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Impuestos y gasto público

Peter F. Stross | Montevideo

@| "A esta altura el gobierno se ha vuelto una máquina de gastar dinero. El gasto público el año pasado ha crecido de manera descomunal, a tal punto que están sonando todas las alarmas. También se han dado a conocer datos sobre la cantidad de funcionarios públicos dentro de la administración central y entes, registrándose un aumento de 60.000 funcionarios y la creación de más de 60 cargos de particular confianza en los pasados 8 años de gestión frenteamplista. En la década del 90 y hasta el 2005 se buscó reducir la cantidad, pero la coalición de izquierda ha empeorado la situación. Para colmo el ingreso por los concursos de ventana única han resultado un fracaso, ya que han ingresado funcionarios con menor calificación pero han sido aceptados por filiación política. Denuncias al respecto han habido varias, sin que el gobierno reaccionara.

Ahora ha querido implementar el ICIR, que fue declarado inconstitucional y ya hablan de reformas de la C

onstitución. La legalidad en este gobierno está retrocediendo en todo sentido. Se mantienen ciudadanos a través del Mides sin contraprestación, teniendo el país los niveles más bajos de desempleo. O sea que, además de pagar sueldos a muchos funcionarios vaya uno a saber para qué (más de un tercio de la población activa), además mantenemos a mucha gente que no trabaja y los hijos de estos, que deberían concurrir a centros de estudio, no lo hacen porque los controles no se realizan. Dicho de otra forma, estamos financiando el ocio. Pero tenemos que inventar nuevos impuestos porque la carga tributaria ya no alcanza para financiar la fiesta populista.

Y los colmos siguen, porque nuestro Presidente, muy flojo de boca, habla sin parar y sorprende hasta a los propios correligionarios con sus salidas. Se está desaprovechando la oportunidad que tiene el país de crecer, porque el gobierno necesita un aparato estatal gigante para ocupar a su gente y a los que no puede ocupar los mantiene con sendos planes.

Quisiera yo saber de esa familia que organizaba las rapiñas para que sus hijos menores las perpetraran qué planes recibían, porque es un hecho que recibir dinero del Estado. Sin tener que hacer nada da mucho tiempo para pensar y con la impunidad reinante y la ineficaz acción del Ministerio del Interior, es un campo fértil para estas acciones.

¿Es necesario aumentar los impuestos? ¿No sería mejor racionalizar y minimizar el gasto público?".

Barras bravas

Ángel Rotondaro | Montevideo

@| "Les escribo estas líneas para la reflexión de cómo deben, creo yo, hacer las autoridades para de una vez por todas terminar con los violentos barras bravas.

Entre tantas opiniones se dice que las directivas de los clubes llamarían a los capos y les dirán que paren la mano, mire usted si el Club A. Peñarol va a llamar a esos barras cuando la Directiva del club los palanquea con entradas. Es como si el Sr. ministro Eduardo Bonomi, reuniera a los ladrones, rapiñeros, y les dijera: `Muchachos, se les fue la mano, aflojen un poco, roben cada vez menos`. Los agitadores son los que usan a los `barras`, a esos hay que atacar. Y otra cosa, la AUF no les debe vender a los clubes entradas, todo el mundo a la ventanilla".

Seguro de vida

María del Carmen Liñares | Montevideo

*|"Desde mis 23 años (ahora 61), mi cónyuge y yo hemos pagado sendos seguros de vida para beneficiarnos mutuamente en caso de fallecimiento.

En el año 1996, aceptamos integrar un Contrato de Seguro de Vida Colectivo que nos ofreció la tarjeta de crédito Diners Club Uruguay S.A., contratado con diversas compañías aseguradoras siendo la vigente Metlife Seguros de Vida S.A.

Ahora Diners Club-Citibank nos comunicó que Metlife cancelará este Seguro Colectivo en 30 días, afectando a todos lo afiliados al contrato que veremos caducados en esa fecha nuestros seguros de vida en forma definitiva.

Solicité explicaciones no obteniendo más respuesta ya que Metlife -luego de una evaluación- tomó la decisión amparándose en una cláusula de rescisión del contrato (letra chica). Me negaron seguir manteniendo el seguro directamente con ellos, lo cual ofrecí para no quedarnos sin protección. De nada nos sirvió ser previsores y pagar durante 17 años un seguro de vida para protegernos económicamente en caso de fallecimiento. Mi esposo y yo nos miramos y nos deseamos suerte para el que le toque quedar vivo, porque estos señores que nos vendieron la pastilla de amparar a nuestras familias con seguros de vida, nos dejaron con total impunidad en Pampa y la Vía, sabiendo que a nuestra edad es inviable contratar otro seguro de vida en las mismas condiciones. Lo legal es indiscutible.

Esta carta se la dedico muy espacialmente a todos aquellos que como nosotros han tenido la previsión durante toda su existencia de hacer esta inversión, para que tomen las debidas precauciones para que su familia quede debidamente amparada, tal cual nos prometieron quienes nos vendieron oportunamente es-te seguro de vida".

Caso AMIA

Eduardo Kohn | Montevideo

@| "En momentos de escribir estas líneas, el gobierno de Argentina va a poner punto final a la causa del ataque a AMIA, votando en el Congreso con su mayoría y sus asociados, un acuerdo entre Irán y este gobierno de Argentina, que se convertirá en Tratado y perdurará por encima de todo el sistema y de la actual administración.

En medio de las sesiones de la Cámara de Senadores de la semana pasada, el jefe de la bancada del partido que gobierna Argentina, senador Miguel Pichetto dijo que `...hubo en la voladura de la AMIA, muertos argentinos de religión judía y argentinos argentinos`.

