Domingo 15.04.2012, 00:25 hs l Montevideo, Uruguay.
 
 
 
 
 
 
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ECOS

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Mensajes de los lectores

Analizar a fondo

Compras de fin de semana

Fernando Queijo | Montevideo

@| "A través de los años, y conjuntamente con las estructuras sociales, van cambiando las costumbres y las aspiraciones del ser humano. Ello va a reflejarse en una mudanza en su propia forma de vivir y administrar sus tiempos.

El antiguo almacén o despensa de barrio ha sido sustituido por el supermercado, donde la oferta es más visible y fácilmente accesible.

Aquellas tiendas establecidas en las principales calles céntricas se trasladaron a los shoppings, donde, dentro de un centro comercial cerrado, con aire acondicionado, comodidades para estacionar el automóvil y sistemas de monitoreo que brindan seguridad contra posibles robos, uno puede encontrar casi cualquier cosa que necesite, y disfrutar mientras realiza sus compras de un paseo, o hasta ir a un cine.

No vamos a ponernos a pensar si ha sido el marketing y la publicidad lo que ha cambiado las costumbres del público, o si en realidad es la modificación de estas últimas lo que ha generado toda esta nueva era de la comercialización y el mercadeo en los últimos cuarenta o cincuenta años.

Simplemente vamos a aceptar la realidad tal como es: estas nuevas formas de comercio han logrado incorporar a las compras un momento de solaz y entretenimiento capaz de reunir a la familia y a veces a los amigos en esos centros modernos.

Como corolario de ello, sin duda alguna, el día más indicado para concurrir a estos lugares es el día de asueto, sábados, domingos o algunos feriados. Por supuesto, y como en todos los órdenes de la vida, para recibir un servicio es necesario que exista quien lo proporcione. Si podemos pasear en un shopping o hacer compras en un supermercado es porque hay allí personal trabajando para que logremos nuestro propósito. Con sorpresa me entero ahora que desde el sindicato de los trabajadores de los supermercados, y con serias intenciones de que los trabajadores de los shoppings se adhieran a ellos, se está promoviendo que, por vía de ley, se prohíba la apertura de éstos en los días domingos, e inclusive que los sábados se trabaje medio horario. Fundamentan la idea en el respeto por el asueto de fin de semana, que estiman que corresponde a los tiempos a ser dedicados a la familia y al descanso.

A primera vista esto parece muy indicado y loable. Se me ocurre que también es justo que dispongan del fin de semana libre los jugadores de fútbol, los árbitros, los empleados de la boletería del estadio. Pensando un poco más profundamente, los conductores de servicios públicos de transporte también tienen derecho a su domingo en familia. E igual cosa vale decirse de los empleados de las radios, los diarios y los canales de televisión, de los cines y de otros mil servicios similares. En definitiva, deberíamos proponer que en los fines de semana prácticamente no exista movimiento en ninguna parte, y que esos días se transformen verdaderamente en momentos de descanso: simplemente para dormir, dormir y seguir durmiendo. El esparcimiento de hoy, que al mismo tiempo es un importantísimo motor del comercio y del trabajo naufragaría en la pretensión del fuero sindical que, como siempre, inspirado en sus doctrinas anacrónicas y fuera de lugar, trabaja arduamente en contra de la sociedad que dicen representar, en contra de la producción y el trabajo.

En muchos países, como Brasil o España, donde los supermercados cerraban los domingos, los propios empleados han acompañado la lucha para conseguir su apertura, en aras de más trabajo y por ende más y mejores posibilidades de ingreso.

En el Uruguay promueven hacerse un golazo en contra, siempre con la consigna de no trabajar. Esperemos que la idea no cuaje, y podamos continuar haciendo las compras para nuestros hogares los sábados o domingos, disfrutando simultáneamente de un buen momento de paseo o entretenimiento".

Mientras no me toca a mí o a los míos

Vivian | Montevideo

@| "Muchos de nosotros, nos rasgamos las vestiduras cada vez que justificamos a los `delincuentes menores` que `vaya una a saber qué vida han tenido... pobrecitos`. Pero eso es hasta que nos toca y algún niño, adolescente, menor, delinque y nos toma de víctimas. Si tenemos suerte, solo nos robarán nuestros pocos valores y quedaremos durante mucho tiempo con la psicosis que provoca ser atacado.

En cambio, hay quienes deben pagar con su vida ser trabajadores, personas de bien, porque estos pequeños delincuentes ya no solo roban si no que matan, directo a la cabeza o al estómago, donde pueden hacer el daño irreparable. Hay odio, hay resentimiento.

¿Y cómo responden las autoridades, cómo responde la Justicia? Son menores, 24 horas y se devuelven a sus padres, como blancas palomitas hasta que agreden a otro. Y/o, en su defecto, internado en dependencias de las que salen cuándo y cómo quieren, y ... siguen con sus fechorías, con sus crímenes. Nada pasa.

Casi un muerto por día desde que comenzó el año 2012; a mí no me importan ya los porcentajes Sr. ministro Bonomi. A mí lo que me importa es la imposibilidad de hacer algo, para hacerlo realizar algo a usted. Siento esa impotencia propia de estar siendo estafada a cara descubierta por los que me deben cuidar y a los que yo les pago el sueldo como ciudadana que soy, para que cumplan con su deber.

Impotencia de ver que los jueces deciden no respetar las leyes y no responsabilizan a los padres o tutores de las fechorías de esos menores.

Saldrá la ley que baja la imputabilidad de dichos `mocosos` a 16 años, pero los que delinquen tienen 12 o 13, y matan, andan armados, son peligrosos.

