Por: Mariel Varela
Hace cinco años respeta una modalidad que viene acompañada de un resultado exitoso: consiste en iniciar las giras por el Río de la Plata, y es la consigna que Ricardo Montaner sigue al pie de la letra desde hace un lustro. Cuando desembarque en nuestro país el próximo lunes 4 de octubre ya habrá tenido tiempo suficiente para armar y aceitar el show a fin de dejarlo "redondito", tal como elige describir el propio cantante. La antesala fue Argentina, y tras más de veinte actuaciones en la vecina orilla, el cantautor volverá a pisar suelo uruguayo con una única presentación en el Velódromo Municipal a las 21:00 horas del día lunes.
Cada tour que realizó a lo largo de su extensa carrera (muchos, por cierto) tiene un tinte particular y especial que lo vuelve único, según palabras de Montaner. La gira que lo trae hoy por estas tierras no escapa de esa regla y el sello distintivo, en esta ocasión, es el motor desencadenante: "Es la primera vez que un tour mío surge a partir de un tema movido", dice asombrado el gran responsable de transformar buena cuota de las más reconocidas baladas latinas en tremendos hits y clásicos del género. Se refiere a Soy feliz, la cortina musical que Marcelo Tinelli eligió para la edición 2010 de Show Match, que casualmente coincide con el corte difusión de su último trabajo discográfico y el tema que da nombre al nuevo espectáculo del artista.
Días antes a debutar con Soy feliz en escenarios rioplatenses y así sumar otra gira más a la extensa lista, el músico y cantante dedicó algunos minutos para dialogar con Sábado Show en la sala de conferencias del Hotel Sheraton. Habló a propósito de su vuelta a Uruguay, los temas clásicos que lo convirtieron en exponente en materia de compositor, así como su incursión en el Twitter, las diversas generaciones que lo siguen, y las claves para mantener la vigencia a pesar del transcurso de los años.
-Regresás a Montevideo el próximo 4 de octubre, ¿qué te motiva del público uruguayo?
-Que no se aburren. Eso es especial para mí.
-Elegiste el Río de la Plata para arrancar la gira.
-Uruguay es el segundo país después de Argentina y de aquí seguimos para el resto del continente. Uruguay y Argentina tienen en particular que en los últimos cuatro o cinco años los he puesto de primeros para iniciar giras. Es perfecto porque hacemos veinte presentaciones en Argentina, después Uruguay y ahí seguimos. Cuando llegamos aquí el 4 de octubre está todo el show apretadito, bien armadito, ya que los primeros recitales son un poco de ensayo, introducción de cambios, ajuste de cosas, y así cuando llegamos aquí el espectáculo está redondito.
-Hiciste muchas giras a lo largo de tu carrera, ¿cuál es el diferencial de ésta?, ¿qué tiene de especial?
-Es complicado eso porque cada gira tiene un rollo diferente, un interés, un montaje distinto, un orden definido. Esta tiene un sabor diferente porque todas las giras de mi vida las he armado motivado por una balada, y es la primera vez que un tour mío surge a partir de un tema movido (Soy feliz).
-Tus temas lo cantan desde las abuelas a las nietas, ¿percibís esa diferencia generacional arriba y abajo del escenario?, ¿por qué crees que ocurre?
-Totalmente, pero no tengo idea de cuál es la razón, quizá sea porque Dios es grande y uruguayo.
-Compusiste varios temas para telenovelas. El último fue Volver para la tira argentina Valientes, ¿se escribe distinto o se toman en cuenta otros aspectos cuando se hacen canciones por encargo para ficciones?
-Es lo mismo. El que te diga yo me puse inspirado en el guión, es mentira. Las novelas siempre son iguales: los cieguitos ven, a los pobres les cae una herencia espectacular, el papá de la muchacha suele ser el asesino de algún familiar del muchacho que viene a vengarse y termina enamorándose de ella. Así que todas las novelas son más o menos parecidas.
-¿Estás dentro del público que las consume?
-A veces, cuando puedo, pero no tengo tiempo para seguir una telenovela. A veces compro series americanas y las miro todas de una. Vi por ejemplo, 24 hours, y Brothers and sisters.
-Entraste en la moda del Twitter también, ¿lo manejás personalmente o hay alguien que se encargue de postear por vos?
-Sí, lo manejo yo personalmente todo tiempo. Es una forma de comunicación buenísima para romper el aura que hay entre artista y público. Antes del Twitter el artista se guardaba más, y se podía saber menos de él. Hoy en día escriben "voy a la tintorería", "salgo de comer con tal persona", "aquí estamos comiendo en el hotel de Montevideo". Te ayuda a que la gente siga paso a paso lo que es tu vida. Eso si estás cercano y escribís constantemente, sino no sirve de nada tenerlo.
-Un portal realizó una lista donde se recopilan tus temas más recordados, ¿sos capaz de seleccionar alguno en particular?
-¿Cómo me decís eso?, ¿cómo hago? Si no es por orden, puedo tirar algunas canciones: Será, Tan enamorado, Déjame llorar, Me va a extrañar, La cima del cielo, Yo sin tí, El último lugar del mundo, Castillo azul.
-Todos los títulos que mencionaste suponen clásicos, ¿compones con esa meta?
-No, yo compongo, después que se conviertan o no en clásicos, es otra cosa. Escribo las canciones y después pasa lo que tiene que pasar. De 200 canciones que habré grabado, no han sido hits las 200, por supuesto, pero quizá un 10% de esas han tenido mucho que ver y se han convertido en pilares fundamentales en mi carrera. Fuera de esas muy probablemente haya algunos temas que no han sonado en ningún lado y, sin embargo, son importantes para mí.
-Una carrera repleta de éxitos y sucesos, por cierto, ¿cómo hacés para mantenerte y renovarte?, ¿existe alguna fórmula?
-Sigo escribiendo. Ya se torna una especie de ejercicio. Hay gente que hace gimnasia a diario. Yo todos los días salgo a caminar. Y por el otro lado, el componer música se puede comparar con ejercitar el proceso creativo, y al ejercitarlo, lo renovás.
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