La historia de Leipzig empieza con los colonos eslavos que adoraban el árbol de tilo como a un dios. Entre los siglos VII y IX, este pueblo eslavo fundó el asentamiento de Lipzk, que significa "el lugar del tilo". En el año 1015, la ciudad aparece mencionada por primera vez en un documento como "urbs Libzi", en cuyos alrededores se asentaron comerciantes y artesanos. En 1165 se creó el sello de la ciudad y se instauró el derecho a organizar mercados.
CULTURA.
Leipzig debe también su desarrollo al libro y era conocida como "la ciudad del libro". Hasta finales del s. XV todavía llegaban a la ciudad impresores y comerciantes de libros de fuera. Pero en 1481 ya se imprime en Leipzig el primer libro. Hasta el 1530 se imprimieron 1.300 libros y en la feria de libros de Leipzig se comerciaba con publicaciones de todas partes de Europa. Además, en 1650 se publicó aquí el primer diario del mundo.
Pero Leipzig no es sólo una ciudad importante por el comercio, sino también por ser el centro del arte y de la ciencia del país. La Universidad de Leipzig, fundada en 1409, es la más antigua de Alemania y su biblioteca alberga libros y escritos de gran valor que atraen a estudiantes de todo el mundo. Johann Wolfgang von Goethe también se sintió atraído por Leipzig, a la que llamaba "la pequeña París" y en la que estudió entre 1765 y 1768.
MUSICA.
Además de ser conocida por la ciencia y la literatura, Leipzig es también la ciudad de la música.
El famoso músico y compositor, Johann Sebastian Bach, vivió en Leipzig entre 1723 y 1750
ECONOMIA.
Leipzig es también uno de los centros económicos más activos y atractivos de Europa. Desde la caída del muro, grandes empresas han invertido allí su dinero, entre ellas, BMW y Porsche, con sus modernas plantas de producción, y la empresa de servicios de transporte urgente, DHL, que ha invertido alrededor de 300 millones de euros en el aeropuerto de la ciudad.
El parque de Auenwald es un lugar único, una gran zona verde que se extiende a lo largo de toda la ciudad. Un tercio de Leipzig está formado por zonas verdes, bosques, parques y pequeños jardines. El colorido barrio de Kneipen, en el corazón de la ciudad, es el lugar perfecto para indagar sobre su historia.
Con información de AP y Oficina de Prensa del gobierno federal de Alemania