En el escenario más probable estimamos un déficit del 4,8%, guarismo que ya ingresa en niveles preocupantes, por las implicancias que puede tener en materia de financiamiento externo. Este exceso de consumo generará endeudamiento y, con un déficit fiscal creciente, llevará a la economía uruguaya a una posición vulnerable en el correr de los años 2013 y 2014.

PRECIOS. La inflación trepó al 8,5% en el presente año. Es un nivel alto pero está controlado y lejos de ser la principal preocupación en la economía. En el corto plazo no se avizoran mayores cambios, por lo que estimamos que la inflación seguirá alta en 2012, entre el 7% y el 8%.

Una razón por la que no es posible actuar en forma ortodoxa sobre la inflación, hasta llevarla a un nivel razonable debajo del 4%, es que la evolución macroeconómica del año próximo necesita inflación. Un primer elemento es la rigidez de los convenios salariales que no solo pone un piso a los salarios sino que fija tasas mínimas de ajuste. El segundo ingrediente es que la crisis internacional deviene en una guerra de divisas y en inflación en las monedas fuertes. Al mismo tiempo, hay presión en la región para una corrección a la baja de los precios en dólares.

Si en 2012 Uruguay no logra seguir el ritmo que el mundo dictará para los precios reales, se potenciará cada vez más el desequilibrio de la balanza de pagos y la pérdida de competitividad. En este escenario, el margen de maniobra en las finanzas públicas disminuye sustancialmente. Por lo tanto, a pesar de que el año que viene sea controlable, la hipoteca comenzará a caer sobre la capacidad para enfrentar una crisis global que puede ser más larga que la de 2008.

El valor de una política económica seria

La crisis tiene siempre un componente de falta de confianza. Eso es lo que se observa en Europa durante el último semestre, donde es claro que el contagio va pasando de deudor en deudor y a cada momento se está hablando acerca de quién será el próximo país, banco o empresa. Todos desconfían de todos.

El contagio de esta situación se derrama por el mundo debido a la fuerte interrelación que existe entre países y empresas a través del comercio y los canales financieros. Cuando esa onda expansiva se extiende, impacta en todos y afecta gravemente a los más débiles. El principal anticuerpo que existe es la credibilidad en que la situación de nuestro país es sólida y se puede mantener.

Uruguay cuenta con una fuerte dosis de este antídoto y es un buen momento para valorar especialmente la importancia de invertir en sostener una buena reputación. La persistencia en sostener una política macroeconómica prudente, sin excesos y procurando un manejo profesional de la deuda pública es un componente determinante para este logro.

También es clave transmitir confianza a los inversores en forma permanente. La sostenibilidad de las reglas de juego a lo largo de las administraciones de diferentes partidos políticos es un activo que tiene el país de incomparable valor en los tiempos que se avecinan. Es un terreno delicado porque la reputación es algo que se construye durante décadas y se pierde fácilmente con un solo paso en falso. En tal sentido, en momentos de incertidumbre como el actual es de vital importancia no incorporar ruidos innecesarios que afecten la reputación alcanzada.

La región trasmitirá menor crecimiento y alza del tipo de cambio real

Uruguay es como un corcho que flota entre Argentina y Brasil. Esa es la figura con la que ilustraron la macroeconomía uruguaya durante años los técnicos de los organismos internacionales y que, claramente, refleja la dependencia que tiene con la evolución macroeconómica de estos países. Por lo tanto, para pensar en 2012 es necesario incorporar las expectativas de lo que pueda ocurrir en los dos vecinos.

Brasil es, en este momento, el termómetro de la región y una primera señal de advertencia fue la asombrosa rapidez con que le alcanzó la crisis europea. Las previsiones de crecimiento se corrigieron rápidamente a la baja y en la actualidad el promedio de los analistas de mercado indican que el PIB crecerá tan solo 3,5% en 2012. La restricción de crédito alcanza en el tercer trimestre a las empresas de todos los tamaños, salvándose solo el consumo doméstico.

