
|
||||||||
Pablo Antúnez, Pablo D. Mestre
Con su estilo frontal, mirando a los ojos y poniéndole calor y pasión a cada palabra que dice, el Dr. Luis Alfredo Fratti recibió a El País en su despacho de la Presidencia del Instituto Nacional de Carnes. Durante más de dos horas, abordó todos y cada uno de los temas de la principal producción del país, sin esquivar respuestas. También habló de la actualidad política y proyectó su futuro.
-¿Cómo ve hoy desde "el otro lado del mostrador" los problemas del sector? ¿Opina igual que cuando representaba a los productores en la Junta?
-Los reclamos no eran iguales a los de hoy. En la época que yo estaba como delegado los problemas que tenía el sector agropecuario superaban a cualquier problema de los que podemos estar discutiendo ahora. El sector tenía un sobre endeudamiento que no permitía hacer nada, porque creíamos que nos íbamos a fundir todos. Los que no teníamos una capacidad económica importante, o que habíamos tomado crédito en los bancos para producir más, pensábamos que nos fundíamos. El atraso cambiario nos obligó a tomar crédito que después fue imposible de pagar. Nos parecía que 10% en dólares era barato y nos salió carísimo, porque se llegaron a pagar intereses de 15% y 17% en dólares.
-Ud. hacía mucho hincapié en la transparencia de INAC...
- Cuando vine al INAC no se sabía cómo funcionaba esto. En realidad a nosotros también nos costó trasladar qué es lo que hace el INAC y toda la información.
- Su gran tema fue el de los rendimientos...
-En aquella época había mucha desconfianza en las balanzas. Hoy, con las cajas negras, creo que por lo menos la desconfianza de las balanzas no existe y están dadas las condiciones para que se efectúe el pago en un lugar donde no exista discusión. Desde este cargo estamos con otro problema. Las gremiales, si bien anuncian que quieren que se pague en tercera balanza, lo quieren hacer en un acuerdo con la industria, antes del dressing. Se viene conversando hace años y no hay acuerdo y como tampoco quieren una intervención del gobierno que establezca que el pago se tiene que hacer antes del dressing, es un tema que no tiene solución.
-¿Es un debe en su gestión?
-La diferencia es que hoy están todas las herramientas para ser mucho más cristalinos en el pago. De las balanzas no podemos desconfiar, son sistemas que pasan por adentro de la industria y los frigoríficos se manejan con estos sistemas. Es un sistema muy nuevo pero que vino para quedarse. Si seguimos discutiendo, es porque las partes, de alguna manera, acordaron que fuera así.
-¿Entonces?
-Y por este tipo de cosas es porque digo que no existe cadena cárnica. Si no solucionan esto en una mesa de negociación entre privados para que el gobierno no se meta, parece difícil seguir diciendo que hay cadena. Reconozco que toda intervención oficial siempre es resistida y soy de la idea que en la fase productiva cuanto menos se meta el gobierno es mejor, pero hay momentos en que, a reclamos de parte, tiene que laudar o tiene que hacerlo ante cosas impresentables. Pero el gobierno no puede hacer cosas creyendo que va a beneficiar a un sector, cuando los representantes genuinos de ese sector, creen que no es necesario o no lo encuentran oportuno. Seguirá esta discusión. Confieso que este tema de los rendimientos sin solución es una de mis frustraciones.
-Sigue la desconfianza...
-Pero la ventaja que hay hoy respecto al pasado, es que si uno no está de acuerdo con los rendimientos sabe exactamente qué cantidad de grasa, carne o machucones le sacaron. Cuando uno recibe la liquidación de la tropa sabe cuánto le costó el dressing. El dressing es una operación industrial y no tiene por qué rendir igual. No hay dolo en eso.
-¿Su logro fue el novillo tipo?
