
|
||||||||
Ficha
Concierto dirigido por Christoph Eschenbach.
Solista: Claudio Bohorquez (violoncello).
Programa: "Carnaval romano", de Héctor Belioz; "Concierto para violoncello y orquesta", de Edouard Lalo, "Séptima sinfonía", de Ludwig van Beethoven.
Sala: Auditorio Nacional de Sodre, 22 de junio.
Se inició el concierto con el Carnaval romano considerada la más famosa de las nueve oberturas escritas por el compositor francés Héctor Berlioz. Concebida como segunda obertura para su ópera Benvenuto Cellini, su estreno tuvo lugar en París en1844. Los primeros antecedentes de esta obra fueron una melodía lenta que aparece en la cantata Cléoptre y una rápida que forma parte de la Messe solenelle. El encanto de esta obertura radica en el ritmo, en la alegría desenfrenada dionisíaca que bulle jubilosa en sus páginas. La obra es muy rica en hallazgos sonoros y posee una innegable audacia orquestal, si se tiene en cuenta la época en que fue creada. El director Christoph Eschenbach supo destacar el rico colorido de los timbres que posee esta obra como también las sutilezas propias de Berlioz en su orquestación.
El maestro del compositor Édouard Lalo, Pierre Baumann le decía a su discípulo: "Elude éxitos fáciles, escribe solamente aquello que encuentres en ti mismo, nunca copies nada de tus colegas; una simple nota individual es más valiosa que volúmenes de imitaciones". Siguiendo estos consejos, Lalo compone el Concierto para violoncello y orquesta en re menor, estrenada en 1877. En una carta a su amigo el compositor y violinista español Pablo de Sarasate, el autor expresaba: "Cuando un solista se sienta en el escenario debe dársele el rol principal y no ser tratado como un solista dentro de la orquesta". Esto lo consigue en su obra donde muestra un equilibrio entre el solista y la orquesta a pesar de las vigorosas intervenciones de los metales en algunos pasajes. El concierto es de un sobrio romanticismo, con algunos momentos que nos recuerdan al intimismo schumaniano, no dando concesiones al virtuosismo y dejando desprovisto de las habituales cadencias que se asignaban al primer y último movimiento. El joven violoncellista alemán Claudio Bohórquez, de ascendencia peruana por su padre y uruguaya a través de su madre la destacada pianista Ana María Campistrus, lleva en sus genes esa musicalidad que desborda plenamente cuando hace sonar las cuerdas de su instrumento. Su sonido es amplio y dulce, la agilidad y firmeza de su mano izquierda no conocen dificultad alguna, es austero sin ser frío y es pasional sin excesos. La riqueza de su temperamento interpretativo le permite abarcar, comprender y trasmitir todo. El público no escatimó sus aplausos ante el talento de este joven que ya es reconocido a nivel mundial. Luego de esta brillante presentación nos dejó como bis una hermosa página de Bach como lo es el preludio de la Suite en sol mayor.
Tras el intervalo se escuchó la Séptima sinfonía en la mayor op.92 de Beethoven la que fuera esbozada antes de 1811 y concluida el 13 de mayo de 1812. La primera audición se llevo a cabo en diciembre de 1813 obteniendo tanto éxito que a los cuatro días se volvió a ejecutar teniendo que bisar el segundo movimiento. Lalo la llamó la "Sinfonía del ritmo" y dijo: "En ninguna otra sinfonía de Beethoven el ritmo manifiesta soberanamente su poder. Sus movimientos violentos sus choques, sus sacudidas y sus sobresaltos son, por esencia, ritmo. Desde la primera parte el ritmo conduce a la danza y anima al final. Esta sinfonía no cuenta con el movimiento lento; toma su lugar un vivo "Allegretto" cuyo ritmo fluye sin pausa lo que hizo que Berlioz expresara que era "La paciencia sonriendo al dolor".
La conducción de Eschenbach fue de una claridad admirable, sus gestos son precisos, no busca el efectismo visual concentra todo su interés en la orquesta a la que su mirada expresiva y su gesto sobrio comunica en forma sencilla su intención interpretativa. Dibuja con su batuta los diferentes tiempos con una maestría a los músicos su fervor estético. Sus matices son siempre sobrios y elegantes sin necesidad de esas gesticulaciones exageradas. En él todo es inteligencia y fineza. Tras una larga ovación ofreció dos bises.


El director de Movilidad Urbana de la IMM, Gerardo Urse, asumió ayer públicamente la responsabilidad de la comuna en el hecho que ...
El menor se presentó de noche, llorando, para contar que su madre consumía pasta base y no quería vivir más con ...
Omisión de una de las formas de contagio de VIH, imprecisiones en cómo debe tomarse la pastilla del día después, utilización de ...
Un joven de 28 años fue procesado con prisión, luego que admitiera su culpabilidad en el incendio de 4 viviendas, una posada y ...
El gobierno enviará en cuestión de horas un proyecto de ley que endurece las penas para los policías corruptos y que cuenta con ...