El filósofo, escritor, periodista y conferencista Santiago Kovadloff escribió: `...Ud. no es digno de portar la investidura parlamentaria con que se ofrece a la vista de todos. ¿Otra vez arios puros e impuros, señor Pichetto? ¿Alcanza a discernir Ud. en el espacio virtual de la imaginación la sonrisa complacida del Führer Ahmadineyad cuando le oye establecer esa nítida diferencia entre argentinos de religión judía y argentinos argentinos? ¿Qué le diría Ud. acerca de los argentinos argentinos que él ayudó a borrar de la faz de la tierra en ese festín del crimen que tuvo lugar en la calle Pasteur? ¿Que la soberanía nacional fue parcialmente afectada, puesto que de las 85 personas que allí cayeron solo una parte era cabalmente argentina?`

Triste real y escalofriante, mientras el acuerdo entre el gobierno de Argentina y el de Irán asesinan a las víctimas de AMIA nuevamente, las expresiones del senador Pichetto dejan abiertos campos fértiles de otros horrores por venir.

El pedido de disculpas balbuceado unas horas después tiene el valor de la nulidad y nos reitera a todos los que queramos ver lo que tenemos delante de nuestros ojos, que la primacía de lo político sobre lo jurídico en esta región donde nacimos y vivimos, nos está llevando por varios caminos, todos opuestos a la democracia y al respeto de los valores".

Haciendo memoria

Febrero 1985-Febrero 2013

Ana Larravide | Montevideo

@| "Recuerdo que una de las últimas cosas que pudo reclamar Maneco con sus roncas cuerdas vocales fue `Amnistía ya`. Tiempos difíciles. ¿Qué era lo difícil? ¿Qué era lo imposible hace treinta años?

Posible -difícil pero posible- fue para Maneco Flores Mora organizar con Alberto Zumarán la Comisión de Derechos Humanos. Con la energía que le dejaba el cáncer, trabajó por liberar a esas `ánimas del purgatorio` como llamó a los presos en una contratapa de Jaque; por liberar entre ellos a Massera (matemático uruguayo, afiliado al Partido Comunista)), por liberar a Sendic. `Decile a José Iraola que la Comisión de Derechos Humanos se hizo por él`, me dijo, parado en la escalera que da a Rondeau, en la Plaza Cagancha.

Ese mandado era porque José me había contado, toda una tarde hasta que anocheció, cosas de cuando él -José, mi amigo, mi casi mellizo- con veinte años (hace treinta de ese cuento) estuvo detenido. Entre esas cosas me contó cómo había podido pasarle -mudo, casi quieto- medio alfajor a Sendic en un momento que lo trasladaban.

Por la mañana siguiente fui a tomar mate con Maneco a su apartamento atrás de la estatua de El Gaucho (con fastidio de mi madre: `Qué ganas, ir a hablar con ese Flores...`. Para mamá -del bando de Leandro Gómez sin que la apaciguara el tiempo- era poco interesante un Flores, se llamara Manuel o Venancio). Esa mañana le conté todo lo que me había dicho Iraola... un todo del que por suerte no me acuerdo nada: solo del alfajor y la desolación. Maneco escuchó, fue al teléfono, y lo llamó a Zumarán.

Se sentía en el aire el final de la dictadura. Pero no se concretaba. Creo que el equivalente de los muertos en las Malvinas -que no ganaron las islas pero ganaron la vuelta a la democracia en la Argentina- fue, en la Banda Oriental, la muerte de Roslik. `Oremos por la muerte de Vladimir Roslik que murió asesinado`, se animó a decir el sacerdote que ofició su funeral. Maneco hizo repetir esa frase en la tapa de Jaque. Una acusación semejante, por implícita que fuera, era como un hondazo de David a la frente de Goliat. Durante días siguió investigando Maneco junto con la viuda de Roslik -ella había conseguido que hicieran una segunda autopsia, médicos diferentes que los que le habían entregado el cuerpo de su marido- buscando hasta conseguir la evidencia de que esa muerte había sido por tortura. En aquel tiempo, los hijos de Maneco, Miguel Petit y Alejandro Bluth sostuvieron esa investigación y la publicaron.

No sé si ahora se recuerda en Montevideo la valentía de Flores Mora en batallar por la verdad como batalló. Él decía que lo que importa es que se conozca la verdad. Lo que le importa a la Historia. No la cárcel: la verdad.

Treinta años después me acuerdo de la voz de Maneco diciendo esas cosas. ¿Se acuerdan de él? ¿Su gabardina, su gorra a cuadros, la espalda derecha y el pulóver salpicado de agujeritos por las chispas de los cigarrillos Nevada? En 1984 tenía apuro. Había como una desesperación por liberar a los presos políticos y por otra parte, el ejército tenía una cohesión más fuerte que la del argentino. `Se hubiera podido` -escucho decir hoy y también me lo pregunto, como nos preguntamos en tantas cosas de la vida por los caminos que no recorrimos y las puertas que no abrimos nunca- `se hubiera podido hacer una ley mejor, hacer las cosas más despacio: la dictadura concluía... unos días más y se iban...`. ¿Era así? ¿Se pudo? ¿Se hubiera podido pasar a la democracia más despacio y mejor? No lo sé. Ahora menos que entonces. Sé que, al menos Maneco, cumplió su tiempo lo mejor que pudo escribiendo contratapas y pidiendo por la Amnistía (la amnistía de personas en las antípodas, todas ellas, de sus ideas políticas).

Se murió -no debió, en mi opinión, hacerlo tan urgentemente- el mismo día en que reabrieron las Cámaras, el 15 de febrero de 1985".

El País Digital

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