Martes 03.07.2012, 18:21 hs | Montevideo, Uruguay.
Nuevo sistema de lenguetas:
Pasa el mouse sobre cada lengueta para ver el contenido.
A tu derecha el icono de "Herramientas" te permitirá cambiar su comportamiento para que se adapte a lo que tu necesites
x

Activar lenguetas



 
 
4 5 1 1
Vota por esta Noticia:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1 votos
Comentarios: 1

MADRID

El jefe de los servicios secretos internos alemanes (BFV), Heinz Fromm, dimitió ayer tras protagonizar mediáticos errores en la investigación de la banda terrorista neonazi NSU.

Según informó El País de Madrid, entre los años 2000 y 2007, el grupo asesinó, casi siempre con la misma pistola, a unas diez personas. Ocho de las víctimas eran pequeños empresarios de ascendencia turca. Otro era griego y el décimo, un Policía alemán.

Si bien no existe ninguna acusación formal, se conocen errores garrafales cometidos por el BFV durante la administración de Fromm.

Por ejemplo, en noviembre de 2011, agentes del servicio destruyeron pruebas comprometedoras sobre relaciones de las autoridades con un grupo neonazi de Turingia, donde militaban tres asesinos que fundaron el NSU.

Se trata de expedientes sobre la llamada Operación Rennsteig, que espiaba a la Protección Patriótica de Turingia, una de las agrupaciones neonazis más peligrosas.

Según El País de Madrid, para recabar información, el BFV puso en nómina reservada a uno de cada diez miembros del grupo. De esta manera, indirectamente, el Estado financió así las actividades de los ultraderechistas.

Sin los documentos necesarios, que la BFV destruyó, no se podrá probar nunca si también se financió a los tres nazis del grupo NSU.

Lo que sí se sabe es que el dinero entregado a estos grupos por sus informaciones no sirvió para prevenir los ataques del trío del NSU.

ANTECEDENTES. Además, en el período en el que se produjeron los asesinatos a los turcos, el BFV informó a la prensa sobre falsas ramificaciones mafiosas de los crímenes que nunca existieron. Y, durante un tiroteo en el que fue asesinado a quemarropa un ciudadano alemán de ascendencia turca, la Policía detuvo a un agente del BFV que había evitado presentarse como testigo del crimen. Este agente nunca fue imputado.

"Los asesinos del kebab", como los apodaron, eran originalmente tres, aunque el pasado año se detuvo a un cuarto sospechoso. Beate Zschape, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt vivieron en la clandestinidad durante diez años, financiándose con atracos y robos. El último de estos actos terminó con dos de sus integrantes muertos en una camioneta. La tercera incendió el apartamento en el que vivían y se entregó a las autoridades. Su permanencia en libertad y la soltura con la que actuaban hacen pensar en una complicidad de las fuerzas del orden.

El País Digital
Descargar archivo de audio MP3
  Comparte  Corrige y comenta Participa
 
Escribe tu comentario
[x] CANCELAR
Invitado
Maximo caractéres: 600 (restan: 600)  
Ingrese el código siguiente:

{:arrow} {:biggrin} {:confused} {:cool} {cry} {:eek} {:evil} {:exclaim} {:idea} {:mad} {:mrgreen} {:neutral} {:question} {:razz} {:redface} {:rolleyes} {:sad} {:smile} {:surprised} {:twisted} {:wink}
Ir al inicio