
|
||||||||
Astro. En su superficie habrá más reacciones que en los últimos años
EL PAÍS DE MADRID | S. FANJUL
Cruza el cielo y da la energía que permite la vida. Influye en el estado de ánimo y hace cambiar las estaciones. En el pasado lo honraron como a un dios cercano y extraño a la vez. Este año tendrá su máximo de actividad: una oportunidad estelar.
Es probable que muchos ciudadanos no sepan explicar con exactitud qué es el Sol. "El Sol es una esfera de gas que, debido a la presión producida por su gran masa, enciende en su interior reacciones nucleares que la hacen brillar", explica Manuel Collados, investigador del Instituto Astrofísico de Canarias y profesor de la Universidad de La Laguna.
"Es una estrella como otra cualquiera, solo que está tan cerca que la podemos observar en detalle", matiza. Una estrella del montón, de tamaño y brillo mediocre, perdida en un borde de la Vía Láctea, nuestra galaxia.
Las estrellas son grandes hornos que transforman, mediante las reacciones nucleares, unos elementos químicos en otros. El brillo del Sol, la energía que desprende, se obtiene de la transformación de hidrógeno, el elemento más simple, en helio.
Como después del Big Bang, que dio origen al universo, solo aparecieron los elementos más ligeros -hidrógeno, helio, litio-, todos los demás fueron cocinados en estrellas y luego expulsados al espacio en explosiones conocidas como supernovas.
Luego, el carbono, oxígeno, nitrógeno y otros que hoy forma sus manos, este periódico que está leyendo, y todo lo que ve alrededor si levanta la vista, fue creado en el interior de una estrella.
ACTIVO. Aunque parezca sereno en lo alto del firmamento, el Sol tiene una agitada existencia. Galileo Galilei fue el primero en apuntarle con un telescopio y descubrió que no era tan estable como se pensaba, sino que en su superficie había cambiantes manchas solares, señal de su actividad.
Las manchas son zonas más frías que el resto de la superficie (por eso se ven oscuras) producidas por su actividad magnética. "Los campos magnéticos están detrás de la mayoría de los fenómenos solares", explica José Carlos del Toro, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía.
"En la Tierra hay un campo de dos polos como en los imanes, con su polo norte y sur magnéticos, pero en el Sol este campo es muy débil, más que el de la Tierra", señala. Hay concentraciones más intensas de campo, por ejemplo en las manchas solares.
Debido a que el Sol rota más rápido en el ecuador que en los polos -rotación diferencial- y que las líneas de campo magnético están pegadas a la superficie, con el tiempo y el giro acaban retorciéndose formando tubos que emergen como bucles. Los tubos magnéticos entran por un lugar y salen por otro, formando las manchas solares.
En las etapas tranquilas hay pocas manchas solares y aparecen cerca de los polos. Según pasa el tiempo, la actividad magnética aumenta y aparecen más manchas, cada vez más cerca del ecuador solar.
En el máximo de actividad que se acerca habrá, pues, muchas manchas cerca del ecuador y mucha actividad magnética. Después del máximo, que se alcanza en ciclos de 11 años, el astro cambia de polaridad norte-sur, y todo vuelve a empezar.
VIENTO SOLAR. Cuando los tubos magnéticos que provocan las manchas solares revientan provocan las fulguraciones, violentas explosiones de gran brillo que se ven como enormes llamaradas más grandes que la Tierra, y eyecciones de masa solar, la pérdida de materia originada en esas explosiones.
El llamado viento solar, que es la materia que el Sol expulsa al medio interplanetario, se encuentra al llegar a la Tierra el campo magnético terrestre, que se extiende en un espacio alrededor del planeta conocido como magnetosfera.
El viento solar rodea la magnetosfera; el campo magnético solar que transporta, asociado con la eyección de masa, reacciona con el campo magnético terrestre induciendo corrientes al nivel de la atmósfera y permitiendo la entrada del viento solar por los polos.
Esto genera el vistoso fenómeno de las auroras boreales. La vida sería imposible sin la protección del campo magnético terrestre. El Sol nos freiría.
Durante los máximos aumenta la frecuencia de las fulguraciones y la Tierra recibe más el viento solar. "Los electrones y protones, las partículas cargadas producidas en una eyección de masa solar, pueden generar corrientes que, si son muy intensas, pueden causar problemas en satélites o centrales eléctricas e interferir emisiones de radio", asegura Collados.
En efecto, en 1989 hubo un gran apagón eléctrico en Quebec (Canadá), que afectó a seis millones de personas y paralizó la zona durante 12 horas. La causa: dos días antes hubo una gran fulguración en la superficie del sol.
La mayor tormenta solar registrada tuvo lugar en 1859 y provocó el fallo de los sistemas telegráficos en toda Europa y Norteamérica (el papel ardió y los técnicos murieron electrocutados). Por entonces apenas había sistemas eléctricos.
Algunos están alarmados con el próximo máximo, sobre todo debido a la gran dependencia de los satélites de telecomunicaciones y de posicionamiento, como el GPS, y los posibles trastornos en los sistemas bancarios y financieros, y en el transporte.
"Sin ser dramáticos, esto lleva ocurriendo 5.000 millones de años. Episódicamente ocurren tormentas solares y despiertan el interés de los gobiernos, y compañías privadas. No pasará nada catastrófico, pero sí puede haber problemas puntuales que provoquen grandes pérdidas económicas, como la inutilización de un satélite", dice Del Toro.
Incluso, por su coincidencia con el fin de ciclo de 5.000 años del calendario maya, a finales de 2012, se ha hablado de un cambio de era o, incluso, el fin del mundo. Esto no tiene base científica.
"Me llama la atención que se hable tanto de este máximo, cuando no se espera que sea particularmente intenso", dice Vicente Domingo, investigador del Grupo de Astronomía y Ciencias del Espacio (GACE) de la Universidad de Valencia y exdirector científico de la misión Soho. "Aun así, en los máximos hay fulguraciones frecuentes y está bien que se anuncie para que los gobiernos y las empresas tomen medidas para prevenir posibles complicaciones".
El Sol, además, sirve como laboratorio para estudiar la materia en condiciones extremas de presión o temperatura que no se pueden reproducir en laboratorios terrestres y también como referencia para deducir cómo son otras estrellas más lejanas, ya que se puede observar en detalle.
Estudiar el Sol no solo protege de su furia o ayuda a comprender su mecánica interna, sino que aumenta el conocimiento sobre todo el Universo. El Sol nos ilumina.










![]() |
![]() |
El triple crimen con extrema crueldad en una vivienda copada en Malvín Norte, y otros dos homicidios más en Punta Rieles y barrio ...
Estados Unidos estaría espiando a China por medio de su nave X-37B, en órbita desde el año pasado. Otra vez, la preocupación de ...
El alza de los precios de 8,6% no solo superó el techo de 6% del rango meta sino que se colocó entre las 10 más altas entre 71 ...
El intendente indicó que prefiere frenar el cobro y analizar esos casos para que el nuevo sistema comience con el menor número ...
La no reposición de dinero en los cajeros Redbrou en el Este no tendría el efecto buscado por AEBU ya que los privados ...