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Se ingresó en una nueva fase del ciclo y el empleo cae levemente, lo que implica un aumento menor de masa salarial
HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN
El ingreso medio de los hogares alcanzó a $ 34.087 en el segundo trimestre del presente año, lo que representa un incremento del 10,2% respecto a igual período de 2011. Pero más importante que el valor absoluto de los ingresos y su variación nominal es la capacidad de compra que estos tienen. En tal sentido, el hogar promedio uruguayo incrementó sus ingresos un 2,3% en términos reales en el período que se está analizando.
Tal variación confirma dos cosas. La primera es que continúa la mejora en el bienestar de los hogares. Este proceso se inició hace casi una década, tras la salida de la crisis de 2002, y se explica por varios factores. El dinamismo del mercado laboral como principal fuente de recursos financieros de los hogares resultó fundamental y se retroalimentó con el mayor consumo que el mismo propició y su impacto directo en el nivel de actividad. Otro elemento determinante fue el mayor ingreso disponible en el país derivado de una relación de términos de intercambio con el exterior muy favorable, un el fuerte ingreso de capitales bajo la modalidad de inversión extranjera directa y repatriación de capitales que fugaron en la crisis.
La segunda confirmación tiene que ver con la etapa actual por la que atraviesa el ciclo económico. El Gráfico N° 1 muestra la evolución del ingreso real de los hogares medido en años móviles desde el año 2008. Se ve allí el elevado crecimiento previo a la quiebra de Lehman Brothers hacia el último trimestre de ese año que, de alguna forma, puede considerarse como el inicio de la actual crisis internacional. Las tasas de crecimiento se fueron desacelerando a partir de 2009, para revertir la tendencia y acelerarse hacia fines de 2010. Si bien el incremento del ingreso fue importante a lo largo de 2011, su variación porcentual no fue tan elevada como en 2008. La explicación se encuentra en el mercado laboral y es fácil entender por qué. Tras la crisis de 2002 el nivel de empleo se había reducido al mínimo. En las primeras etapas, el ingreso de los hogares mejoraba tanto por la recuperación y mejora de los salarios como por el aumento del empleo. Pero en el año 2011, se había alcanzado prácticamente el pleno empleo de la fuerza laboral, por lo que los incrementos solo podían provenir de las mejoras en las remuneraciones.
DESACELERACIÓN. Los datos del presente año vuelven a mostrar una desaceleración que hay que vincularla directamente con la profundización de la crisis internacional tras el agravamiento de los problemas de deuda en Europa. A diferencia de lo acontecido durante el enlentecimiento de 2009, en el que pese a todo el nivel de empleo siguió aumentando, en la coyuntura actual la tendencia es la opuesta.
Debido a la crisis internacional y la situación regional (particularmente la argentina), la economía uruguaya ingresó en una nueva fase del ciclo económico, que se caracterizará por una desaceleración en el ritmo de crecimiento del nivel de actividad. Por lo pronto, en el primer semestre de 2012 la tasa de empleo se redujo 0,6% respecto a igual período del pasado año.
Si bien la tendencia es hacia la caída del empleo, y el consecuente aumento del desempleo, el mercado laboral seguirá mostrando solidez. Puede parecer una contradicción, pero no lo es. Los niveles de empleo registrados entre fines de 2010 y durante 2011 eran muy altos, los más elevados desde que se llevan registros. Ello, por un lado, era una muy buena noticia pero, por el otro, generaba problemas en el manejo macroeconómico, fundamentalmente en materia inflacionaria.
Pese al descenso registrado en los últimos meses, el nivel de empleo se ubica en niveles históricamente elevados. De todas formas, al disminuir tendrá implicancias en la trayectoria del ingreso de los hogares. Al caer el empleo, disminuirán las presiones al alza sobre el salario. Si bien de las pautas que remitió el gobierno para la próxima ronda de Consejos de Salarios se sigue apuntando a un incremento real, el mismo no será tan pronunciado como en el pasado. En tal sentido, si se conjuga una moderada tendencia a la baja en el empleo con un menor incremento real de los salarios, resulta una tasa de crecimiento de la masa salarial inferior a la de los dos últimos años. Dado que se trata de la principal fuente de financiamiento de los hogares, su enlentecimiento provocará un efecto similar en el consumo, contribuyendo así a la desaceleración en la tasa de expansión del nivel de actividad.
Las pasividades son otra fuente importante del ingreso de los hogares. En el segundo trimestre del año se incrementaron 6,3% en términos reales con relación a igual período de 2011. Por mandato constitucional, las pasividades se ajustan en función del incremento de los salarios. Respetando este principio, el gobierno ha incrementado discrecionalmente el nivel de las pasividades más bajas en un porcentaje mayor, de ahí el mayor aumento relativo de esta fuente de ingresos.
El mayor ingreso de los hogares les permitió aumentar su consumo. El Gráfico N° 2 muestra cómo ha aumentado el confort de los uruguayos en los últimos años. En todos los ítems que allí se ilustran, se observa un crecimiento en el porcentaje de hogares que los poseen. Aquí jugó no solo el mayor poder adquisitivo, sino también el abaratamiento relativo de esos bienes y servicios en el período graficado. Y en el caso de las computadoras e internet, el fuerte incremento se explica a su vez por el Plan Ceibal.





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