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Como ocurre año tras año, en mayo el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, por su sigla en inglés) divulgó (¿arriesgó?) el primer informe con previsiones para el comportamiento de la oferta y la demanda de granos en el ciclo 2012/13. La información es muy aguardada por los operadores del negocio agrícola en todo el mundo.
En general, se trata de una previsión muy temprana si se toma en cuenta que muchos granos aún no se han sembrado en las principales regiones productoras (es la situación del maíz y de la soja, por ejemplo).
No obstante, en el caso del trigo ocurre en momentos bastante cercanos al ingreso de las primeras cosechas en el Hemisferio Norte (lo que probablemente ocurrirá promediando junio), lo que aumenta relativamente la confiabilidad de las proyecciones.
Por esta razón es que cobran especial relevancia los datos divulgados para balance de oferta y demanda de trigo, que resultaron de tono positivo para la firmeza de los mercados del cereal, marcando un cambio significativo respecto de la tendencia exhibida por los indicadores en los últimos dos ciclos.
Las previsiones de cosecha y consumo
La cosecha global de trigo alcanzaría en el ciclo 2012/13 (julio/junio) un total de 678 millones de toneladas, una caída de 2,5% respecto de las 695 millones de toneladas producidas globalmente en el ciclo previo.
El descenso de la cosecha sería muy significativo en varios países exportadores, en especial los de la zona del Mar Negro (en Ucrania caería 41% y en Kazakhstan 34%) y también en Argentina (-17%), Australia (-12%) y la Unión Europea (-4%).
Asimismo, también se proyectan descensos en la cosecha en varios importadores relevantes, como Brasil (-14%) o los países del Norte de África (-9%).
Las previsiones para el consumo también son de caída, con una reducción global que alcanzaría a 1% (686 millones de toneladas vs. 694 millones en el ciclo previo).
La dinámica es explicada por la caída esperada en los volúmenes destinados a la alimentación animal, que disminuirían 9% (134 millones de toneladas vs. 148 millones consumidas en el ciclo previo).
En tanto, el volumen destinado a consumo humano crecería 1% en el ciclo 2012/13 (552 millones de toneladas vs. 546 millones en el ciclo previo).
Las previsiones para las existencias globales
El balance global proyectado por el USDA muestra una producción que resultaría insuficiente para satisfacer las necesidades de la demanda, dando lugar a un escenario sustancialmente diferente al del ciclo 2011/12 –que está finalizando–, caracterizado por una recuperación de la oferta hasta alcanzar un volumen superior al consumo mundial.
Como consecuencia de ese balance entre oferta y demanda, en el ciclo 2012/13 ocurriría una caída de las existencias mundiales de trigo. El volumen previsto para fin del ciclo sería de 188 millones de toneladas, 5% inferior a las 197 millones de toneladas acumuladas al fin del ciclo previo.
Asimismo, se ajustaría la relación existencias:consumo, que se contraería levemente a 27% (desde 28% en el ciclo previo).
La evolución proyectada para los indicadores analizados es –en general- de tono favorable para la firmeza de los mercados globales en los próximos meses.
Las previsiones para la región
Las proyecciones para el Mercosur en 2012/13 muestran un balance bastante más ajustado que en el ciclo previo. La coincidente caída de las cosechas de Argentina y Brasil da lugar a un saldo neto regional bastante inferior al actual.
Según el USDA, el volumen de la producción argentina de trigo disminuiría 2,5 millones de toneladas (12 millones vs. 14,5 millones previos) y el de trigo brasileño lo haría en 0,8 millones de toneladas (5,0 millones vs. 5,8 millones en el ciclo anterior).
De este modo, se configuraría en 2013 un escenario con menores excedentes exportables en la región, lo que tiende a asociarse con menores "descuentos" en los precios de exportación regionales respecto de los mercados del Hemisferio Norte.
Favorable señal
Los datos aportados por el informe del USDA contribuyen a mejorar las expectativas para la evolución de los mercados trigueros en los meses próximos.
La información del Departamento de Agricultura de EEUU permite delinear un contexto más favorable, en momentos en que se procesa la toma de decisiones para la inversión en la agricultura invernal.
Habrá que seguir con atención los futuros ajustes mensuales de las proyecciones. l





