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Neurocientíficos de la Ohio State University comprobaron que permanecer sentado frente a un televisor o la pantalla de una computadora hasta tarde aumenta las posibilidades de sufrir una depresión. Los investigadores expusieron a hámsters a una luz tenue, similar a la de una pantalla, durante la noche y examinaron los cambios en el comportamiento y en el cerebro, que se revelaron muy parecidos a los síntomas de las personas deprimidas. En comparación con otros animales que permanecieron en un ciclo normal de luz-oscuridad, los hámsters se mostraron menos activos y con interés más bajo de lo normal en el agua con azúcar, síntomas que se consideraron comparables con los signos de la depresión humana. El informe de los científicos aclaró, sin embargo, que los efectos son reversibles cuando se regresa al ciclo normal. Un aumento de la exposición a la luz artificial por la noche en los últimos 50 años coincide con el aumento de las tasas de depresión en la población en este período, según afirma el estudio, publicado por la revista Nature-Molecular Psychiatry.









