Lunes 11.06.2012, 21:24 hs l Montevideo, Uruguay.
 
 
 
 
 
 
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ECOS

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Mensajes

Cuestión no menor

Seguridad en juzgados

C.I. 3.373.484-6 | Montevideo

@| "Que la inseguridad es en nuestros días la principal preocupación de los uruguayos no es ninguna novedad. El incremento de los delitos con inusual violencia y con resultado muerte ha golpeado particularmente a la sociedad en su conjunto. Sociedad que, lamentamos comprobar, pese a la bonanza económica y a los bajos índices de desempleo, se presenta muy lejos de estar integrada, y donde se verifica una profunda fractura entre los distintos estamentos que la componen. Muchas serán las causas, pero lo cierto es que todos, en mayor o menor medida, sufrimos las consecuencias de este escenario donde nos toca desarrollar nuestras actividades cotidianas, las más de las veces siendo testigos de ese gran deterioro que nos duele y a la vez nos afecta y perjudica, pues atenta contra nuestros derechos y calidad de vida.

Y se advierte con preocupación la inacción, cuando no la ineficiencia, en la aplicación de políticas públicas que apunten a mejorar en profundidad tales situaciones. Al parecer no se pasa del diagnóstico, pero el problema no se resuelve y tampoco se encuentra un jerarca que se responsabilice. Y cuando la oposición pretende hacerlo, las mayorías automáticas respaldan al unísono al compañero `agredido`, para apuntalar su gestión y que todo, sin mayores dramas, transcurra como si nada.

¿Hasta cuándo?

El reciente drama de la joven estudiante asesinada en Las Piedras demostró además la inseguridad que percibió el juez penal a cargo de entender en el asunto, quien seguramente, para garantizar la integridad de los indagados, de su personal y la suya propia, debió hasta cambiar de sede física para poder cumplir con sus actuaciones con las mayores garantías, dentro de los plazos legales.

Si a esto le sumamos los robos en los despachos y daños en los vehículos particulares de los propios jueces, que se han constatado en sedes donde funcionan otros juzgados penales, o la directa intimidación a testigos dentro y fuera de los propios edificios donde deben prestar sus declaraciones, la situación encierra un peligro latente.

¿Es que se espera se llegue a la agresión física a los magistrados o a sus funcionarios más directos para adoptar decisiones que logren disuadir tales conductas? ¿Por qué se permite esa suerte de presión, a veces hasta violenta y agresiva, en la proximidad de los accesos a los edificios sede de esos juzgados? ¿Se trata de respetar acaso su libertad de reunión, asociación o expresión? Todo parece subvertido. Puede llegar humanamente a comprenderse la situación de incertidumbre y angustia de los familiares de quienes pueden resultar comprometidos en asuntos de índole penal -donde está en juego nada menos que la libertad- pero de allí a admitir en las sedes penales o su entorno, intromisiones, agresiones, insultos, intimidaciones, daños a vehículos y conductas destempladas de hordas irracionales, hay un gran paso. Casi un abismo. Debiera actuarse con inteligencia y celeridad a la hora de implementar mecanismos de protección y mayor seguridad a quienes como funcionarios públicos deben brindar sus servicios en esos lugares, desde el más humilde de ellos, al más encumbrado magistrado, desde los Defensores de Oficio a los abogados particulares que intervengan. Sin olvidar, por cierto, a los indagados, a los peritos y a quienes concurran en calidad de testigos, pues todos ellos, brindarán su aporte `para que la Justicia se pronuncie`. Debiera recuperarse hasta el respeto que ello implica.

No es una cuestión menor. Están en juego no sólo valores institucionales, democráticos y republicanos, sino además tanto la integridad de las personas como el derecho a la vida y es en definitiva el gobierno el único responsable de aplicar las normas jurídicas que garanticen el cumplimiento de los diversos roles así como la civilizada y pacífica convivencia propias de un Estado de Derecho que se precie de serlo".

Las normas y la convivencia

J.M.C. | Montevideo

@| "Recién leo algo sobre el porte de armas que está muy bien argumentado y es algo con lo que estoy totalmente de acuerdo, sólo hay que cumplir las normas.

En nuestro querido país está casi todo bien legislado y normatizado, es más, en algunos casos en exceso. El problema no es que haya que cambiar nada de la normativa, sino hacerla cumplir. Desde lo más sencillo hasta lo más complejo, es necesario hacer cumplir las normas. Podríamos estar muchos años sin tener que legislar nada y todo funcionaría muy bien si se cumpliera con lo que está vigente.

Veamos algunas leyes que parece nos hemos olvidado. Es obligatorio el segundo ciclo de enseñanza. Se debe circular con luces cortas en la ciudad (no con las largas). No se debe cruzar con luz roja, aplica a vehículos, ómnibus, motos, bicicletas y también a peatones.

En esta ciudad lo que hace falta es convivencia pacífica, no podemos estar siendo agredidos y agredir todo el día porque en algún momento esto explota por algún lado, y en general las consecuencias son poco deseables.

Cansa circular a última hora para volver al hogar y estar esquivando vehículos, peatones, los que encandilan con las luces largas desde atrás, los apurados, los taxis... Cansa, y en algún momento se puede decir basta y tomar la misma actitud agresiva que el resto, lo que suele traer malos resultados.

