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Dr. Pablo Pera Pirotto
Se acerca el verano y muchas personas comienzan a preocuparse por mejorar su estado físico. Lo que estaba oculto bajo varias capas de ropa durante los meses de frío, de pronto empieza a quedar en evidencia y se multiplican las jornadas en el gimnasio y las consultas con médicos especialistas en estética.
Una de las preocupaciones más frecuentes tanto de los hombres como de las mujeres es la adiposidad localizada. Estos acúmulos de grasa son sumamente difíciles de eliminar mediante una dieta o realizando ejercicio físico intenso, siendo el abdomen y los conocidos "rollos" o "flotadores", las áreas más afectadas. En el sexo femenino también se observan en las caras laterales de los muslos (lo que se conoce popularmente como "pantalón de montar"), en la entrepierna, alrededor de las rodillas y debajo de los glúteos.
La lipoaspiración o lipoescultura es el tratamiento usualmente empleado. Como es sabido, se trata de una técnica quirúrgica que aspira y retira la grasa sobrante a través de pequeñas incisiones que se ubican en zonas poco visibles. La gran mayoría de las intervenciones pueden realizarse mediante anestesia local, y siempre debe llevarse a cabo en centros quirúrgicos debidamente equipados.
Para quienes no pueden realizarse una lipoaspiración por ser portadores de alguna contraindicación médica o simplemente no desean someterse a una operación, existe una alternativa conocida como lipodisolución. Este tratamiento se lleva a cabo en el consultorio, en sesiones de pocos minutos y en forma totalmente ambulatoria. Se trata de la inyección a nivel del tejido graso de una sustancia llamada fosfatidilcolina, que provoca la destrucción de los adipocitos. Los resultados se aprecian en el correr de los días, siendo necesarias varias sesiones separadas entre sí por alrededor de dos semanas.
Tanto en la lipoaspiración como en la lipodisolución los cuidados posteriores son sumamente importantes para alcanzar los mejores resultados. En ambas, la compresión mediante fajas o vendas elásticas es fundamental para que la piel se vaya adaptando a su nueva posición sin los volúmenes de grasa en sus capas profundas. El reposo siempre es un buen aliado para disminuir la inflamación y los hematomas y, para acelerar la desaparición de estos últimos, existen cremas muy efectivas que se aplican mediante masajes suaves.
CELULITIS. Este trastorno es una de las consultas más comunes, ya que se considera que más del 90% de las mujeres tiene algún grado de la llamada "piel de naranja". Comúnmente se observa en los sectores posteriores y laterales de los muslos y a nivel de los glúteos. La celulitis, cuyo término médico correcto es paniculopatía edemato fibro esclerosa (PEFE), se produce como consecuencia de una falla a nivel de la microcirculación, que determina la acumulación de toxinas que son las que desencadenan el comienzo de los trastornos.
Existen distintos tipos: una dura o compacta, que se ve en general en personas jóvenes, en donde los tejidos mantienen un buen tono y son firmes al tacto; una blanda, con tejidos más fláccidos, que se balancean con el movimiento; y una edematosa, en donde predomina la hinchazón de los miembros inferiores.
En cuanto al tratamiento, lo mejor es atacar el problema de diferentes maneras y cuanto antes, para lograr los mejores resultados. De todas formas, lo primero que hay que dejar en claro es que no existe ningún tratamiento que haga desaparecer la celulitis en forma mágicamente rápida y definitiva. Pero sí existen distintas alternativas que han demostrado efectos positivos mejorando las áreas comprometidas.
Técnicas y productos. Dentro de los tratamientos terapéuticos médicos se destaca la mesoterapia, que es una técnica que se basa en la aplicación de dosis reducidas de fármacos específicos, directamente en las capas de la piel que están alteradas. Se busca disminuir así las pequeñas acumulaciones de grasa, al tiempo que se mejora la microcirculación que está alterada, estimulando además el metabolismo celular. Se realiza mediante sesiones, que normalmente tienen una frecuencia semanal, siendo conveniente sumar entre ocho y doce para apreciar los resultados.
Hay, además, una serie de productos y aparatos médicos que, en manos de profesionales serios, colaboran para lograr mejorar aún más la celulitis.
Indudablemente la actividad física es también un factor muy importante, sobre todo aquellos ejercicios que estimulan la circulación a nivel de los miembros inferiores, como por ejemplo utilizar la bicicleta (fija o móvil), subir y bajar escaleras o simplemente hacer caminatas.
La alimentación juega un rol preponderante, ya que una dieta libre de grasas y frituras, y baja en sal es de gran ayuda. El alcohol y sobre todo el cigarrillo son factores que empeoran la celulitis, además de traer otros perjuicios para nuestra salud por demás comprobados y difundidos.