¿Qué hacer? Simple señores jueces, cumplan con la ley, trabajen un poco más, estudien caso a caso y si comprueban que esos padres no cumplen con la responsabilidad de cuidar a sus hijos, hagan valer la ley y castiguen a los padres. Seguramente muchos menores (obligados a robar, o a echarse la culpa de delitos) dejarán de hacerlo cuando el que tenga que pagar sea su padre.

¿Qué castigo? Eso sí se lo dejo a usted señor juez, pero tómese el trabajo de cumplir con los honestos que estamos siendo víctimas de los delincuentes, sean estos menores o no, sean pastabaseros, rateros, rapiñeros (sin excusas); sin importar la edad, que se castigue al que no cumple con sus deberes de responsabilidad frente a sus hijos, ¿cómo es que se dice?, ¡ah! sí, `los deberes inherentes a la patria potestad`.

Dios quiera se pueda romper con esta racha injusta donde el que paga siempre es el honesto trabajador.

Como en el fútbol, si el Director Técnico no logra que su equipo gane, se lo retira del cargo; ¿usted puede Bonomi? Usted sabe lo que tiene que hacer si su respuesta es no."

Ceibal y evaluación

Roberto Calvo | Montevideo

@| "En la edición del diario El País del domingo pasado, el Sr. Carlos Maggi analiza el balance de poder que rige actualmente en nuestra enseñanza secundaria.

Lateralmente al tema principal describe dos hechos de la realidad: la negativa de Fenapes al Plan Ceibal y la también negativa del gremio a ser evaluado.

Surge ahora que en España se evaluó el rendimiento de los estudiantes en instituciones con planes de enseñanza informática similar al Ceibal contra institutos que no utilizaban dicho plan.

El resultado es el mismo que se encontró en Francia y el mismísimo Silicon Valey de California hace años.

¿Saben cuál es?, o es importante que no trascienda. ¿Alguien se animará siquiera a sugerir que en Uruguay se evalúe cuál de los dos métodos es superior compitiendo las escuelas y liceos sin Plan Ceibal contra los que sí lo tienen? Errar es humano, pero perseverar en el error es diabólico".

¡Una Constituyente!

Walter Lores | Montevideo

@| "A la Primera Dama, la senadora Lucía Topolansky, tal vez a falta de ideas más brillantes, se le ocurrió conjuntamente con un miembro del Pit-Cnt formar una Constituyente para modificar la Constitución. Si bien no dice qué es lo que querría modificar, supongo que entre otras cosas suprimiría el balotaje para evitar que suceda lo que ocurrió con el Dr. Jorge Batlle que salió electo con el voto de los blancos.

Lo curioso es que no solo la oposición y varios importantes grupos del Frente Amplio están en contra de dicha iniciativa, entre otras cosas por encontrarla inviable.

Respetuosamente le sugeriría a la senadora Topolansky que usara sus energías para cosas que más le importan al pueblo, entre ellas elevar el tope no imponible del IRPF y del IASS, prometido hace ya bastante tiempo y del que aún no se tiene noticias.

La prima por edad para los jubilados del BPS. Y suprimir el sueldo que le pagan a los ni-ni (ni trabajan ni estudian). Es evidente que su coalición política está perdiendo votos y no es nombrando una Constituyente que los va a recuperar."

Asientos maternales

Andrea | Montevideo

@| "El día lunes 9 de abril, a eso de las 18:30 horas aproximadamente, subí al coche de Copsa línea 711 con destino Costa Azul en la parada ubicada en Avda. Italia y Propios.

Dicho coche venía bastante lleno, por lo que como estoy embarazada y con una prominente panza, le solicité a la pasajera que venía sentada en el primer asiento de dicho vehículo, si podía por favor cederme el asiento.

Dicha persona no quería darme el asiento, haciendo alusión que por coche hay un solo asiento maternal, el cual en ese momento estaba ocupado por otra pasajera, la cual viajaba con su bebé.

Luego de unas palabras, y de muy mala manera, cedió a darme el asiento.

Está demás decir que el chofer de dicho vehículo decidió no meterse en el asunto, haciendo caso omiso si yo iba parada o sentada todo el viaje.

Lo mismo sucedió unas paradas más adelante, cuando una señora subió con su bebé y también tuvo que viajar parada unas cuantas paradas, hasta que alguien se dignó a darle el asiento.

Mi pregunta es la siguiente: si hay un solo asiento maternal por coche y dicho asiento se encuentra ocupado, y siendo que hoy en día la gente ha perdido totalmente los valores, y que la mayoría de los choferes de los ómnibus suburbanos no exigen o solicitan que alguien se levante y ceda su asiento a una mujer embarazada o con un bebé en brazos; ¿quién se hará cargo si por una de esas casualidades sucede un accidente de tránsito y el bebé o la mujer embarazada son golpeados por tener que viajar parados por la inconsciencia del resto de los pasajeros y la inoperancia del chofer? Porque les recuerdo que hace unos días sucedió que un ómnibus de Copsa quedó sin frenos y chocó contra una parada y dos coches en Avda. Giannattasio, y que algunos de los pasajeros que iban parados sufrieron lesiones leves.

Sería bueno que las compañías de ómnibus suburbanos pusieran cartas en el asunto, como por ejemplo colocando más asientos destacados para mujeres con bebés o embarazadas, como se está realizando en los ómnibus capitalinos, para que luego, cuando suceda algún accidente, no tengamos que lamentar desgracias".

El País Digital

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