Jueves 20.09.2012, 22:04 hs | Montevideo, Uruguay.

Activar lengüetas



 
 
2 5 16 16
Vota por esta Noticia:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 16 votos
Comentarios:

JULIA RODRÍGUEZ LARRETA

Como si nos faltaran conflictos en lo que concierne a nuestra hermana República, ahora resulta que la planta nuclear Atucha I podría tener problemas. Por lo tanto ha sido lógico que la oposición demandara al gobierno un urgente requerimiento de información a la Argentina, para aventar dudas y naturales inquietudes.

Según afirmara Diva Puig, experta en derecho nuclear, en reciente nota aparecida en este diario, los técnicos que se ocupan de la energía atómica en la vecina orilla son profesionales muy serios. La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) por su parte, se apresuró en emitir un comunicado tranquilizador donde se deja constancia de que "hay diferencias tanto en el material base, como en la construcción del recipiente a presión", (la famosa vasija) la cual fue provista a los argentinos por la empresa Siemens, la misma que fabricó el reactor de Atucha I y no por la firma holandesa que proveyó a la usina de Bélgica.

Otro dato alentador es saber que la última parada programada de seis semanas, se realizó a partir del 12 de abril de este año, arrojando resultados satisfactorios. Sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de una planta que ya cumplió los 38 años, una edad bastante avanzada para las instalaciones realizadas en aquella época, con una previsión de uso de 30, en general.

Es un alivio pensar que la gente responsable en esta área sea confiable, si bien todos dependen en última instancia del poder central y del presupuesto que se les asigne. El riesgo de que se designen fondos en otra dirección según los intereses del momento, siempre está latente y de acuerdo a versiones oficiosas, ha ocurrido en alguna oportunidad a pesar de la gravedad que encierra. Lo que es de desear es que la actitud de quienes están a cargo y las máximas autoridades, actúen de una manera más transparente y ajustada a las formas, que lo que se ha visto hasta ahora con los informes ambientales sobre las aguas del Río Uruguay. Ya han pasado la decena y la comisión bilateral (CARU) sigue sin hacerlos públicos, aun cuando el acuerdo al que se llegó tras el juicio en la Corte de la Haya asi lo exige, debido a que Argentina lo frena. Y es sabido que los estudios hechos en la desembocadura del río Gualeguaychú, adonde llegan los efluvios del polo industrial ubicado en las cercanías, muestran que es grande la contaminación infligida al curso de agua con sus desagües, a diferencia de los resultados de los análisis del agua frente a la planta de UPM, en nuestra costa, que no detectan índices de polución por encima de las normas. Una contraposición que habla a las claras de porqué hacen lo imposible por no revelar dichos guarismos.

Aunque felizmente parecería que solo se trata de una falsa alarma, ésta ha puesto nuevamente en el tapete algo que no es nuevo, pero que no parece tenerse presente.

En Uruguay no está autorizada, la generación de energía por actividad nuclear. Sin embargo, muy cerca nuestro, en territorio argentino, a menos de 100 kilómetros de distancia de la ciudad de Colonia, se encuentra Atucha I en funcionamiento y Atucha II en construcción. Si hubiera algún desastre, imposible que no nos lleguen los efectos, no solo por la cercanía sino por los vientos prevalecientes. Baste recordar lo del año pasado con las cenizas del volcán chileno.

A una ley modernizadora como la N° 16 832, de Actualización del sistema eléctrico Nacional y Creación de la Unidad Reguladora, votada en 1997, le incluyeron el artículo 27 que no permite el uso de energía de origen atómico en el territorio nacional. Pero se da la paradoja que cada vez que estamos faltos de agua en nuestras represas y al borde de la crisis, les compramos a nuestros vecinos dependiendo del precio y la disponibilidad de cada uno. Brasil también tiene generación nuclear y de la energía que nos llega, que es bienvenida y es fungible, nadie se molesta en averiguar, ni puede hacerlo, si es de generación aceptada o prohibida. O sea, que año tras año se viola el art. 27. El Dr. Abreu hace 4 años presentó un proyecto para derogar la prohibición, pero lo más que se hizo fue nombrar una comisión para estudiar el tema. El entierro habitual.


Clic en botón Play
para escuchar
la noticia
Comparte     Corrige y comenta
Ir al inicio