EDITORIALLa "bisagra" del 2012 no funciona En enero, cuando Mujica rotuló el 2012 como "año bisagra" quiso anunciar que sería un año pleno de realizaciones, propicio para concretar diversas iniciativas del gobierno. Un año que abriría las puertas a los cambios esperados sobre todo en las dos grandes asignaturas pendientes desde que el Frente Amplio llegó al poder, es decir, seguridad y educación. Esas eran y son dos áreas de actuación deficitaria en las cuales el gobierno prometió enmendarse después de tejer con la oposición los "acuerdos multipartidarios" para mejorar su gestión. Acuerdos publicitados con bombos y platillos, y alabados por todos los partidos políticos y por la opinión pública que, según las encuestas, vio con buenos ojos ese entendimiento.
Ahora, cuando se aproxima la mitad del referido año, da pena ... |