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La hípica, el deporte elegido por princesas y chicas de alta sociedad, también está en Londres 2012. Varias hijas de famosos estuvieron en carrera, pero sólo una llegó a la meta.
DANIELA BLUTH
Ahora, Reed Kessler puede lavar sus medias". Así tituló una revista especializada el artículo que confirmaba la noticia de que Reed Kessler, la hija de 18 años de Murray Kessler, el consejero delegado de la compañía tabacalera Lorillard, había clasificado para formar parte del equipo olímpico de hípica de Estados Unidos. Cuenta la leyenda que temprano en la mañana del 21 de marzo, cuando comenzó el proceso de selección de la Federación Ecuestre para Londres 2012, Reed decidió ponerse un par de medias especial, unas que tenían la bandera de Estados Unidos y que cubrían parte de sus pantalones de montar y se escondían debajo de sus negras botas de caña alta. Junto a Cylana, el caballo que viajó con ella a la capital inglesa, salió victoriosa en la primera vuelta de la competencia. Y en todas las que vinieron después. Amuleto o no, la chica -hoy la más joven que jamás haya competido en esta disciplina en los Juegos- sabía que esas medias habían llegado para quedarse, al menos hasta conseguir su objetivo: estar dentro del selecto grupo de 10.490 atletas que participan en Londres.
Claro que Reed no es una improvisada. La joven empezó a montar a caballo a los seis meses, cuando sus padres -ambos aficionados a la disciplina- la pusieron en un cesto y la llevaron a dar un paseo. Las fotos de niña junto a sus ponis son... innumerables. Empezó a competir en salto a los 12, y ya nunca se detuvo. En los últimos años se fue perfeccionando; compitió en varios torneos y tiene unas cuantas medallas en su haber. Aunque posee más de un caballo, en los juegos competirá con Cylana. "No es normal tener un caballo desde hace tan poco tiempo y lograr un compañerismo como el que tenemos", dijo la joven. Alumna ejemplar en la secundaria, Reed ya dio algunos indicios de que tiene intenciones de dedicarse a la equitación de forma profesional.
EN CARRERA. En esa exigente carrera, emblema perfecto del sueño americano, Reed no estuvo sola. Algunos meses atrás, en abril, el Festival Ecuestre de Invierno que se desarrolló en el Hipódromo de Palm Beach, en Florida, convocó entre su público a un grupo selecto de espectadores. Se trataba de una de las pruebas clasificatorias para integrar el equipo olímpico de hípica de Estados Unidos y allí estaban Bill Gates, Bruce Springsteen y el propietario de Johnson & Johnson Robert Wood Johnson. Sentados en la tribuna, alentaban en la competencia a sus respectivas niñas deportistas: Jennifer (15), Jessica (20) y Daisy (24).
Todas ellas soñaban con pasar este verano boreal compitiendo en Londres, pero la única que finalmente lo consiguió fue Reed, quien en varias entrevistas contó que la noche que se enteró de su participación en los Juegos Olímpicos (JJOO) no pudo dormir. "Fue abrumador", resumió con una risa nerviosa y sin ser capaz de contar qué hizo y con quién habló esa tras conocer la noticia.
La que no pudo participar este año de tanto revuelo olímpico fue Georgina Bloomberg, hija del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien fue sometida a una operación en la espalda de la que aún se recupera.
EL DEPORTE. No es casualidad que la equitación sea el deporte de princesas y herederas de millonarios imperios. Es que practicarlo puede costar varios cientos de miles dólares sólo en poseer el animal adecuado y mantenerlo. Según El País de Madrid, los caballos que participan en los JJOO pueden llegar a costar entre uno y dos millones de dólares. Y agrega: "Jennifer, Jessica, Georgina y Reed tienen más de uno, además de imponentes establos donde poder criarlos".
El fundador de Microsoft le acaba de regalar a su hija una granja de 20 mil metros cuadrados y ocho establos, valuada en un millón de dólares. El músico Springsteen no tendrá tantos millones en el banco como Bill, pero los tiene en tierras: compró una finca en Nueva Jersey con más de un millón de metros cuadrados y 15 establos para satisfacer los deseos de su única hija mujer, que disfruta de los caballos desde pequeña.
