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Cecilia Texeira, hija de una víctima
@| "¡Qué sociedad injusta, incomprensible, desdibujada, sin valores, sin respeto a la vida de los demás, estamos viviendo! Todos los días uno se pregunta: ¿en qué lugar estaremos mañana o en un rato?
En esta sociedad mientras unos trabajan para sobrevivir o para tener una mejor calidad de vida, sumergidos en la rutina del trabajo y el hogar, otros se encargan de planear cómo quitarle a los demás lo que obtienen con esfuerzo, dedicación, perseverancia y trabajo. Pero no sólo arrebatan lo material, sino lo que es peor, la propia vida.
Sin medir consecuencias, estos tipos, delincuentes, duros, sin emociones, con pobre concepto y aplicación de valores éticos, morales, espirituales y de derecho humano, asesinos en potencia, lejanos a nuestras realidades y en muchos casos incomprensibles, cometen delitos sin importarles nada. Frente a esto nos preguntamos: ¿por qué fueron capaces de cometer tamaña brutalidad? Solemos concluir que no son personas, sino monstruos, que habría que encerrarlos a todos de por vida, matan porque sí y nada más. No sucede nada, todos buscan las causas para justificar su accionar y dicen: la droga, la droga y más droga. ¿Pero qué hacemos como sociedad frente a ello?
¿Los gobernantes se ocupan de las consecuencias de los asesinatos? ¿Se ocupan de la familia que está detrás, víctima también de estos sujetos delincuentes, sin capacidad de razonar, de convivir en comunidad? ¿Quién les brinda respaldo, contención o algo por el estilo, para subsanar la impotencia que se siente que maten a un familiar porque sí, como si fuera una cacería de venados? Agitan el fantasma de la delincuencia para sacar rédito político, pero lo poco que hacen es estéril. ¿Quién lo paga? El uruguayo de a pie que mantiene al país.
El pasado 12 de junio fue asesinado en Montevideo el comerciante salteño, padre de familia de 50 años, dejando en la ciudad de Salto 7 hijos, 6 de ellos adolescentes, 5 nietos, a su esposa y madre. Cabe aclarar que los menores que se encontraban en el lugar del hecho no eran hijos, pero también fueron víctimas de ese horror. Nos preguntamos: ¿quién les da respuestas a sus hijos?
¡Qué desesperación, tristeza e impotencia se siente frente a esta situación! Nada lo devolverá, pero es necesario brindar a estas víctimas apoyo, consuelo desde políticas que ataquen a esta problemática. Por más medidas que se tomen a las apuradas, por más reflexión que se llame a la población, las cosas no están funcionando bien. Hay que hacer algo, algo diferente, que dé respuestas rápidas, claras y precisas.
Pero con tantas medidas incoherentes, sin metas precisas, volvemos siempre a lo mismo. Al final se termina cobijando a los menores maleantes, buscando siempre una justificación de su accionar. Los delincuentes no miden las consecuencias de su actuar y nunca manejan la posibilidad de ser apresados, si las leyes de este país hacen que ese asesino salga por el mismo lugar por el cual entró a los `dos días` de haberlo hecho. Los adolescentes que cometen hechos delictivos son personas, sujetos de derechos y deberes. Por lo tanto, deben responsabilizarse de su conducta social negativa.
Dinero, o mera perversión, fueron los móviles que animaron a los adolescentes de este crimen reciente. Esta familia salteña fue sacudida por la muerte violenta de su integrante, ahora sobreviven al dolor, esperando desde lejos que se haga justicia".
Songlof | Argentina
@| "Un poco de historia ayudará para revisar el sentido de legitimidad y oportunidad de nuestras recientes acciones en el Mercosur.
Es preciso recordar que el primer virreinato se instaló en Asunción del Paraguay. Desde allí llegó Hernandarias para introducir el ganado vacuno, el que luego sería una de las principales fuentes de ingresos de la Provincia Oriental.
Recibe Paraguay a nuestro Prócer poco después que el Congreso de Tucumán rechazara a los delegados de la Provincia Oriental. El centralismo porteño entonces, como ahora, reniega de la libre condición de los pueblos y su derecho a la autodeterminación orgánica y política. Será también, una vez más, el espíritu del centralismo porteño el que anime el sitio de Montevideo durante la Guerra Grande. Poco después, cuando Uruguay pretendía reanudar su vida democrática en paz, nos vimos arrastrados por los vecinos a participar de la triste Triple Alianza. El resultado es conocido, la devastación del Paraguay y el aumento de las asimetrías regionales.
La historia continúa. Uruguay, como siempre y por suerte, vuelve a empezar. Andando el tiempo se superan diferencias graves con Argentina. Se logra equilibrio fluvial con dos grandes instrumentos para la regulación del Río de la Plata y el río Uruguay. Consolidamos nuestra soberanía y negociamos aspectos de navegación y explotación.
Comercialmente se pone en funcionamiento el sistema de la Cuenca del Plata, los tratados del Cauce y el PEC. Todo indica un paso adelante hacia la integración.
Llega finalmente la concreción de la reunión de los Estados de la región. Caracterizados por la interacción de años de encuentros y desencuentros históricos y culturales, una vez más hablamos de Asunción. Se firma el tratado y se crea el Mercosur. Uruguay guarda esperanzas de crecer y trascender en el mundo como país sede.
