Jueves 27.12.2012, 12:23 hs | Montevideo, Uruguay.

Activar lengüetas



 
 
Economía  - Marítimas

2 pies más para el canal no es diferencia

Con Argentina. Debemos asesorarnos en Tratados con juristas internacionales experimentados

4 5 18 18
Vota por esta Noticia:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 18 votos
Comentarios:

EMILIO CAZALÁ

No nos preocupa dragar dos pies más en el Martín García, no hacen diferencia; ellos mueven por el río Paraná 80 millones de toneladas de granos, Nueva Palmira apenas 10. Si van a crear un organismo binacional al costado, por fuera o por arriba de la CARP, abrir los ojos.

Cuántos disparates por ignorancia se están echando a correr en la prensa y en los ámbitos políticos, originados en los propios gobernantes que no tienen la menor noción de cómo funcionan los puertos cuando se habla de ellos y mucho menos del tema concreto que nos ocupa en esta nota que es el canal Martín García. Observamos también que los asesores saben menos que el Presidente de la República. Sí, es cierto, el contrato que ya había sido suscrito en 1997 y prorrogado un par de veces, vence el próximo 19 de enero. Es un contrato de mantenimiento del canal que la empresa Riovía (Boskalis) había suscrito con la CARP por diez años, cuya responsabilidad era y es sostener a lo largo de sus 100 kilómetros una profundidad permanente de 32 pies al cero, pero además incluye cuidar el balizamiento en su extensión formado en este caso por 122 boyas. Fue un contrato atípico: a Boskalis se le concesionó por licitación el diseño del canal, la profundización, el mantenimiento y la administración. Ello implica, como dijimos, mantener los 32 pies de profundidad, cuidar de las 122 boyas (cada una cuesta unos 25 mil dólares), controlar el tráfico, facturar los peajes, la relación con los clientes y suponemos que Boskalis trabaja permanentemente en la promoción del canal haciéndolo conocer en el mundo y destacando sus ventajas y condiciones de seguridad. En consecuencia no creemos que despues del 19 de enero Riovía (Boskalis) se vaya y al día siguiente venga el sustituto. Lo primero porque Uruguay no tiene dragas, tampoco creemos que las tenga Argentina pues para el dragado de Rosario al mar contrató a la multinacional Jan de Nul. Y la verdad sea dicha, más bien sin un acuerdo previo no nos gustaría que dragas hipotéticas argentinas trabajen en el canal binacional, por aquello de que el que "draga administra" y Dios nos libre si es Argentina. Por otra parte, si mal no recordamos, hay un plazo de tres meses para hacer la transferencia de poderes, o sea la transmisión del mandato, así que lo más sensato es suscribir con Boskalis un nueva prórroga, lo cual sería a favor de la seguridad y prestigio del canal Martín García frente a la eventualidad de cambios abruptos de profundidad en el canal por efectos de la naturaleza.

UN BINACIONAL. Entre tanto se va a crear (¿?) un nuevo instituto administrador binacional, según trascendió, "al costado de la CARP", del que no es difícil intuir quiénes lo van a integrar desde Buenos Aires y también sospechamos que la contraparte uruguaya seguramente creará 50 nuevos cargos públicos, y obviamente al único que se le puede ocurrir este chispazo es a Uruguay, que cree que por ese camino puede deslumbrar a la Argentina. Así que lo que las cancillerías no quieren hacer lo hará esta nueva institución. Nosotros creemos que si se sigue avanzando por este camino se va a la modificación del Tratado con Argentina y consecuentemente este nuevo instituto binacional constructor de canales, tendrá que ser aprobado por las cámaras de ambos países y esto va a llevar "algun tiempito". Pero ocurre que tampoco creemos que ese nuevo organismo binacional, "al costado de la CARP", llegue a concretar el dragado a los 34 pies y no estamos cayendo en el pesimismo, sino simplemente que todos sabemos que a la Argentina no le importa esa diferencia de dos pies más en el Martín García , porque a ella no le cambia nada ni le afecta. Los barcos que van a los puertos argentinos del Paraná a cargar suben vacíos por el Martín García y así alivian el tráfico por el Paraná y bajan por el Mitre llenos. Y a propósito: todos sabemos que esta vía de agua argentina ya tendría los 36 pies pues muchos de los barcos, entre ellos los new panamax, de 229 metros y 38 metros de manga, se largan con muy buena carga por el Mitre a un poquito más de 34 pies, o sea que debajo de la quilla tiene que haber dos pies más de agua, ergo ellos tienen 36, mientras que por el M.G. no pueden salir a más de 29 pies, porque el M.G. está diseñado para buques tipo panamax de 32,2 metros de manga. Estos nuevos panamax deberían bajar con calado reducido por tener mayor manga a la del diseño.

