
|
||||||||
DANIEL ISGLEAS
-Está a punto de aprobarse una ley que despenaliza el aborto. ¿Cuál es la posición del Partido Independiente teniendo en cuenta que hay un diputado de su bancada, Iván Posada, que lo apoya?
-En el año 2003 discutimos el tema en profundidad y acordamos dejar en libertad de acción. Cada uno tiene derecho a hacer lo que mejor le parezca. El diputado Posada está enmarcado en lo que el partido definió. Eso significa que quienes tenemos una posición contraria a la despenalización del aborto lo manifestemos con firmeza. El diputado Daniel Radío va a votar en contra del proyecto. Yo creo que despenalizar el aborto es contrario a la evolución de los derechos de los seres humanos y que con el tiempo vamos a tener razón. Así como se fueron reconociendo los derechos de las mujeres, de las diferentes razas, los niños o los homosexuales, eso va a quedar muy claro para las personas que no han nacido pero que son concebidos, existen.
-Usted escribió en una columna que despenalizarlo es "progresista". ¿Por qué lo dice?
-Porque en general se identifican a las posturas contrarias a la despenalización como conservadoras, retrógradas, atrasadas. Y en realidad lo que estamos defendiendo es el avance del reconocimiento del derecho de las personas aún no nacidas. En todos los partidos hay divisiones, no sólo en el nuestro.
-A esta altura del gobierno, ¿cuánto se ha implementado efectivamente de los acuerdos multipartidarios de 2010?
-Este gobierno se caracteriza por una fuerte incapacidad para gestionar. El presidente Mujica tiene un desequilibrio en el sentido de que dice mucho más de lo que después hace. Y eso se traslada al equipo de gobierno. Si uno analiza los documentos que se aprobaron, en todos hay mucho más por hacer. Este es un gobierno de coalición, como lo dijo el senador Rodolfo Nin Novoa, porque en la campaña electoral estaba claro que había una fórmula. Incluso, Mujica decía que Astori era mucho más que el vicepresidente. Y anunció que le daría la conducción de la economía. Esa situación hoy, en un contexto de tironeos, afecta las posibilidades de productividad del gobierno. Hay un gobierno de disputa, de coalición dentro del Frente. Por otra parte, el Frente me hace acordar al Partido Colorado de los años `40, `50, con las disputas entre las listas 14 y 15, lo mismo que hoy entre el MPP y el Frente Líber Seregni. Todo el frenteamplista que no está de acuerdo con el MPP tiene al Frente Líber Seregni y viceversa. De ese modo ellos terminan ganando pero el que pierde es el país. El que está disconforme con uno se recuesta en el otro. Se pretende instalar la idea de que hay una opción más a la izquierda y otra un poco más moderada. El Frente Amplio es un supermercado de izquierdas donde cada uno entra y elige lo que quiere: desde la izquierda perimida y fracasada hasta la socialdemocracia con posturas más moderadas.
-Casi llegando a la mitad del gobierno de Mujica, ¿qué escenario imagina para los próximos dos años?
-Este era el año de las concreciones y hasta junio, nada. Difícilmente los próximos dos lo sean porque en el partido de gobierno la lógica electoral está avanzando fuertemente. Me preocupa que, teniendo en cuenta que la economía se va a complicar, con un gobierno como este el gobierno esté partido, en discusión. Cuando hay plata, la hay para lo que quiere hacer el equipo A y el equipo B, pero cuando hay restricciones el problema es que hay que elegir y en ese escenario esa diferencia puede verse en forma más nítida y complicar al país.
-¿Se puede superar el tironeo que hay entre el gobierno y la oposición o la situación es irreconciliable a esta altura?
-La tirantez está planteada entre el gobierno y los partidos tradicionales. Nosotros mantenemos una actitud de mayor diálogo. A veces juegan las miradas electorales. El gobierno no ha tenido capacidad de respuesta frente a los principales problemas del país y la cercanía de las elecciones va generando instancias. Nosotros no estamos en la línea de confrontación, y por eso pese a tener enormes diferencias con la política de seguridad del gobierno nos pareció que no era una buena señal votar la censura. Cambiando al ministro no se iba a cambiar nada y, al contrario, impulsándose la censura a Bonomi se podía llegar a una crisis institucional.
A diez años de fundado, el presidente del Partido Independiente Pablo Mieres define a la fuerza política como "una izquierda a la europea". "Somos la izquierda socialdemócrata. Para conmemorar los diez años elegimos como eslogan `la otra izquierda`, caracterizándola como una izquierda plural, tolerante, que defiende los derechos de todos, apegada siempre a la Constitución y las leyes, y que reivindica a los ciudadanos por encima de los corporativismos", indicó a El País.
Mieres sostiene que llegarán a las próximas elecciones en forma independiente, es decir sin acuerdos con el Frente o los partidos tradicionales. "Otra cosa es si hay sectores de izquierda moderada dispuestos a construir algo nuevo. Estaremos en primera línea. En el mundo ya existe. La izquierda está dividida electoralmente. En Francia están los socialistas y los comunistas por otro lado; en Chile están los comunistas y por otro lado la Concertación Democrática; lo mismo en España", dijo.










Durante más de un mes una cuadrilla municipal completa, con maquinaria incluida, trabajó en la casa de una funcionaria de la IMM. ...
LeadGate entregó ayer su paquete accionario en Pluna y dejó una deuda de US$ 301 millones. Ahora las acciones pasarán a ser ...
El estado grave en que se encuentra Alcides Edgardo Ghiggia, como consecuencia de una insuficiencia respiratoria y de las ...
Matías Campiani atribuyó a las trabas argentinas el fracaso de su proyecto en Pluna, mientras la oposición critica que el Estado ...
Intendencia estima que negocios serán por US$ 500 millones menos en 2012. Operadores afirman que inversores argentinos están ...