Pero la realidad es otra; a nadie le interesa mucho el bloque. Una nueva cortina de humo, que se viste de normas con las que se busca salvaguardar los intereses de siempre. Por otra parte, esas herramientas jurídicas son las que, bien usadas, han permitido marcar las diferencias positivas. La identidad de cada uno de los pueblos se mantiene más allá de la firma de un tratado de integración. Así, la capacidad de esos pueblos de autodeterminarse y solucionar sus conflictos internos, debe prevalecer por encima de los intereses de terceros aunque aleguen las mejores intenciones. Los instrumentos jurídicos deben ser respetados, no manipulados. Nadie debería manipular los derechos de los pueblos.
Se invoca el protocolo de Ushuaia, con su cláusula democrática, para reivindicar una situación de golpe de Estado en Paraguay, empero, no se aplica ninguno de los paliativos que previó ese instrumento internacional. Ausentes están los buenos oficios, las misiones diplomáticas. Así, instrumentos básicos y de largo arraigo en el derecho internacional son sustituidos por `medidas prácticas` tenidas como graves en el protocolo mencionado.
Se presumen los hechos, no se lleva a cabo ningún procedimiento alternativo. Se suspende a un miembro pleno y se lo sustituye por otro que aún no prueba reunir las condiciones de ingreso.
La historia indica una vez más las características del entorno y la dificultad de hacer valer y respetar los derechos. Uruguay ha acompañado en el órgano máximo de Mercosur (grupo mercado) el ingreso de Venezuela.
La normativa exige unanimidad de los miembros para hacerlo. Uruguay ratificó (Asamblea General, septiembre 2006) una decisión viciada de nulidad. En tanto al momento de la toma de decisión por el Grupo Mercado Común, no existía unanimidad, en vano puede aducirse que la ratificación parlamentaria de los Estados produzca efectos retroactivos al momento de su aprobación. Dicha aprobación estaba viciada de nulidad absoluta por falta de un requisito esencial: la unanimidad. El ingreso en cuestión no debe hacerse efectivo en tanto los parlamentos no ratifiquen nuevamente. Las circunstancias de la resolución de ingreso son otras. Se trata de una nueva resolución y si se quiere actuar respetando el derecho, debe exigirse una nueva ratificación.
Es posible cambiar las cosas. Si el ideal sigue siendo preservar los principios y desarrollar la región, recordemos que la soberanía radica en la nación. Que actúe el Parlamento, allí está la representación de aquellos que pensamos diferente. Quiero pensar que Artigas y Hernandarias apoyarían esta idea".
Peter F. Stross | Montevideo
@| "Según dichos del director de recursos financieros de la IMM, los montevideanos pagamos pocos impuestos por los servicios que nos brinda la IMM. Vayamos por partes. ¿Cuáles son los servicios que brinda la IMM?
1. Recolección de residuos. Todos los años hay al menos un conflicto por ese motivo con Adeom y la ciudad cada vez está más llena de residuos alrededor de los contenedores.
2. Arbolado. Este año ya se han caído tres árboles solos y las podas se hacen demasiado esporádicamente. Generalmente salen a podar cuando algo ocurre. ¿Hay que esperar tanto? Además hay árboles tan antiguos, que las raíces rompen veredas e inclusive las casas de los vecinos. Es mejor prevenir que curar.
3. Columnas. También se han caído columnas del alumbrado y de semáforos por falta de controles.
4. Barrido. En el único lugar donde siempre se ven barrenderos es en el Centro y Ciudad Vieja, que está con servicio tercerizado.
5. Estado de las calles es lamentable. Las calles de bitumen sufren con el calor y el tránsito pesado y en especial de los ómnibus. Los arreglos se hacen más o menos cada 20 años, cuando ya el tránsito se hace insoportable por ello.
6. Alumbrado. ¿Cuántos focos están quemados? Es una calamidad. Y cuando los cambian, lo hacen de manera de perjudicar el tránsito.
7. Trámites. Si creen que han desburocratizado la IMM, entonces vayan a hacer cualquier reclamo. Primero pague y después vemos es la respuesta o de lo contrario si es por un árbol que está dañando una propiedad, la respuesta si viene tarda por lo menos 5 años, tiempo en el cual la propiedad pudo haber sido destruida totalmente.
Si al Sr. Arturo Echeverría le parece que es poco lo que se paga, comiencen a hacer trabajar a los funcionarios, quienes tienen de los sueldos y beneficios más elevados de la administración pública y se pasan de paro en paro. Más de 11.000 funcionarios tienen y siempre dicen que les falta personal. Echen al 75% y tercericen todos los servicios y verá que se gasta menos y los resultados serán mejores".
Álvaro Sevrini | Montevideo
@| "Luego del cierre esperado (creo yo) de Pluna, no sé qué pensar. Si hubo acto de responsabilidad o ingenuidad del gobierno, es inadmisible el gasto desproporcionado y las pérdidas ocasionadas por Leadgate y Pluna Ente autónomo. También es dudoso el desempeño del exministro Lepra, cuyo propósito pareciera haber sido el de endeudar al Estado. Realmente me indigna como usuario de Pluna, pero más indignado estoy como exfrentista. Con el despilfarro de dólares podríamos haber acondicionado unas cuantas escuelas y liceos ¿no?".