CARLOS TAPIA
El éxito de Mercedes Vigil es innegable. Clara la loca (Planeta), que se editó en abril, vendió 6.000 ejemplares y ya va por su tercera edición. Quizá esta sea una de las razones que llevó a la Junta Departamental a declararla Ciudadana Ilustre de Montevideo. Ella dice sentirse "orgullosa". Sin embargo, hay otros que no están tan felices.
El lunes, un grupo de 44 escritores objetaron en una carta pública la decisión de la Junta y cuestionaron "cómo se elige esa distinción". Al mismo tiempo sostuvieron que "quienes votaron no tienen conocimiento de historia y teoría literaria, semiótica y semántica, análisis e interpretación, y ni los principios más básicos de la gramática".
Vigil atribuye la carta a la "envidia", arremete contra sus críticos y asegura que, por fuera de este episodio puntual, el periodista Gustavo Escanlar es el promotor de una campaña en su contra.
-¿Cómo recibió la noticia de esta carta en repudio a su designación como Ciudadana Ilustre?
-Hay una frase de Plutarco que lo resume todo: "Entre los desordenes del alma, la envidia es el único inconfesable". Todos los humanos nacemos con celos y a medida que crecemos, para una buena inserción en sociedad, los dominamos. Es evidente que esta gente no vivió este proceso, e incluso se atreve a confesarlo en una carta pública. Parece el programa de Jorge Rial, en que una vedette a la que le quitaron el cuadro va y se queja ante cámaras para armar un escándalo.
-¿Usted atribuye esta carta solo a la envidia?
-¡Claro que sí! Los seres humanos tienen envidia. En Uruguay, y esencialmente en el ámbito cultural y literario, esta es la triste realidad. A uno de los firmantes lo vi tirar de un sexto piso, en pleno ataque de histeria, una antología de Mario Benedetti. A otro lo vi saltar sobre los libros de Mario, simplemente porque vendía mucho. Al ver los nombres de los que firmaron nada me sorprende. Ojo, acá no hay ningún buen crítico uruguayo. No hay nombres grandes. Esto no es la elite cultural. Es más, sería fantástico hacer una encuesta para averiguar cuántos libros de estas personas hay en las bibliotecas de los montevideanos. Hay gente que se cree que seguimos en dictadura. Eso de dirigir la cultura ya no existe. Se creen con el derecho de cuestionar a los ciudadanos de Montevideo por otorgar una distinción que, además, ¡no es literaria!
-¿A qué adjudica esta molestia por parte de sus colegas?
-Estos no son mis colegas. Es solo una lista de pocas personas. Incluso hay muchos de ellos a los que no conozco. Y quiero entender que acá no hay un cuestionamiento ético, sino mi posición sería otra, más aún considerando que entre los firmantes hay varios que utilizan cargos públicos para sus propios beneficios. Este sí que sería un buen tema para que el medio cultural y social se pusiera a discutir: ¿por qué hay ciudadanos que hace 25 años que están atornillados a cargos públicos y uno se los encuentra todos los años en congresos internacionales a los que van con viáticos que pagamos todos?
-¿Hay algún nombre de la lista que le dolió en particular?
-Dolerme, ninguno. Hay dos o tres que me sorprendieron porque son personas a las que considero inteligentes. Pero esto es un boomerang, y creo que la ciudadanía ahora también se va a preguntar porqué algunos de ellos son jurados de cuanto concurso hay desde hace 25 años. ¡Y se dan los premios entre ellos! Fui al congreso de Cartagena de Indias y cuando me tocó el turno de hablar a mí por Uruguay nuestro representante no estaba porque se había ido a hacer turismo. Pasan cosas vergonzosas y les seguimos pagando sueldos. Por otro lado, la Asociación de Escritores está molesta y quizá salga a responder. Con eso no tengo nada que ver, pero sería bueno que la gente se haga responsable de lo que hace.
-Aquí se está poniendo en tela de juicio su calidad literaria...