Uno de los puntos de preocupación es el tipo de cambio real. Los precios en dólares se encuentran en un nivel muy alto en el comparativo internacional. Existe la impresión que la crisis global puede alterar estas condiciones de precios relativos y en los últimos meses se observa una suba del tipo de cambio real del orden del 8%. A la luz de lo ocurrido en 2008 se estima que podría crecer otro tanto en los próximos meses. Por lo tanto, Brasil transmitirá el impacto que recibe de la crisis internacional. No lo amortiguará pero tampoco lo amplificará como lo hizo en el pasado.

En Argentina, el gobierno enfrenta numerosas restricciones fruto de la acumulación de políticas heterodoxas por una década. La madeja de medidas intervencionistas del mercado tomadas para resolver problemas puntuales es extremadamente enredada, con medidas tomadas para resolver los problemas derivados de las medidas adoptadas antes y así sucesivamente.

En el terreno fiscal hay dificultades del lado del gasto para desatar el exceso de subsidios a las tarifas de servicios públicos donde hay precios que se deben duplicar, solamente para empezar el ajuste. Del lado de los ingresos, por un lado hay una dependencia muy grande de los precios internacionales de los granos y de las retenciones y por otro, de los fondos prestados por el organismo de seguridad social y el Banco Nación.

Ya hay un comienzo de pérdida de confianza y una corrida sobre el dólar con fuertes expectativas de una devaluación real. En los últimos meses se produjo una importante salida de capitales. Vale la pena aclarar que, a diferencia del pasado, los fondos se van a otros destinos y las chances de contagio son prácticamente inexistentes. La solidez del sistema financiero uruguayo se suma al manejo fiscal y de deuda pública responsable que no deja dudas sobre la disponibilidad de financiamiento para enfrentar la crisis.

etiquetasEtiquetas: precios - consumo - crisis - economía - déficit - 
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 6 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
  • Comparte
  • Corrige y Comenta
  • Participa
  • Noticias en portada
    La evolución macro de 2012 necesitará inflación
    :: Economía y Mercado ::
    La evolución macro de 2012 necesitará inflación
    La inflación está en un nivel alto pero controlado.
    En esencia el problema es fiscal
    :: Economía y Mercado ::
    En esencia el problema es fiscal
    ¿Cómo es posible que habiendo sido el nivel de gasto público y su financiamiento el que provocó crisis homéricas en Argentina, como el fin de la Tablita de Martínez de Hoz, la hiperinflación y el colapso de la convertibilidad, ..
    No existe un nivel de concentración alarmante en el sector frigorífico
    :: Economía y Mercado ::
    No existe un nivel de concentración alarmante en el sector frigorífico
    La solución no pasa por reducir plantas ya instaladas, sino mejorar mucho más los estándares de la producción ganadera.
    La extraña "teoría del ventilador"
    :: Economía y Mercado ::
    La extraña "teoría del ventilador"
    Las recientes elecciones en un importante club deportivo fueron una oportunidad para observar lo que implican las disputas de liderazgos asociadas a la confrontación de ideas en el ámbito de una institución.
    Inestabilidad con nerviosismo
    :: Economía y Mercado ::
    Inestabilidad con nerviosismo
    En momentos como el actual en los que, inexplicablemente, a la inestabilidad mundial y regional se suman cada día nuevos elementos de incertidumbre doméstica, ahora hay que agregar para el agro, los comentarios oficiales ..
    "Jaque" al fideicomiso en garantía
    :: Economía y Mercado ::
    "Jaque" al fideicomiso en garantía
    Hace unos días se dio a conocer la tan esperada sentencia del Juzgado Letrado de Concursos de 1º turno que puso fin al incidente generado por la rescisión del contrato de fideicomiso que vinculaba a Paylana S.A. con el BROU.
     Comentar la noticia Escribe tu comentario
     
    Escribe tu comentario
    invitado
     
    Maximo caractéres: 600 ( restan:
    600
    )

    {:arrow} {:biggrin} {:confused} {:cool} {cry} {:eek} {:evil} {:exclaim} {:idea} {:mad} {:mrgreen} {:neutral} {:question} {:razz} {:redface} {:rolleyes} {:sad} {:smile} {:surprised} {:twisted} {:wink}
    Ingrese el codigo siguiente:
    Comentarios: 0