Saña
Margo Glantz
El Paraíso
LA BELLEZA física y la bondad del hombre americano maravillan a Colón. Su asombro llena las páginas de sus diarios y las de sus comentaristas. Las nuevas tierras son dignas de la imaginación esplendorosa del otro mundo medieval: los árboles producen diamantes, esmeraldas y zafiros y en los ríos el agua es amarilla porque está llena de pepitas de oro. Como nuestros primeros padres Adán y Eva, el indio vive en la inocencia primordial: son los indios cándidos, hermosos y van desnudos.
Pero ningún hombre soporta el Paraíso. Colón trueca cascabeles por pedazos de oro, recibe calabazas y papagayos y se apodera de algunos indios para confirmar sus descubrimientos y exhibirlos en la Corte española. Fáciles de cautivar, los indios mansos serán los nuevos súbditos de los Reyes Católicos, porque esta gente es muy simple en armas, dice, y bastan cincuenta españoles para cautivarlos.
*** Hipoglucemia
Si deseas describir un caballo, decía más o menos Shklovsky, hazlo como si el caballo te fuera completamente extraño, como si lo vieses por primera vez.
*** Enfermedades pulmonares
Bacon padecía de asma, era un mal hereditario en su familia, dos de sus hermanos fallecieron muy jóvenes a causa de ese padecimiento. Para él, la enfermedad tenía sus puntos buenos, le hacía amar la vida, al grado de que se preciaba de tener un sistema nervioso optimista, aunque ese optimismo no le sirviera para nada: solamente para gozar la vida, ¿no será acaso lo más importante?
*** El corte
La vida de Rimbaud está marcada por un corte que la divide en dos mitades irreconciliables:
El rebelde precoz; el gran revolucionario de la poesía francesa, el subversivo que insulta, asombra, arremete; el protagonista de un amor escandaloso y mítico con Verlaine; el que desprecia las instituciones burguesas.
Del otro lado, el mezquino empleado de oscuras compañías coloniales, el rapaz y por tanto banal traficante de armas, el pequeño burgués que solo aspira a amasar una pequeña fortuna y a tener una familia.
El corte se instala en un incidente gramatical: el ser radical del poeta, su Je est un autre, se transforma y produce un ser extraño definido así por Mallarmé: alguien que había sido él, pero que había definitivamente dejado de serlo.
*** Detergentes
Roman Katsev, rebautizado Romain Gary (alias Émile Ajar) nació en Lituania y no en Moscú como pretendía; fue hijo de Arie-Leib y de Mina. Su padre, comerciante en pieles, los abandonó en 1925 y murió de miedo en 1943 antes de entrar a la cámara de gas en Auschwitz. Su madre, actriz fallida, protagonista de una de sus más importantes novelas, La promesa del alba, emigró con él a Francia y falleció de un cáncer al hígado en 1941. Gary se suicidó en 1980, después de la muerte de su mujer, la actriz norteamericana Jean Seberg.
Algunos críticos lo consideraban un terrorista del humor, antes de que este término tuviese las resonancias macabras que ahora lo intensifican. Inscribo un solo ejemplo:
La diferencia entre los alemanes, dice, herederos de una inmensa cultura, y los simbas, gente inculta, era que estos se comían a sus víctimas, mientras que aquellos los transformaban en jabón.
Esta necesidad de limpieza define a las culturas.
*** Coincidencia astral
Justo el mismo día en que Juan Sebastián Bach nació en la ciudad alemana de Eisenach y Georg Griedrich Handel, a unos ciento cincuenta kilómetros de allí, Domenico Scarlatti vio la luz en Nápoles, ciudad encubierta por el humo del volcán Vesubio.
Era el 26 de octubre del Año de Gracia de 1765.
Como sus contemporáneos Bach y Handel, Scarlatti se hizo famoso por su extraordinaria manera de tocar el clavecín y por haber compuesto obras maestras para el teclado.
*** Pureza de sangre
Un prisionero alemán era transportado en un tren soviético a un hospital: necesitaba con urgencia una transfusión de sangre para sobrevivir. Gritaba: Nein, Nein. No quería sangre eslava en sus venas: murió tres horas después.
(Lo leí en los diarios de Vasili Grossman).
La autora
NACIDA EN 1930 en Ciudad de México en el seno de una familia judía, Margo Glantz es novelista, además de académica y ensayista de prestigio en su país. Entre otros libros publicó Naufragios, Zona de derrumbe, Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, El día de tu boda, La Malinche, sus padres y sus hijos y Sor Juana y sus contemporáneos. Ha recibido varios premios, como el Xavier Villaurrutia, el Premio Nacional de la UNAM y es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Los textos de esta página pertenecen a Saña (Eterna Cadencia, 2010).