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Domingo 02.08.2009, 23:29 hs l Montevideo, Uruguay
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Domingo

Tener un hijo no tiene precio

Se prevén entre 60 y 70 procedimientos gratis de fecundación "in vitro" en 2009 para los usuarios de ASSE. El Estado se hará cargo de los costos. Los primeros embarazos se conocerán a fin de mes. Hay cien parejas en lista de espera: el 15% de la población tiene problemas de esterilidad.

GABRIELA VAZ

El nuevo servicio de Salud Pública por el que sus usuarios pueden acceder a una fertilización in vitro gratis despertó suspicacias, pero también grandes alegrías.

Hasta hace muy poco, apenas unos meses, una fertilización in vitro en Uruguay estaba reservada para parejas con dinero, o dispuestas a un importante esfuerzo para conseguirlo. No cualquiera dispone de 4.000 dólares -billetes más, billetes menos- para someterse a un procedimiento que ni siquiera cuenta con un 100 por ciento de efectividad. Aún cuando, para tantos, el sueño de tener un hijo propio no tiene precio.

Esa realidad cambió para los usuarios de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), que ha puesto en funcionamiento una Unidad de Reproducción Asistida. Los pacientes que, por esa vía, accedan a un procedimiento de fertilización in vitro, gozarán de los mismos servicios que prestan las clínicas privadas pero no desembolsarán un solo peso. El Estado se hará cargo de su situación y, según se aseguró, por mucho menos de lo que cobran particulares: pagaría sólo 1.000 dólares por tratamiento.

Una gran noticia, dijeron unos. Ahí hay algo raro, dijeron otros. La gran diferencia económica de inmediato despertó suspicacias. ¿Cómo es posible que Salud Pública logre reducir tanto los costos? ¿Quiénes van a prestar el servicio y por qué? ¿Qué calidad se promete a los pacientes?

RESPUESTAS. Lo cierto es que ASSE presta servicios de reproducción asistida a sus usuarios desde hace casi dos décadas. En el Hospital Pereira Rossell funciona una unidad que realiza procedimientos de baja complejidad, es decir, inseminación artificial. Pero la fertilización in vitro -que, como su nombre lo indica, consta de realizar la fecundación en laboratorio, para luego depositar el embrión en el útero- es una técnica de alta complejidad, y mucho más costosa. De las 50 pacientes del Pereira Rossell que, por año, necesitarían realizarse este procedimiento, sólo tres o cuatro logran reunir el dinero que solicitan las clínicas privadas. Si se toma como universo el total de usuarios de ASSE -1.300.000 personas-, la cifra es abrumadora, pues el 15% de la población tiene problemas de esterilidad.

"Hay que dar respuesta a esa gran cantidad de gente que no tiene dinero para acceder a los tratamientos", dice Roberto Suárez, uno de los dos médicos contratados por ASSE para llevar adelante la flamante Unidad de Reproducción. El otro profesional a cargo es Carlos Duarte. Ambos son socios en el Centro Iberoamericano de Reproducción Asistida (CIRA), una clínica privada con varios años en el campo. Pero Suárez aclara que Salud Pública no contrató a CIRA, sino a dos personas físicas. De lo contrario, tendría que haberse abierto una licitación que no existió. Por eso mismo, los 1.000 dólares aproximados que desembolsará el Estado por tratamiento no incluyen el servicio completo de una clínica; hay insumos que Salud Pública ya posee. Se trata de un costo adicional, explica el vicepresidente del directorio de ASSE, Daniel Gestido. "Los medicamentos ya los estamos dando, es un costo que ya tenemos. Además, para nosotros los precios son más bajos, por los volúmenes que manejamos. Hay un tema de escalas. Si una clínica contrata a un biólogo para un caso, le costará más, porque es sólo para un caso. Nosotros tenemos una serie de gastos fijos que ya están cubiertos. Y además tenemos profesionales que están dispuestos a combinar honorarios con responsabilidad social", completa el contador.

Si el proyecto para crear una Unidad de Reproducción Asistida para usuarios de Salud Pública recayó en Suárez y Duarte es porque fueron quienes presentaron la propuesta al directorio de ASSE el año pasado; propuesta que se ha "debatido y modificado" largamente.