En tanto, George Morris, presidente de la Federación Ecuestre de Estados Unidos se esmera por resaltar el esfuerzo y la entrega que implica dedicarse a este deporte para tratar de eliminar tanto prejuicio. "No se trata de darle a un botón. Estas chicas tienen mucho talento y coraje", dijo a la revista Town & Country.
Claro que hay algunos padres que no ayudan a erradicar los preconceptos. Según El País de Madrid, el magnate canadiense Ronald Southern construyó un hipódromo en las afuera de Calgary -considerado uno de los más hermosos del mundo- para su hija Linda, que representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996.
LA REALEZA. El equipo de Gran Bretaña constituye el emblema más claro de la unión ineludible -y añeja- entre realeza y equitación, además de ser uno de los favoritos de estos juegos. El toque de sangre azul viene de la mano de la nieta de la reina Isabel II, Zara Phillips, de 31 años. La joven blonda sigue los pasos de sus progenitores, la princesa Ana y su primer marido, Mark Phillips, quienes también defendieron la bandera británica en los Juegos Olímpicos en esta disciplina.
"Es maravilloso que me den esta oportunidad", declaró la joven amazona. Zara no pudo participar en las dos últimas ediciones de los Juegos -Atenas 2004 y Pekín 2008-, porque su antiguo caballo, Toytown, se lesionó durante la preparación. Esta vez tiene nuevo compañero, un equino llamado High Kingdom, con el que se clasificó en el concurso internacional de Bramham (al norte de Inglaterra).
Las pruebas olímpicas de equitación comenzaron ayer sábado y se vienen realizando en el parque de Greenwich. Si bien no hay un claro favorito, la tradición de los equipos británicos, alemanes, holandeses y neozelandeses tiende a imponerse. Este año, esta disciplina cuenta con el participante más veterano en Londres: el jinete japonés Hiroshi Hoketsu, de 70 años, quien debutó con 23 años en la prueba de salto de obstáculos en los Juegos de su ciudad natal, Tokio 1964.
En total, los JJOO repartirán seis medallas de oro en las tres modalidades -salto, doma y concurso completo-, en la categoría individual y por equipos.
La hípica se incorporó al programa olímpico en París 1900, pero fue en Estocolmo 1912 que se introdujeron las tres modalidades que aún siguen vigentes. Las mujeres, hoy protagonistas indiscutidas, se sumaron años después y desde 1952 se mezclaron en la única competencia que enfrenta ambos géneros cara a cara. O mejor dicho, galope a galope.
Bruce y Jessica Springsteen comparten más de un pasatiempo. "The Boss", como es conocido el músico, es asiduo compañero de entrenamientos y torneos hípicos de la joven de 20 años. Jessica, por su parte, también acompaña a su padre, de 62 años, en conciertos y giras. De hecho, hace algunas semanas fue noticia cuando el padre invitó a su hija a subir al escenario para bailar Dancing in the Dark. Y ella lo hizo fascinada. Este año, Jessica compitió para clasificar en el equipo que viajó a Londres 2012, pero no alcanzó el nivel requerido.
Georgina Bloomberg, hija del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, es una de las mayores de este selecto grupo de chicas ricas y amantes de la equitación. Tiene 29 años y monta desde niña. Este año, sin embargo, no tuvo tanto protagonismo debido a una operación en la espalda que la mantuvo fuera de competencia. No es la primera vez que le pasa, ya sufrió varias fracturas y lesiones más leves en las rodillas, los tobillos y los dedos de los pies. Además de la equitación le gusta escribir; es coautora de dos novelas para jóvenes y adolescentes.
Junto a los atletas, la realeza británica es protagonista en los Juegos Olímpicos de Londres. El príncipe Guillermo, su esposa Catalina y su hermano Enrique son embajadores olímpicos. Aunque no está del todo claro qué rol van a cumplir, los expertos en turismo opinan que su presencia es vital. "Ellos son excelentes para atraer publicidad", dijo el director administrativo de la revista Majesty, Joe Little. "Todo el mundo quiere ver a la duquesa de Cambridge", agregó.
Según la organización turística Visit Britain, cada año llegan al país unas 30 millones de personas para ver su "patrimonio cultural", que incluye el Palacio de Buckingham y su cambio de guardia y la Torre de Londres con las joyas de la corona. Anualmente, ingresan a las arcas británicas más de 26.000 millones de dólares por concepto de turismo. Por los Juegos prevén recaudar más de 3.100 millones extras.