-Era el primer reclamo de los productores. Al otro día de asumir como delegados de los productores le presentamos a los técnicos del INAC que nos armaran el novillo de vuelta. Vendemos un novillo y lo desarman para vender, ahora queremos que lo armen y nos digan a cuánto lo vendieron, para ver qué relación tiene lo que me pagan a mí con el novillo que se vendió. Ese fue el fundamento. En realidad en ese momento no salió porque no había voluntad política. Este es un Instituto presidencialista y si bien hay una Junta, importa mucho la impronta que le dé quien sea representante del gobierno y que tenga respaldo del Ejecutivo. Se dieron las dos cosas y por eso no se hizo. Estuvimos 1 año probando la fórmula del novillo virtual hasta que se dio a luz. Hasta hoy no recibí nunca un reclamo de que haya un dólar de diferencia. Creo que el trabajo técnico fue muy bueno y no era imposible. Hoy con las herramientas informáticas disponibles y con la información que tenemos, no hay ningún cálculo que no se pueda hacer. No podemos ir a la luna, pero en estas cosas tangibles se puede hacer todo.
-Cuando era delegado también decía que el productor no recibía los buenos valores del exterior. ¿Piensa igual?
-Capaz que dije eso. Pero he cambiado mi posición. Lo que creo que es que no hay una correlación directa del precio de exportación, y por eso lo del novillo virtual, ya no digo al productor, sino a la cría. Hoy están los números. En 2008 andaban cerca de US$ 300 la diferencia entre el novillo virtual y el que se le pagaba al productor. Hoy esa brecha se achicó, anda en 213, y hay algunos costos que subieron. El productor no ve una correlación directa entre los precios internacionales con lo que le pasa a él en su producción. Por eso no hay cadena, cada uno tira para su sector. Cuando hay seca, el productor aprovecha para comprar lo más barato que sea el ternero, no lo hace solo la industria. El invernador trata de hacer la diferencia, comprando en un momento de dificultad. Solo que eso hizo que pasáramos de 1.500 dólares la tonelada en 2005 a 4.000 ahora y si bien tenemos que llevar que se perdieron 2 millones de hectáreas en forestación y agricultura, no aumentamos la cantidad de ganado y estamos en el entorno de los 11 millones de cabezas. No aumentó porque habiendo salido de aquella situación de sobre endeudamiento, el productor hoy está saneado, produciendo el 64% está estable. Los valores hoy le dan y el tipo de campo no es un empresario que piensa en hacer dinero lo más rápido posible. Quiere vivir del campo, hacer algún dinero y mejorar como cualquier persona, pero no una avidez loca.
-¿No cree que falta estímulo a la cría y eso perjudica?
-Es que al criador nadie le garantiza que cuando tenga más terneros le van a pagar más dinero o menos. Cuando se dice el mercado manda, nos tragamos una pastilla, porque en realidad en ninguna parte del mundo es así. Lo peor que hay es decir la verdad por partes. El mercado manda, pero no regula todo, por lo menos no regula bien. Generalmente joroba al más débil y el más sensible es la cría que por último recibe los beneficios de la exportación y es el primero que acusa una baja cuando hay problemas.
-¿Ganadería Tres Millones no es un estímulo?
-No. Y no estoy en contra que haya más crédito para el agro. Estoy en contra de que se diga una cosa por otra. Cuando se dice que GTM es un aporte de la industria para ayudar al criador, no es verdad. Colocan plata como un banco cualquiera. Cuando se apoya se traslada en plata, sino no se ayuda.
-¿Lo podría hacer el gobierno entonces? ¿Por qué no lo hace?
-Podía ser. Creo honestamente que, a pesar de los buenos valores, la cría tendría que tener un tratamiento diferente. Estoy convencido. Si queremos faenar más animales, tenemos que apoyar a la cría. Pero hoy plantear un subsidio o un apoyo específico a la cría, va a tener más contras que Pinochet en el día del amigo. Somos un país con una mentalidad centralista y urbana y nos cuesta mucho entender que la mitad de la producción de terneros se hace en predios de menos de 1.000 hectáreas coneat 100.
-Pero hoy es el mejor momento. El gobierno tiene mayoría parlamentaria para hacerlo. ¿El Presidente no lo escucha?