La campaña de la Unasev referida al casco me parece deprimente. Si quieren hacer una campaña por el casco, pasen fotos de accidentes sin casco para que se vea realmente lo que pasa y las consecuencias que tiene. En estas cosas hay que ser duro, porque la realidad es real".

Problema sanitario

M. Rodríguez | Montevideo

@| "Ya es hora de que las autoridades del Ministerio de Salud Pública se ocupen del estado sanitario de la ciudad de Montevideo. La enorme cantidad de basura dispersada en sus calles justificaría esta medida.

Desde siempre se consideró un riesgo sanitario vivir entre basura, roedores y moscas, salvo que en un `país de primera` sea diferente.

Hasta que la intendenta no enfrente la verdadera razón, el problema se mantendrá o aumentará. Los que desperdigan la basura por doquier son los hurgadores, los bolseros y los consumidores de pasta base que disparándole a las 8 horas deambulan por Montevideo. Bolsas de colores, contenedores de colores, concursos en los súper para repartir menos bolsas y ahora inventan que la basura deba quedar clasificada y guardada en los edificios hasta que la errática recolección municipal pase a recogerla. Fantasía total.

¿Hay espacio en los edificios? ¿Hay personal para hacer la clasificación? ¿Están previstas las interrupciones en la recolección debidas a conflictos, asambleas, no realización de horas extras, falta de camiones?

Los edificios no fueron construidos para tener espacios adecuados para las funciones que la Intendencia quiere sacarse de encima. Es notorio que cuanto más nuevas son las construcciones más reducidos son los espacios comunes.

Desde el punto de vista sanitario, el manipuleo de basura en garajes constituye un riesgo adicional. Desde el punto de vista de la seguridad contra incendios, el acumular papeles y plásticos es otro riesgo adicional.

Señora Olivera, gremio de Adeom: el problema se resolverá cuando ataquen sus verdaderas causas y no inventando cosas que jamás funcionan".

Solo bus

Carlos Martony | Montevideo

@| "Transitando por Avda. Italia en dirección hacia el Este, la calzada tiene tres sendas, una de ellas dedicada exclusivamente a ómnibus (denominada Solo Bus), y las otras dos para los restantes tipos de vehículos (autos, camiones, etc.). Un sencillo recuento realizado a diferentes horas a la altura del cruce con Avda. Luis A. de Herrera permite determinar el promedio de la cantidad de vehículos que circulan por esas tres sendas de Avda. Italia.

Del total de vehículos, aproximadamente el 6% son ómnibus que circulan por la senda Solo Bus y el 94% restante son autos y camiones que circulan por las otras dos sendas. Como consecuencia, el tránsito se ha congestionado sustancialmente en las sendas dedicadas a automóviles y camiones, y es muy poco lo que se ha ganado en rapidez de circulación de los ómnibus debido a la gran cantidad de cruces, paradas, semáforos y vehículos que doblan hacia la derecha. Para colmo de males, es muy frecuente observar cómo los ómnibus dejan su senda e invaden las otras dos.

Estas sencillas observaciones ponen en duda las ventajas de la senda Solo Bus y no quedan claros los fundamentos en los que se basaron las autoridades para implantar este sistema de circulación".

Fondo Nacional de Recursos

María del Rosario Figueroa | Montevideo

@| "Al leer en la edición del viernes 1° de junio la carta del Sr. Ruben Corujo, me asaltaron muchos pensamientos y/o frases: `mal de muchos consuelo de tontos`; `bienvenido al club`; `bueno, por lo menos no soy la única`; y otros.

En mi caso particular, estoy presentando por segunda vez una solicitud de procedimiento para corregir malformaciones congénitas que tengo a nivel pulmonar como consecuencia del Síndrome de Rendu Osler Weber o Telangeactasia Hemorrágica Hereditaria (de la cual El País ha hecho varias notas) y al leer la carta de este señor creo que ya sé cuál será la respuesta.

Ahora pregunto: si nosotros somos quienes sustentamos al FNR con nuestros aportes e impuestos, ¿qué podríamos hacer para resolver estos temas?

Podemos decidir dejar de aportar e ir guardando ese dinero en un banco para resolver nuestros casos particulares y/o cuando podamos ayudar a quien lo necesite, pero claro, como siempre a los simples ciudadanos que cumplimos con todas nuestras obligaciones parece que por hacer las cosas bien solo nos toca seguir cumpliendo, como si por ser buenos nos tocara una cadena perpetua a solo dar y no tener ningún derecho.

Pregunto dónde están los que defienden los derechos humanos. Capaz que si yo estuviera presa conseguía que se hicieran cargo de mi caso y me dieran el tratamiento que necesito y al cual tengo derecho al igual que el papá de este señor, que debe de haber trabajado toda su vida y contribuido con la sociedad".

Jubilados bancarios

C.I. 904.590-4 | Maldonado

@| "Ruego despertar la inquietud de dirigentes sensibles y sin modificar la ley -tema engorroso- proponer que AEBU se haga cargo del importe para la Caja de todos los afiliados que superen los 75 años.

En mi caso -82 años- de $ 31.241 (incluidos 2.084 por edad) pago $ 2.967 y la seguridad social ($1.191) ni la veo, por ser del interior. Los jóvenes deben velar por su futuro, no los que nos estamos yendo.

Espíritu solidario escaso entre nosotros. Mucho sindicalismo y poco humanismo".

El País Digital

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