MARTÍN FABLET
El Segway, esa especie de máquina de cortar pasto, es quizás el transportador personal mejor diseñado de los últimos tiempos.
Ayudado por la fuerza giroscópica, y gobernado por un ordenador, fue inventado por Dean Kamen y presentado en sociedad en diciembre de 2001. Desde entonces se ha convertido en el transporte mas snob; deja una sensación de estar en el 2050 para sus usuarios. Realmente es muy divertido de pilotear, es absolutamente intuitivo y agarrarle la mano no lleva más de 10 minutos. Pero no todos son laureles para el Segway (www.segway.com), que fue considerado uno de los 10 mayores fracasos tecnológicos de la década pasada."Se acabó el andar, se acabó el conducir, el hombre moderno se moverá en carrito de dos ruedas". Así decía el slogan del creador del ingenio, el empresario Dean Kamen.
Curiosamente en la publicidad de aquella época no se mencionaba el precio (una torta de plata: rondaba los 5.000 dólares). La fábrica tampoco pudo satisfacer la demanda inicial, por culpa de su gran costo de producción. Los problemas al conducirlo en los días de lluvia no eran menores, no tanto por el agua que caía sino por el piso mojado. La dificultad a la hora de recargar sus baterías y, por último, aunque parezca absurdo, el hecho de que el Segway fue prohibido en varias ciudades estadounidenses, fueron algunas de las razones por las cuales no resultó un éxito rotundo.
La empresa, atenta a todas esas circunstancias mejoró el precio, desarrolló nuevos productos y consiguió que el Segway fuera aceptado por algunas fuerzas policiales en el mundo.
La firma ofrece dos modelos, el i2 (uso urbano) y X2 (todoterreno).
Utilizando principios similares, ingenieros del ejército norteamericano han desarrollado lo que es una mezcla de Segway con tanque. Es un vehículo todoterreno personal con orugas, propulsado por un motor a explosión Honda de 200 c.c. El equipo es relativamente liviano, pesa 56 kilos y puede desarrollar una velocidad de 50 km/h en la hora por terrenos bien sinuosos. También puede ser operado a control remoto.
Cuando la empresa con sede en Bedford, New Hampshire, comenzó a generar cierto interés, para nuevos inversores, es comprada por el magnate y magnánimo millonario británico Jimi Heselden.
Este hombre es bien conocido por sus vecinos gracias a su espíritu solidario, ya que días pasados supo donar 10 millones de libras a una fundación establecida por él mismo en 2008.
"Las cosas en la vida me han salido bastante bien, pero sigo trabajando en el mismo sitio en el que crecí y cada día veo a gente que por un motivo u otro no está teniendo suerte. Creo honestamente que la gente tiene la obligación moral de usar su riqueza para ayudar a los demás", afirmaba Jimi Heselden.
Este flamante propietario de 62 años conducía el lunes pasado un modelo todoterreno de Segway, a lo largo de la ribera del Wharfe, en su propiedad privada, cuando por un motivo desconocido se precipitó por un acantilado que daba al río. La policía de Yorkshire recuperó su cuerpo sin vida, y por el momento se descarta cualquier otro móvil distinto al de un desafortunado accidente.
Heselden había comprado Segway en diciembre de 2009.