-Me escucha. Hablo, pero soy simplemente un asesor. No es mi función pero opino igual para que me escuchen. Pero mire que alguno de los ideólogos del proyecto GTM dice que la cría es la que recibió los mayores beneficios en todos estos años. O sea que hay gente que trabaja junto a las gremiales y que opina al revés de lo que digo. No tenemos la masa crítica para plantear. Porque los gobiernos no pueden hacer cosas si no hay una masa crítica importante que las crea pertinentes. Todos los esfuerzos que se hicieron hasta ahora para aumentar la faena no dieron resultado. Eso es real. Si doblamos el precio de exportación y no aumentamos la producción, tendríamos que revisar qué es lo que nos pasa. No estamos dispuestos. Estoy pidiendo un gran sinceramiento. GTM es un crédito más y bienvenido sea, no veo cuál es la diferencia que tiene con un banco. Pero el agro y la cría, no tienen hoy un problema de financiamiento. Hoy el productor vende una punta de vacas y cambia de vehículo o compra la ración para los terneros que va a destetar. Porque los granos, el arroz y la leche discuten el precio en una mesa. En esto nunca se encuentra el ámbito para discutir el precio y cada uno hace lo que puede.
-¿Entonces?
-Ahora empieza la zafra de toros. Hay que comprar los toros, hay que darle alguna condición corporal a las vacas para que se preñen, decidir si se va a hacer destete precoz. Y cuál es la garantía de relación de precios. Si alguien garantizara que el precio del ternero tendrá relación con el precio del novillo gordo, habría más terneros, pero en este país es todo oferta y libre mercado. Van dos años que el kilo de ternero vale por lo menos más de 20% que el novillo gordo. Esa relación de precios es favorable. El problema es que nadie garante eso. No hay certeza para el futuro. Tenemos capacidad para faenar más y no hay materia prima para vender.
-¿En este marco cómo ve a la industria frigorífica?
-No tiene deudas, está bien posicionada. Está con una demanda externa buena, tiene menos márgenes que en otros momentos, pero tampoco está perdiendo. Puede haber algunos meses donde pierde algo, pero es parte del negocio, no se puede ganar todos los meses. En otoño pagó precios récord, pagó precios de necesidad para completar la cuota. Hubo picos de valor en febrero que no es normal y otro en el otoño que es cuando la hacienda se paga menos. Es muy difícil hablar del negocio del otro, pero está bien posicionada y saneada.
-¿Qué opina que haya tantos feed lot en manos de la industria frigorífica?
-Me genera preocupación. Es absolutamente legal. Pero como país, exagerando el ejemplo, si sólo la industria tuviera feed lot sería un problema, porque regularía la entrada a frigorífico. Da la impresión que los más grandes corrales están en manos de la industria Y si tenés autoabastecimiento hay mayor posibilidad de regular precio frente a los productores que están dispersos. No tengo postura de qué se debería hacer. Además con esta cuota 620, parece ser que será beneficiosa para el país, si venimos para atrás, vemos que va a ir a quienes tengan los feed lot. Si están en manos de quien están los feed lot, si se empujara mucho para el lado de la industria, en vez de repartirse, va a quedar entre pocos. Es una cosa legal, no está prohibido que la industria tenga feed lot. Si se generalizara y quedaran solo en manos de la industria, creo que será un problema agregado a los que hoy ya tiene la producción.
-¿Cómo ve a los representantes de los productores?
-Soy respetuoso de las autoridades de las gremiales. Hay declaraciones que no comparto, pero vienen de gente que está representando a gremiales. Al Impuesto a la tierra se le están poniendo, de parte de todas las entidades gremiales el énfasis y no se dice nada del 1% que está desde el año 60 impuesto y fue un reclamo eterno de la totalidad de las gremiales rurales desde que tengo uso de conocimiento. Entonces capaz que cuando vaya al Parlamento lo dejan. Un tema que traerá complicaciones para el gobierno con las Intendencias. Pero si a quienes va destinado el beneficio no lo consideran como tal y es una cosa absolutamente secundaria, pensaría para qué lo voy a hacer y me dedico a discutir el impuesto a la tierra. Me parece que son las oportunidades y las formas de posicionarse en la cadena.
-¿Discrepa con los reclamos?
-Estos años que hemos vivido han sido excepcionales para la ganadería. Es innegable, uno va por cualquier camino de campaña y los ranchos están blanqueados, cuando hace algunos años ni siquiera los alambres arreglábamos. Es una realidad que rompe los ojos, sin embargo siempre se escuchan peros. El hecho de no haber parado de aumentar el precio de las exportaciones es inédito en el país, no quedó récord por batir.
