Con astros de lujo como Ronaldinho, Diego y Pato, Brasil ganó sin brillar a Bélgica por 1-0, el jueves en Shenyang, en partido de la primera jornada del grupo C de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, sembrando dudas sobre sus reales posibilidades de capturar el oro.
El mediocampista Hernanes, con una jugada individual genial a los 78 minutos, dio el triunfo al equipo galáctico de Dunga, que sufrió más de la cuenta para deshacerse de un rival sin muchos pergaminos ni figuras.
"Cuando era niño siempre soñé con los Juegos Olímpicos. Ahora, que anoté un gol, no tengo palabras para describir mi alegría. Estoy muy feliz", dijo Hernanes.
Pese a contar con su megaestrella Ronaldinho, capitán que frotó la lámpara en contadas ocasiones, y unos socios de lujo para el nuevo as del AC Milán, los auriverdes recién pudieron desatar el nudo que le planteó Bélgica con el zurdazo que clavó al primer palo el volante del Sao Paulo.
Los ´Diablos Rojos´, que mantuvieron un esquema rígido y asustaron a Renan en un par de ocasiones, terminaron el encuentro con nueve hombres tras las expulsiones del capitán Vincent Kompany (72) y Marouane Felliani (87).
"Hicimos un partido equilibrado frente a Brasil, que no hubiera ganado si no estábamos con diez hombres", afirmó el punta belga Kevin Mirallas.
"Jugamos muy bien en el primer tiempo y se puso un poco más duro en el segundo tiempo por la tarjeta roja" a Kompany, comentó Thomas Vermaelen.
Brasil, que llevó un equipazo a China para ganar el único título que le falta, finalmente pudo contar en el campo con el enganche Diego y el lateral Rafinha, que actuaron porque sus clubes alemanes los terminaron cediendo bajo ciertas condiciones, aunque poco aportaron.
Alexandre Pato, el crack del futuro para la verdeamerela, tampoco aportó mucho, aunque desperdició la primera situación clara de gol a los 56, desde el corazón del área chica.
Sin respuestas creativas, Dunga lo sacó y mandó al campo a Thiago Neves, la estrellita del Fluminense que casi no tuvo tiempo para hacerse notar, junto con el potente Jo Alves.
Sobre el cierre, cuando el elenco de Jean-François de Sart, campeón olímpico en 1920, se abrió para intentar un milagroso empate con nueve hombres, Brasil estuvo cerca de aumentar la marca, con un gol de Jo (90+4) bien anulado por el árbitro saudí Khalil Al Ghamdi por posición adelantada.
En su próxima presentación, en la que los pentacampeones mundiales tendrán que levantar en nivel, sobre todo de cara a un enfrentamiento en teóricas semifinales ante el campeón Argentina, Brasil chocará el 10 de agosto ante Nueva Zelanda, en Shenyang.
La primera fecha de la llave se completó con el empate 1-1 entre el anfitrión China y Nueva Zelanda, en el segundo turno.
ITALIA. Ante este panorama pobre, Italia aparece como la cara fresca del torneo, sobre todo gracias a Giovinco, a quien ya muchos comparan con Roberto Baggio. "Es difícil compararlo con Baggio. Espero que tenga una maravillosa carrera y ojalá juegue mejor el próximo partido", comentó su técnico Pierluigi Casiraghi.
Además, también cumplieron sus otros referentes en la línea de ataque, Giuseppe Rossi (45) y Robert Acquafresca (51), que marcaron de penal, un camino que Honduras no pudo aprovechar porque su líder Carlos Pavón marró uno (81).
Italia comparte el Grupo C con Australia y Serbia que empataron 1 a 1 en su debut.
EEUU. En la llave B que se disputa en Tianjin, Estados Unidos, que derrotó 1-0 a Japón con gol de Stuart Holden, quedó como único puntero tras el 0-0 entre Holanda y Nigeria, un partido que prometía por nombres e historia reciente, pero que terminó aburriendo.