Pero el plan no está cerrado. Integrantes de otras clínicas han manifestado su descontento. ¿Por qué, ya que ASSE destinará tanto dinero para este proyecto, los pacientes no tienen la chance de elegir entre varios centros para tratarse? El contador Gestido es tajante: "Vamos a ser claros, estos médicos (Suárez y Duarte) son los únicos que nos enviaron el proyecto. Tuvimos una entrevista con una clínica de Salto que manifestó interés y le dijimos que con mucho gusto estamos dispuestos a trabajar con ellos. Estamos esperando su proyecto, todavía no llegó. Pero nos encantaría trabajar en Salto. Si quieren trabajar en condiciones similares a las que trabaja el doctor Suárez, serán bienvenidos. A todos los médicos que tengan proyectos buenos para la población, beneficiosos para el Estado, ASSE les abre sus puertas. Cualquier duda se despeja conversando".

Es cierto que para llegar a los costos que maneja el proyecto se requiere un "esfuerzo importante" de todas las partes involucradas, admite Suárez. "Más que nada, son costos que pueden pagar los insumos. Pero lo que nos importa es que a la gente no le cueste nada. Si le decís que en vez de 3.000 tiene que pagar 500, ya le estás complicando la vida. Hay gente que no puede reunir ni 100. Y no podés seleccionar. Tiene que ser algo general. Claro que no es productivo económicamente, pero es un gran avance a nivel nacional". De hecho, Uruguay se acaba de convertir en una excepción en América Latina, ya que en la región son contados los casos en los que el Estado cubre fertilizaciones in vitro.

De todas formas, en tono conciliador, Suárez sostiene que las clínicas privadas uruguayas no cobran un gran sobreprecio por estos procedimientos. "Todos tenemos más o menos los mismos costos, manejamos insumos del mejor nivel, y sin embargo somos competitivos en la región. Podría no ser así, porque el número de fertilizaciones in vitro que se realizan en Uruguay no es grande, entre todos haremos 450 o 500 al año. La gran importancia de los costos no son los honorarios, sino los insumos, las internaciones, las ecografías, los medicamentos".

En esta primera etapa, al tiempo que atiendan a las primeras parejas, los profesionales deberán recabar toda la información posible, "sacar números, datos y estadísticas" para aportarlos a Salud Pública, de manera de pulir el programa, para que luego se definan otros aspectos. "Pero había que dar el primer paso".

Primeros papás. Roberto Suárez y Carlos Duarte pusieron en funcionamiento la Unidad de Reproducción Asistida de ASSE hace dos meses en el Hospital de Las Piedras, en donde trabajan al ritmo de cuatro consultas semanales, con seis pacientes por vez. "La respuesta de la gente es espectacular. Hay quienes necesitan la fertilización in vitro, vienen y no pueden creer que se les diga: `Señora, el próximo ciclo se la hacemos`", cuenta el ginecólogo.

La segunda semana de agosto se realizarán los primeros 10 a 15 procedimientos de alta complejidad para las usuarias de Salud Pública, por lo que a fin de mes algunas de ellas ya se sabrán futuras mamás.

Entre las parejas que se están presentando en el programa, el único denominador común es el deseo de ser padres. De ahí en más, los escenarios son tantos como personas consulten. Las condiciones para acceder a la flamante Unidad son muy abiertas: sólo es necesario que al menos uno de los miembros de la pareja sea usuario de Salud Pública. También hay una tope de edad, aunque es bastante flexible. "Todos los casos se revisan. La idea es que las pacientes que superen los 45 años sean muy bien estudiadas para ver si corresponde un tratamiento".

Aunque a grandes rasgos esas son las únicas condicionantes, Suárez admite que se establecen prioridades de sentido común. "No es lo mismo una paciente con tres hijos que tuvo una ligadura tubal y ahora quiere tener otro más, que una paciente de la misma edad sin hijos. Y tampoco es lo mismo una pareja que lleva dos años sin lograr un embarazo, que una que lleva diez".

También están quienes ya pasaron por procedimientos, no les funcionó y quieren volver a intentarlo.

Actualmente, hay 100 personas en lista de espera para acceder a una consulta. Vale aclarar que no todos esperan por una fertilización in vitro. Algunas parejas solo quieren saber qué les sucede, porque están intentando concebir hace más de un año y no lo logran. Necesitan orientación o un diagnóstico, por lo que únicamente solicitan un estudio. Otras se someterán a una inseminación artificial. Y los que finalmente necesiten una técnica de alta complejidad, sólo estarán en tratamiento por 15 días hasta que se realice la fertilización.