-Pero eso está bien. Cualquier ciudadano es libre de cuestionar la obra de otro. Ese es un derecho inalienable. Aunque no quiere decir que yo le tenga que dar el valor de crítica literaria. El otro día me dijeron que Ana Solari -una de las firmantes- había dicho no sé dónde que escribo mal. Está muy bien, es un problema de ella. Pero yo tengo algo, que me lo enseñó mi fallecida madre, y es que respeto el trabajo de los otros. Y eso siempre fue así. Como dice Moria Casán, "resisto un archivo".
-Usted también tuvo cruces con el semanario Búsqueda...
-¡Es que todo empezó ahí! No con Búsqueda sino con un señor, al que no quiero nombrar, que ahora es editor de cultura. En la vida vos tenés que evaluar a las personas por su pericia y su calidad moral. Estos son mis dos problemas con Escanlar. Él intelectualmente deja mucho que desear y, además, tiene grandes carencias morales. Es una persona jodida. Leé alguno de sus artículos en Búsqueda y te apuesto lo que quieras que a los tres renglones ya está mal el complemento directo o los tiempos verbales. Pero yo con él no discuto. Cuando uno pasa los 50 años no puede contestarle a cualquier bagual. Se terminaron los tiempos en que Edgar Allan Poe hacía crítica literaria en el Boston de 1848. Ahora hay buenos críticos, pero también hay empleados de multinacionales. Es mejor no confundirse al ver la tarjetita que dice "Editor". También hay gente que sabe secretos de dueños de medios y consigue cargos. Es terrible. Esto es lo que debería preocuparle a la gente y no cuántos libros vendo yo.
Algunos que no firmaron
Mauricio Rosencof
"Hay que respetar la designación de Mercedes Vigil, pues es una decisión que compete solo a la Junta Departamental. Además, se trata de una buena escritora y una excelente mujer. Y creo que los problemas de la cultura pasan por otro lado".
Roy Berocay
"Hay que ver qué cosas se tomaron en cuenta para declararla Ciudadana Ilustre. Si fue su calidad de escritura creo que le erraron bastante; pero, si se basaron en la cantidad de ventas, voy a proponer a J.K. Rowling para el año que viene".
Diego Fischer
"A mí me invitaron a firmar. No adhiero a este tipo de expresiones. No porque sea Vigil, aunque fuera Eduardo Galeano sería lo mismo. Este es un país democrático, y la designación de Ciudadano Ilustre corresponde solo a la Junta".
Quejas y silencios
Esta es la lista de los escritores que firmaron la carta en repudio de la designación de Vigil: Ana Solari, Inés Trabal, Mercedes Rosende, Alicia Torres, Andrea Blanqué, Ana Mongabosco, Teresa Porzecanski, José W. Legaspi, Atilio Pérez de Cunha, Melba Guariglia, Roberto Echavarren, Carmen Borda, Carlos Caillabet, Jorge Arbeleche, Enrique González Arias, Julia Galemire, Alfredo Zaldúa, Hugo Bervejillo, Walter Di Conca, Azarela García, Elena Fonseca, Tatiana Otoño, Horacio Carvallo, Alfredo Alzugarat, Rodolfo Caravia, Helena Corbellini, Marisa Silva, Andrea Echevarría, Martín Barea, Silvia Larrañaga, Mónica Salinas, Malí Guzmán, Jorge Pignatoro Calero, María Rosa Carbajal, Alfredo Fonticelli, Xosé De Enríquez, Eduardo Roland, Alejandrina Morelli, Sabela de Tezanos, Camilo Baráibar, Eduardo Nogarenda, Natalia Mardero, Glenia Eyherabide y Roberto Apratto.
De los escritores que no firmaron también fueron consultados por Domingo: Hugo Burel, Rafael Courtoisie, Tomás de Mattos, Mario Delgado Aparaín, Carlos Maggi y Ana Ribeiro. Ninguno de ellos quiso hacer declaraciones.