NICOLÁS SCHECK
Todo está pronto para partir rumbo a Francia para disfrutar y compartir una experiencia única. El País está entre los principales medios del mundo elegidos para cubrir una nueva edición de las históricas 24 horas de Le Mans, que registra su primera carrera en mayo de 1923. Lamentablemente, desde el sur de Chile, a unos 2.000 kilómetros de Carrasco, llegan malas noticias. La nube volcánica del Puyehue nos deja sin vuelos durante varios días y pone fin a tres meses de arduo trabajo de acreditación, que incluye documentación, equipo fotográfico y hasta una completa póliza del seguro de vida porque la cobertura periodística llegaba hasta los boxes, el corazón de los bólidos que corren en pista a más de 350 km/h.
Pero la nube volcánica chilena no ha impedido que los lectores disfruten de Las 24 horas de Le Mans, gracias a la gentileza de los colegas del motor. Tras una dura clasificación el viernes 10 de junio, el equipo Audi logró el primer y segundo lugar en la grilla de partida. El sábado 11 de junio a las 15 horas comenzó la 79 edición de Las 24 Horas de Le Mans. Veinticuatro horas más tarde el Audi R18 cruza victorioso la meta con la extraordinaria puesta a punto de Leena Gates, la ingeniera responsable del R18 TDI ganador. Fue un gran triunfo ya que lideró la carrera de punta a punta con la conducción de los pilotos Marcel Fassler, Benoit Tréluyer y Andre Lotterer, quienes obtuvieron sus primeros laureles en Le Mans y cosecharon la décima corona en 13 años para la marca de los cuatro aros.
Le Mans 2011 quedará en la memoria como una de las carreras más disputadas, con un resultado ajustado, ya que la bandera a cuadros cayó para Audi a menos de 14 segundos que su escolta del team Peugeot, después de 24 horas intensas.
Pero no todo fue oro para Audi, ya que en el primer tercio de carrera perdió dos de sus tres R18, en graves accidentes a más de 300 km/hora, conducidos por los pilotos Allan Mc Nish y Mike Rockenfeller quienes felizmente no tuvieron nada que lamentar. Ambos salieron ilesos; conducidos al hospital, poco después fueron dados de alta. Eso determina un doble triunfo para Audi, probando una vez más que la tecnología aplicada en la estructura fibra de carbono del R18 TDI, diseñada por los ingenieros de Audi, le otorgan una total seguridad.
"Esta carrera ha sido una locura, no creo que haya sucedido antes algo así. Ha habido otras en Le Mans que han concluido de manera cerrada, pero no un duelo de segundos mantenido con varios autos durante 24 horas. Ha sido muy estresante. Es una gran victoria para Audi, pero también para Allan y Mike, quienes sufrieron terribles accidentes. Tenemos que dar las gracias a Audi por fabricar autos tan seguros", declaró Ralf Jüttner, director técnico de Audi Sport Team.
Los expertos aseguran que la diferencia en Le Mans está en la velocidad en las curvas por encima de la aceleración final. Ahí radica un secreto, quizás el principal y el principio de un todo. La tecnología de última generación, máxima potencia, la confiabilidad de su ingeniería, su carga aerodinámica definida con precisión de relojero, conjugan una excelente performance del equipo Audi, tanto en el día como en la noche otorgándole rapidez y confiabilidad.
La fibra de carbono es ideal para lograr un diseño y construcción ligeros", explica el director de Audi Motorsport, Dr. Wolfgang Ullrich. "Hemos hecho, a propósito, que este material y la tecnología ultraligera de Audi sean visibles en Le Mans. El diseño ligero es un tema que nos ha mantenido ocupados por años. Todo lo que hemos aprendido en diseño y construcción ligeros con el R18 TDI estará disponible para nuestros clientes en el futuro -lo mismo en forma de gran desempeño que en lo relativo a bajos consumos de combustible y bajas emisiones-", sostuvo Ullrich.
Mientras la nube de cenizas sigue recorriendo el mundo, los motores de Le Mans ya se han apagado hasta dentro de un año para seguir escribiendo páginas de una gran historia del deporte del motor.