
|
||||||||
Aproximaciones. Una muestra destinada a revelar afinidades entre dos grandes pintores
JORGE ABBONDANZA
"A cielo abierto" se titula la exposición de pintura de Pedro Figari y Juan Storm que inauguró el Museo Figari (Juan Carlos Gómez 1427). Se la puede visitar hasta fin de mes.
Esta muestra funciona como una bisagra, que se abre entre los paisajes de Pedro Figari y los de Juan Storm, colgados alternadamente para revelar las afinidades de tema y tratamiento que presentan. La idea es notable, porque no sólo establece un diálogo entre la obra de dos artistas de primera línea, sino que con esas proximidades ayuda al visitante a detenerse en recursos y modalidades de lenguaje que la confrontación se encarga de subrayar. El curador de la muestra es Pablo Thiago Rocca, que se desempeña asimismo como director del Museo Figari y ejerce desde hace años la crítica de arte. Más allá del interés visual de la dualidad que propone, enseña al público a descubrir singularidades expresivas que la vecindad enfatiza sin necesidad de explicaciones o textos auxiliares.
Porque Figari había sido una personalidad inaugural del paisajismo moderno en el Uruguay, pero medio siglo después Storm fue un hijo legítimo con el que no contaba, un recreador de la imagen del campo armado de sensibilidad impar, que convirtió lo epigonal de su abordaje del género en un redescubrimiento. Claro que Figari es más sensual y corpóreo, con las vivacidades del trazo que ondula, y en cambio Storm es más distante, más metafísico en su visión de esas mismas praderas. Pero ambos están ligados entre sí por tantas cosas -el valor empastado del cielo, la presencia solitaria de las figuras, el recorte de las nubes, la silueta sintética de los árboles- que la vitalidad de uno y el sosiego del otro van cómodamente del brazo en este encuentro.
Al público hay que formarlo con ocurrencias como ésta, que enseñan sabiamente a ver y estimar la pintura uruguaya, para lo cual no se requieren despliegues espectaculares ni planteos teóricos. Lo que se precisa es tener buen ojo y buena puntería, dos cualidades que constan en la estrategia con que están colgadas las obras exhibidas en el Museo Figari. Ante el atractivo de esa muestra, o ante la riqueza de los dibujos que Ricardo Lanzarini expone a una cuadra de allí, en la Galería Xippas, cabe lamentar la poca difusión que tienen y por lo tanto el escaso público que las disfruta, lo cual no asegura que se corra la voz para que los desprevenidos lleguen a verlas antes de que cierren.
Culpable de esa falta de transmisión es también un periodismo indiferente, que en los distintos medios rara vez se ocupa de divulgar la actividad de las artes plásticas, y mucho menos de opinar sobre ellas. Como ejemplos al respecto pueden mencionarse los informativos centrales de la televisión, que tienen una audiencia masiva y podrían cumplir una valiosa función cultural si hicieran alguna mención de las exposiciones que valen la pena, ya que en su larga entrega de noticias hay tanto espacio para el fútbol, la política, el sindicalismo y el delito. Esa rutina, como algunas otras similares, comparte sus responsabilidades con la pobrísima información que los organismos oficiales brindan sobre la programación artística. Todo eso contribuye a que Montevideo sea un medio cada vez más desconocedor y más provinciano.





Los trabajadores estatales presentaron su propuesta alternativa a los cambios en el estatuto del ...
Un equipo integrado por 15 militares de la Navy SEALs, la unidad de operaciones especiales más letal de los Estados Unidos, ...
Johny Jean declarará hoy ante la Justicia. Su abogado dijo que su caso es "un símbolo" para Haití y aseguró que además del video ...
El pronóstico es para todo el país y en principio se extiende hasta el ...
La deserción en el liceo Bauzá bajó de 24% a 13% entre 2010 y 2011, informó la directora del instituto, Graciela ...