Por: Analía Filosi
Jackie Peyton es esa enfermera que cualquier paciente quisiera que lo atendiera si se encuentra en un hospital. Ella es capaz de todo por los enfermos, desde insistir para que se les practique el examen que dé con el diagnóstico exacto de lo que padecen, hasta conseguir ese poco de marihuana que mitigue el sufrimiento de un cáncer. Lo primero es la salud.
Pero a la hora de hacer lo mismo con la suya, las cosas cambian. A Jackie no le interesa convertirse en una adicta a los ansiolíticos si con eso puede llevar adelante trabajo, familia y casa con eficiencia. Y por separado, porque si hay algo que esta enfermera no quiere que se mezcle son sus roles: en el hospital no saben que está casada y tiene dos hijas, y dentro de su familia se preocupa de mantener bien alejado a su marido del lugar en el que trabaja. Bueno, en eso también tiene que ver que allí trabaja su amante, el encargado de la farmacia con el que Jackie llegó a intercambiar favores sexuales por medicamentos para combatir su dolor de espalda. Aunque él crea que en realidad hay amor.
Durante dos temporadas tuvimos entonces a la excepcional Edie Falco (siempre recordada como la Carmela de Los Soprano) dándole vida a una mujer con muchas contradicciones. Con carácter firme, Jackie controló a un médico vanidoso como el Dr. Fitch Cooper (Peter Facinelli); supo hacer de las suyas sin que se enterara la estricta directora del Hospital All Saints, Gloria Akalitus (Anna Deavere Smith); compartió sus secretos con la Dra. Eleanor O`Hara (Eve Best), su amiga y la única que sabía de su familia; entrenó lo mejor que pudo a Zoey Barkow (Merritt Wever), la pasante de enfermería que la admira, y manipuló todo lo que le fue posible a Eddie Walzer (Paul Schulze), su amante farmacéutico, al que siguió viendo aún cuando no trabajaba en el hospital. Ahora él está de regreso y las cosas volvieron a ser como antes… o casi.
Los grandes problemas se desataron hacia el final de la segunda temporada, cuando la adicción a las drogas de Jackie fue descubierta por su marido Kevin (Dominic Fumusa) y la Dra. O`Hara, que decidieron hacer una "intervención" en su vida. A esto hay que sumar que la hija mayor de la enfermera está cada vez más problemática, que Eddie no se da por vencido en conquistar el amor de Jackie y sigue metiéndose en su vida, continuando su amistad con el marido de ella, y que el Dr. Cooper tiene salidas que bien pueden terminar en grandes inconvenientes dentro del hospital.
Con todo este panorama es que mañana, a las 21 horas, llega a Studio Universal la tercera temporada de Nurse Jackie. Y la primera gran novedad es que se suma a este particular grupo de personajes la irresponsable cuñada de Jackie, Tunie Peyton. Interpretada por Jamie Alexander (Bones), la recién llegada vendrá con la idea de quedarse a vivir con la familia de la protagonista. Un problema más para la nurse... en su casa, porque en el trabajo tendrá otro: una nueva enfermera encarnada por Gbenga Akinnagbe.
En la promo oficial de esta comedia se vio a Jackie "enfrentada" a un ataque de pastillas, que aparecían al estilo de las balas de Matrix. También se mostraban algunos de los problemas que deberá encarar en su tercer año en pantalla.
En el capítulo inicial, titulado Game On, la intervención realizada por Kevin y la Dra. O`Hara en la vida de Jackie llevará a un cambio en las relaciones que tiene la enfermera con ellos. Mientras tanto, cierran los hospitales de la zona y eso desborda la capacidad del All Saints, lo cual lo obliga a reforzarse. Al mismo tiempo, Zoey hace público su romance con Lenny, el chofer de las ambulancias.
MUY PREMIADA. Edie Falco ya sabe lo que es ganar premios en televisión por su gran labor en Los Soprano, donde interpretando a Carmela, la esposa del mafioso Tony, se llevó el Globo de Oro en dos oportunidades (2000 y 2003) y el Emmy tres veces (1999, 2001 y 2003). Este último premio volvió a sus manos gracias a Nurse Jackie el año pasado, mientras que para el Globo de Oro estuvo nominada, al igual que la serie. Actriz versátil, hoy disfruta también de una nominación al Tony, el máximo galardón teatral en Estados Unidos, por su desempeño en The House of Blue Leaves. Se trata de una comedia negra en la que comparte cartel con Ben Stiller y Jennifer Jason Leigh.
Volviendo a Nurse Jackie, fue gracioso ver a Falco el año pasado recibir el Emmy y decir en su discurso que ella no es graciosa. Es que esta serie transita sobre un delgado límite entre la comedia y el drama ya que, si bien el humor está presente en todos sus capítulos, aparece de forma muy ácida e irónica para abordar temas que podrían perfectamente colocarla dentro de la categoría drama. Quizás comedia dramática sería el género que mejor la definiría, pero no existe esa categoría en los principales premios que se entregan en TV, por lo que quienes deciden se inclinan por colocarla en el casillero de comedia.
Hay quienes equiparan a Jackie con el Dr. House, por su feroz sinceridad, adicción a los analgésicos y una aparente "deshumanización" al enfrentarse a los problemas de salud. Puede ser, hay mucho en común entre ambos personajes. Y la mayor coincidencia es que, lejos de ser odiados por el público a pesar de una personalidad que bien admitiría ese rechazo, enfermera y doctor se han vuelto una sana adicción para sus seguidores. De Jackie llega una nueva y bienvenida dosis mañana, mejor no dejarla pasar.