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Avance. Iniciaron la construcción de tres grandes barcazas para Montes del Plata
EMILIO CAZALÁ
El Capitán Alejandro Leopold destaca que es imperioso crear un marco legal que permita al Astillero de la Armada(SCRA) desarrollar una gestión ágil y eficiente, pero también se necesita aumentar la producción nacional y regional para poder ser competitivos.
A través de los siglos la construcción naval continúa siendo el espectáculo más atrapante para la vista, casi una mezcla de arte y de magia y hoy, en el siglo XXI, con la incorporación de tecnología tenemos un sorprendente ingrediente más bien para acortar tiempos y agrandar tamaños. Pero básicamente sigue siendo el mismo desafío, cuaderna a cuaderna, sea hierro o madera; dar nacimiento a un ser vivo que, encomendado a Dios mediante bautismo, flote y navegue las aguas con gracia y seguridad para sus pasajeros o simplemente lleve la carga de un confín al otro. Como industria no hay nada que se le compare como desafío de ingenio y proceso de construcción pues básicamente es el resultado de la amalgama de manos hábiles de carpinteros o metalúrgicos, con la experiencia del tiempo y la inteligencia. Pero en el plano espiritual es, por encima de todo, el acto más remunerativo para quien participa de su creación, desde la colocación de la quilla hasta el día que se lanza al mar y flota cuyo acto culmina con la clásica botella de champán y su bendición. En esta segunda parte de la historia de la recuperación de la construcción naval y del cabotaje, va nuestro entusiasmo porque ella incluye las obras humanas, el trabajo, el esfuerzo cotidiano con que se logra el respeto a sí mismo y la redención ante el Señor, es el amasar el pan de cada día con nuestras manos. Nosotros visitamos a instancias del C/N Alejandro Leopold las instalaciones del Astillero de la Armada en la zona del Cerro de cuyo conjunto es el jefe, y ello incluye el dique Mauá, de la ex Compañía del Gas. "Estoy acá desde mayo de 2008 y en octubre del 2009 asumí como jefe del SCRA para supervisar la construcción de las dos barcazas cisternas para la Ancap".
BARCAZAS CISTERNAS. Las barcazas cisternas construidas para Ancap, están en la categoría del tipo de barcaza más compleja y sofisticada, ya que se construyeron bajo certificación de la Sociedad Clasificadora Internacional, cumpliendo la normativa exigida por la Organización Marítima Internacional para buques petroleros, comenzando por tener doble casco además del equipamiento específico para la carga, transporte y descarga de hidrocarburos con la seguridad necesaria, pese a no ser autopropulsadas. Por otra parte, la operación de las mismas por parte de Ancap ha evidenciado que son embarcaciones muy marineras según la experiencia recogida en este corto lapso.
PONTÓN. También construimos un pontón para la empresa uruguaya Technodive, una especie de obrador flotante para realizar servicios varios, como rescates submarinos, reparaciones de buques y múltiples trabajos marinos, como por ejemplo extraer cables enredados en las hélices, liberar tomas de agua bajo el casco, inspección de fondo de casco, trabajos de batimetría, etc.
EMPUJADOR. Otra de las construcciones importantes y delicadas que estamos llevando a cabo y en su etapa final, es el empujador (remolcador) para la Ancap que no es una nave común ni simple, sino que tiene sus complejidades para hacerla segura durante el empuje de uno o dos barcazas cisternas.
Otra de las naves que estamos terminando y entregaremos en abril es el balizador "Orión" que operará en el litoral Oeste en apoyo al balizamiento y a la navegación de cabotaje por el río Uruguay.
Por último estamos coparticipando junto con otras empresas nacionales asociadas al cluster de la industria naval, contratados por el consorcio español-uruguayo Galictio-Tiferey, en la construcción de las tres barcazas de cuatro mil toneladas cada una para Montes del Plata, proyecto que se está llevando a cabo en el astillero de la Armada.
El proyecto de construcción de las 2 barcazas y su empujador llegó a contar con la participación de 117 trabajadores, y actualmente en su etapa final intervienen cerca de 40, entre caldereros, montadores, soldadores, sopleteros, cañistas, peones y personal de ingeniería y gestión, debiéndose destacar que la mayoría de estos técnicos se ha formado en el astillero de la Armada, un hecho que nos place.
En los comentarios puntuales, el Cap. Leopold, señala que "el objetivo a nivel nacional es establecer y consolidar una industria que permita a Uruguay participar en un mercado que está demandando la creciente actividad en la hidrovía Paraguay-Paraná. A nivel de la Armada el objetivo es adquirir la capacitación para construir buques de patrulla para lo cual obviamente debemos ser una industria competitiva a nivel regional".
MARCO JURÍDICO. "Somos un astillero y taller naval que mayoritariamente trabajamos para empresas privadas tanto nacionales como internacionales, básicamente en la reparación de naves pesqueras y lo estamos haciendo sorteando grandes dificultades porque por ser una dependencia de la administración central estamos desfasados con los tiempos del sector privado que demandan agilidad en la toma de decisiones; por consiguiente los procedimientos de ejecución del gasto público no son compatibles con los tiempos que demanda la actividad marítima privada. En resumen, se necesita contar a la brevedad con un marco legal que permita desarrollar una gestión ágil y eficiente, que facilite hacer contrataciones de personal adecuadas en el día a día y poder retener el personal altamente especializado que hoy emigra a la industria privada o al extranjero. Al terminar la entrevista el Cap. Leopold dice: "El mensaje final es que se ha demostrado cabalmente, porque las obras están a la vista, que en Uruguay se puede construir, ahora debemos aumentar la producción nacional y mejorar".
FOTO. La imagen aérea muestra parte del Astillero de la Armada donde se ven las nuevas grúas y en primer plano la unidad militar "Oyarvide" haciendo mantenimiento.