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Los dispositivos tecnológicos son protagonistas en todas las postales del verano, con los smartphones a la cabeza. Su uso abusivo puede perjudicar el descanso durante las vacaciones.
GABRIELA VAZ
La escenografía de las playas está cambiando. A las sombrillas, las reposeras y las múltiples poses de pieles bronceadas se unen otras postales. La imagen del verano está hoy gobernada por miradas fijas en una pantalla. La de un celular, la de una tableta, la de una computadora portátil, la de una cámara digital. Es que los nuevos dispositivos tecnológicos son, acaso, el accesorio omnipresente de la temporada.
El 2012 será un gran año para el consumo electrónico en América Latina. Así lo pronostica Gfk, un instituto internacional que se dedica a monitorear a 345.000 tiendas de electrónica en más de 90 países. Y augura que los líderes del ranking serán los smartphones -o "teléfonos inteligentes"- junto a las tabletas. La venta de éstas, dice ese centro de investigación, crecerá 161% en la región.
Los números pueden constatarse en la realidad, que ya muestra al menos un indicio de este anunciado aluvión. Cualquiera que pase por la costa uruguaya puede atestiguar la invasión de aparatos de última generación en las arenas esteñas, con los teléfonos celulares a la cabeza.
El psicólogo Roberto Balaguer confirma esta percepción con su testimonio en doble calidad ya que también es especialista en nuevas tecnologías, y en estos días vacaciona en playas uruguayas. "Los celulares son el gran acompañante este verano. Se ve a un buen número de gente chequeando continuamente el teléfono, lo cual apareja cierta dificultad para desconectarse".
Pero el uso de los celulares, en especial los smartphones, no es únicamente para comunicarse con otros vía llamadas, mensajes de texto o correos electrónicos. Muchos lo tienen a mano para hacer uso de sus cámaras fotográficas integradas, que hoy se utilizan masivamente gracias a la inmediatez con la que permiten subir las imágenes a redes sociales.
En ese caso, el aparato no interfiere con el relacionamiento personal cara a cara (la principal crítica que se realiza al uso de nuevas tecnologías).
Distinto es cuando el teléfono se convierte en un objeto lúdico. ¿Los juegos electrónicos están desplazando a los deportes al aire libre?
Balaguer asegura que "hoy la cotidianidad de juego está muy atravesada por los juegos de pantalla" y que el verano y las vacaciones suponen justamente "una oportunidad para cortar con eso; algo que no siempre se logra por el propio atractivo que tienen las pantallas, que te enganchan a seguir y seguir. Estaría bueno hacer el esfuerzo de no llevar el celular a todos lados", opina el experto.
Ni ángel ni demonio, aclara, no obstante, Balaguer. En algunos nuevos hábitos, la tecnología es positiva. Por ejemplo, en la moda de utilizar las redes sociales como vía de convocatoria para fiestas y reuniones estivales. "Esa es una de las cosas que están buenas porque permite crear sinergias y encuentros que de otro modo serían imposibles o mucho más difíciles. Hoy conocidos y desconocidos logran encontrarse porque está programado y no a través del azar como era antes. Hay posibilidades de ir coordinando y planificando de otra manera las vacaciones".
MÉTODOS. Del mismo modo, los bytes y la fibra óptica interceden en los métodos de conquista: en lugar de acercarse al "objeto de deseo" en la playa con una frase de levante, ahora muchos se quedan en la comodidad de averiguar el nombre y buscarlo en Facebook. Ingresa entonces la ya vieja disyuntiva sobre cuánto de las nuevas tecnologías afectan a la socialización cara a cara. Balaguer reconoce la paradoja: "Te mantiene en contacto con los que están lejos y te aleja de los que están cerca".
Entonces, ¿conectarse o no? El consejo del especialista es claro. "Se supone que las vacaciones son justamente un momento de corte con lo habitual para entrar en un espacio y en un tiempo diferente. La tecnología hace que sea más difícil lograr ese corte. Siempre hay un hilo que te deja conectado a los tiempos y espacios de todos los días. Eso no está demasiado bueno. Pero también es cierto que a algunas personas tener esos dispositivos les permite tomarse más tiempo libre, gracias a que pueden solucionar cosas sin trasladarse. Para el que no está en esa situación lo mejor es lograr desenchufarse. Al fin y al cabo, recuerda Balaguer, "ese fue el origen de las vacaciones: cortar con lo cotidiano. De lo contrario, no se logra la reposición de energía y volver con las baterías recargadas".
La tecnología dificulta cortar con la rutina, "y eso no está bueno"
Permite cambiarle el filtro a las fotos, dándoles un toque retro. Se pueden compartir en redes sociales.
Picplz
Es como Instagram, pero para Android. También posibilita aplicar filtros y crear álbumes.
Photosynth y Pano
Son las mejores aplicaciones para sacar fotos panorámicas. La primera es sólo para iPhone.
Luma
Cuenta con un filtro que elimina las tomas movidas del video. Es gratis y sólo compatible con iOS.
Lapse it
Ideal para captar imágenes fijas que luego se reproducen en un video a mayor velocidad. Gratis.
Videofyme
Permite hacer videoblogging al subir videos desde el celular. (Fuente: El Mercurio/GDA).
Si bien las cámaras digitales son cada vez más accesibles, hoy el celular es el soporte preferido por las masas para inmortalizar momentos. Para quienes los utilizan con asiduidad, aquí van algunos consejos: evite recurrir al zoom de los teléfonos, ya que no suelen ser muy sofisticados; sosténgalo con las dos manos para evitar fotos movidas; pruebe con distintos ángulos, ya que lo que se ve en su reducida pantalla no refleja la foto tomada con exactitud; investigue las aplicaciones de su equipo, como retocar imágenes o crear collages. Y por último, cualquiera sea el dispositivo tecnológico que esté utilizando, cuídelo del sol, el agua y la arena, sobre todo al lente.









