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El periodista Andrés Reyes lanza una guía del deporte rey en Uruguay, brindando datos y estadísticas con mucho humor.
Más de una vez me cuestioné las motivaciones que llevan a un ser humano medianamente racional a hacerse hincha de un cuadro chico. Ya no de Defensor, Danubio, Wanderers, Cerro, Rampla y todos aquellos equipos que logran reunir o bien mil hinchas, o bien algún trofeo oficial. Más bien me refiero a aquellas instituciones que por h o por b nacen con la aspiración de subsistir el mayor tiempo posible antes de desafiliarse. (...) Personalmente, ya bastante tengo con ser uruguayo como para pensar en hipotecar mis esperanzas deportivas al influjo de coloridas camisetas como las de Huracán Buceo, Cerrito o Rentistas. Instituciones muy pintorescas, que seguramente realizan una labor invalorable a nivel social, pero que tienen tantas aspiraciones de trascender como yo de convertirme en ministro de Ganadería de Taiwán. Estoy lo suficientemente al día con la cuota del club de perdedores por el mero hecho de haber nacido durante los años 70 al oriente del río otrora bloqueado por cinco señoras con reposera. Lo menos que pude permitirme es simpatizar con un equipo grande".
Así da inicio Andrés Reyes al libro El propio fútbol uruguayo. Una guía ideal para comprender al fútbol más incomprensible del mundo (Palabra Santa), donde el periodista elabora un humorístico manual, lleno de rankings, estadísticas y datos de todo tipo para explicar cómo se vive aquí el deporte rey.
Reyes advierte a países poderosos que si analizan el fútbol uruguayo - "inequívocamente el de mayor densidad de futbolistas profesionales exitosos y copas ganadas por habitante"- no encontrarán nada llamativo. "Lo único que nos hace diferentes es que nuestros pequeños reciben una pelota incluso antes de aprender a caminar", revela. Y luego aconseja: "Así que ya lo sabe, ministro de deporte nipón: si quiere maximizar la producción de Takaharas, hagan menos series animadas con personajes de ojos innecesariamente redondeados e inauguren la campaña OBPC (One Ball Per Child). La recompensa es el camino". El propio fútbol uruguayo estará en librerías a partir de esta semana, a $ 430.