2 PIES ES POCO. Así que visto el tema fríamente del lado uruguayo o del lado de Nueva Palmira, 2 pies más de profundidad, por cierto que nos vendrían bien, pero no hacen diferencia porque aunque sean 6 o 7 mil toneladas más, el barco igual tiene que ir a completar a otro puerto y eso va contra el armador. Y en todo caso los barcos desde Nueva Palmira pueden salir bien cargados por el Mitre y apostamos que los gastos son iguales, incluso el peaje. Esos dos pies de diferencia, sólo serían importantes tratándose de barcos portacontenedores que no es el caso de Palmira, ya que podrían transportar 400 contenedores más y eso sí suma flete, sobre todo si son conetenedores refrigerados. Así que si se va a un plan de dragados hay que pensar seriamente para que valga la pena en 40 pies de profundidad, sobre todo para los propios argentinos y ahí sí, saldrían completos los barcos. En cuanto a que las hipotéticas dragas argentinas y uruguayas, que no existen, fueran capaces de abaratar bajo una empresa pública los costos de dragado contra las internacionales, tenemos dudas muy profundas (hace 68 años que estamos en el tema). Se ha dicho que solo hay 4 grandes dragadores internacionales en el mundo lo cual no es cierto, existen por lo menos 10 empresas muy grandes e importantes que construyen islas y reconstruyen playas y que están realizando proyectos de dragados en todo el mundo arriba de los mil millones de dólares y no contamos aquí las empresas chinas que son muchas, estatales y privadas. El ensanche del canal de Panamá y el desarrollo de China ha obligado a construir barcos más grandes, nuevos puertos y ampliación de todos los que existen, canales más profundos, y eso hace que las empresas dragadoras estén al tope en proyectos de 500 millones de dólares para arriba. Profundizar el Martín García es un trabajito de 60 millones de dólares. Otro tema que se ha comentado públicamente es que las empresas participantes en licitaciones internacionales a menudo querellan lo cual retrasan las licitaciones y los contratos. Eso ocurre cuando los pliegos por mal redactados dan lugar a adjudicaciones equivocadas y ahí tenemos el problema, caso del Martín García y más recientemente Pluna-Cosmo. En el caso del Martín García se recurrió al TAI (Tribunal Arbitral Internacional) al que sólo le tomó 5 meses llegar a un acuerdo y aún así se cumplió con el plazo prometido.

Otro punto que merece aclaración es que el canal M.G. no se anega con arena sino con barro, barro puro que baja del río Bermejo y desemboca en el Paraguay. Y es tanto el volumen de barro que baja de las alturas de los Andes desde Tarija en Bolivia, que de a poco está rellenando el Río de la Plata y no vamos a discutir si es un estuario o un río, una discusión de 100 años. Ojalá fuera arena pues extraerla sería descubir un nuevo filón, dragar arena con lo que se pagaría el mantenimiento del canal Martín García. Con lo que Argentina gasta anualmente en extraer el barro de su vía fluvio-marítima y la que paga el M.G. se podría represar el Bermejo que es navegable, y que dicho sea de paso ya existe un proyecto de NN.UU. para llevar a cabo tales obras que tiene más de 30 años. El compatriota Ing. Conrado Serrentino fue uno de los participantes del proyecto. Por último y a título de consejo, si se va a crear un organismo binacional con Argentina, "al costado de la CARP", sería conveniente contratar a un par de juristas internacionales especializados para estudiar en profundidad el borrador. Tratándose de Argetina, Uruguay nos recuerda a la liebre en temporada de caza, tiene que andar a los saltos y al escape porque de seguro la voltean; siempre nos dejan con el pincel en la mano.


Clic en botón Play
para escuchar
la noticia

Te recomendamos las siguentes noticias

    Otras noticias de Economía

    Comparte     Corrige y comenta
    Ir al inicio