El 14 de junio de 1158 Enrique "el León" fundó Munich. Cien años más tarde, la pequeña ciudad mercantil se convertiría en la residencia de uno de los cuatro duques bávaros. Por decisión del duque Guillermo de Colonia, en 1505 se unieron los ducados. Desde entonces Bavaria ha sido el único ducado, y Munich su capital.
La imagen de Munich es una colorida mezcla entre lo antiguo y lo moderno. Los monumentos más emblemáticos de la ciudad son la iglesia barroca de dos torres del Monasterio Theatiner (Theatinerkloster) cerca de la Feldherrnhalle; el Maximilianeum, sede hoy en día del Parlamento bávaro y situado en la ribera del río Isar; y por último, pero no menos importante, el moderno edificio administrativo de la empresa automovilística BMW.
FUTBOL.
El estadio es el feudo del club más laureado y célebre: el Bayern, campeón alemán en 19 ocasiones y en cuatro de la Copa de Europa. No hay que perderse el viejo Estadio Olímpico, sede de los juegos de verano de 1972 y las finales del mundial de 1974 y la Eurocopa de 1988.
CULTURA.
Pero Munich no es sólo una ciudad para entusiastas del fútbol, sino también para los amantes del arte y la cultura. En 1788 tuvo lugar en Munich la primera exposición de arte. En 1830 abrió sus puertas la Gliptoteca, el primer museo alemán construido especialmente para albergar escultura antigua y contemporánea y que está dedicado a sus ciudadanos.
OKTOBERFEST.
Munich es conocida como la ciudad de la cerveza, y la fiesta que lo celebra, la Oktoberfest, tiene una larga tradición. En 1286 se fabricó la primera cerveza en el Heiliggeistspital y en 1487 se establecieron las denominadas normas de pureza de Munich.
Con información de AP y Oficina de Prensa del gobierno federal de Alemania