En este último caso, si la primera intervención fracasa, la paciente tendrá la oportunidad de otros dos intentos. "Ponemos un límite de tres procedimientos con ovocitos propios. Si no logra embarazarse en esos tres, hay que sentarse con la pareja a analizar qué camino podría seguir, como la ovodonación", dice Suárez.

Al brindar este servicio para las personas de menos recursos, Salud Pública finalmente reconoce la esterilidad como una enfermedad que debe tratarse, tal como lo establece desde hace años la Organización Mundial de la Salud.

Para el médico Suárez, se trata de una patología tan importante que tiene repercusiones económicas, emocionales, laborales y sociales. "Económicas porque la pareja invierte un montón de dinero; emocionales porque los pacientes se quiebran afectivamente y están todo el día pensando en este tema -hay estudios que aseguran que el efecto emocional que tiene para una mujer no poder tener un hijo es igual al que le genera saber que tiene cáncer, es la misma angustia-; laborales porque las personas rinden menos, no están metidas en su trabajo; y sociales porque son parejas que se aíslan, dejan de ir a reuniones o cumpleaños porque `hay muchos niños`. ¿No será más barato ofrecer estos tratamientos?", reflexiona.

Ahora bien: quienes tienen dinero pueden pagar los montos que cobran las clínicas privadas y los usuarios Salud Pública pueden acceder de forma gratuita. ¿Qué sucede con "el resto": afiliados a mutualistas o trabajadores con su cuota cubierta por Disse, pero que no son capaces de solventar los costos que cobran particulares? Roberto Suárez asegura que no se han olvidado de ellos. "Sabemos que hay un porcentaje muy importante de la población que queda por fuera, la franja del medio. Estamos muy preocupados por ese grupo y estamos en conversaciones con otros polos que también lo están. Hay directivas de mutualistas que están discutiendo qué soluciones se les puede dar. Nadie pone piedras en el camino. Todo el mundo lo ve como algo trascendente".

Pero, primero, hay que aceitar el nuevo proyecto. El resto quedará para después. Quizá entonces el sueño de tener un hijo dejará de tener precio.

Requisitos para presentarse

Actualmente, la Unidad de Reproducción Asistida de ASSE, dirigida por los médicos Roberto Suárez y Carlos Duarte, está atendiendo consultas en el Hospital de Las Piedras. En este momento hay 100 personas en lista de espera.

Para presentarse, al menos uno de los miembros de la pareja debe ser usuario de Salud Pública, con un año de antigüedad.

En principio, el límite de edad para la mujer es de 45 años, pero todos los casos se estudian para ver si corresponde tratamiento.

No pueden presentarse mujeres solas. Deben ser parejas "bien constituidas desde el punto de vista legal", es decir casadas o en concubinato.

No todos los que se presentan accederán necesariamente a un tratamiento de fertilización in vitro. Las parejas con problemas de esterilidad (esto es, cuando pasan más de un año intentando concebir sin resultados) pueden pedir una consulta para realizarse estudios o despejar dudas. Algunas logran revertir la situación solo con medicamentos, o con una técnica de baja complejidad.

Sobre fin de mes, la Unidad de Reproducción Asistida de ASSE comenzará a trabajar también en el Hospital Pereira Rossell, en conjunto con los médicos del servicio de fertilidad allí ubicado.

Para 2009 se prevé un total de entre 60 y 70 procedimientos realizados por la nueva Unidad; entre 10 y 15 se realizarán este mes, y se calcula que habrá otros 50 en el próximo ciclo, sobre noviembre y diciembre.

Las parejas interesadas pueden comunicarse al 364 3695 por más información.

Las cifras

15% Porcentaje de la población en Uruguay que tiene problemas de esterilidad; pueden ser leves, moderados o graves.

1.000 Costo adicional en dólares que aportará ASSE por cada fertilización in vitro. Para el usuario de Salud Pública la técnica será completamente gratis.

100 Cantidad de parejas que en este momento se encuentran en lista de espera para ser atendidas por este programa. El tratamiento dura 15 días hasta la intervención.

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