Ahora falta mucho más hacer por parte de los privados, el gobierno ya hizo bastante. La diversificación da una estabilidad en el mercado internacional. De aquí al 2020 se va a precisar más carne que la que se produce. Si aumenta la demanda, tendrían que aumentar los precios. Quiere decir que el panorama de futuro es muy bueno. Y eso no lo dicen. Parece que todo es tragedia. Pero están abriendo nuevas plantas con capitales nacionales y extranjeros. Si pasamos raya estamos en una buena situación. Y encima hoy se ha corregido el valor del dólar, lo que debería estar también en las declaraciones. Siempre decíamos que el campo no se atendía porque era incapaz de juntarse, como sí lo hacen los bancarios por ejemplo. Eso hace que el sector agropecuario en vez de cadena sea un carnaval. Porque no hay líneas coherentes para pararse frente a un gobierno y decir claramente qué es lo que se necesita.
-¿Dijo que está a favor del impuesto a la tierra?
-Sí. Totalmente.
-En eso discrepa con el Ministro…
-Sí.
-¿Cuando habla a favor del impuesto a la tierra lo hace como político por un tema partidario o como productor?
-Estoy a favor como político y como productor. Políticamente porque estoy de acuerdo con la derogación de las SA y con el límite a la tierra. Lo dijo Mujica varias veces, que es una copia de lo que proponía Wilson (Ferreira Aldunate) en el 71. Como apoyé aquello, sigo pensando igual. Esto es una timidez al lado de lo que se planteaba y ahora el riesgo de concentración es mucho peor que cuando Wilson lo planteó.
-Pero Aguerre dice que eso no soluciona el tema de concentración…
-Creo que no. Pero tiene la virtud de plantear el tema. Lo que no se está discutiendo es qué vamos hacer si vienen los chinos y dicen que quieren comprar 5 millones de hectáreas, hoy no tenemos nada por qué decirles que no. Pero todos los países están garantizando su autoabastecimiento. Esto tiene dos motivaciones. Una política, que va a desencadenar qué vamos a hacer con la tierra. No creo que con US$ 10 dólares de impuesto por hectárea con 2.000, coneat 100, afecte a los capitales nacionales o los extranjeros. No creo que nadie deje de comprar campo o que se afecte el valor de la tierra. De 45.000 productores hay poco más de mil que lo van a pagar. En la zona que estoy yo ninguno va a pagar el impuesto. Es coherente con lo que pensaba Mujica y yo estoy de acuerdo de antes. Como estuve de acuerdo con la derogación de las SA y se decía que no vendrían más inversiones y resulta que vinieron tantas que ya nos están complicando. Pero a su vez tiene una cuestión que lo defendía desde el punto de vista gremial. Cuando estaba en la Federación Rural decíamos que pagábamos la contribución y se arreglaban los barrios y ningún camino. Este es el primer impuesto que al menos se dice que lo toma de un sector y vuelve al mismo.
-¿No cree que es insuficiente para infraestructura?
-Una cosa es insuficiente, otra es nada. Filosóficamente estoy de acuerdo con la idea y estoy de acuerdo políticamente y como productor. Para mí la tierra es un bien social, no es como un edificio.
-Ud. dice que no cambia la reglas de juego…
-No cambia las reglas de juego para nada. Si tengo 45.000 productores y coloco un impuesto que grabará a unos 1.000, ¿qué reglas estoy cambiando?
-Por lo pronto a ese millar sí...
-Pero los gobiernos gobiernan para la mayoría, no para un grupo de empresarios. No veo a nadie desprendiéndose de tierra y saliendo del campo por esto. Es más, viene más gente. Las rentas del agro no se afectaron y arrendar, con el valor que tiene es casi imposible.
-Es difícil hablar sobre hipótesis. Pero si el Parlamento no lo aprueba al impuesto, ¿cómo cree que quede la imagen del Presidente Mujica que se jugó tanto a esto?
-Es hacer futurología. Pero los presidentes tienen que plantear lo que creen que se debe hacer por el bien común. Si el Parlamento dice que no, habrá que asumirlo.
A los 54 años, confiesa que nunca imaginó estar en el cargo que ocupa desde 2005 porque creía que era para "los de hablar más académico que el mío". Tras graduarse en Brasil de veterinario, se hizo cargo del campo familiar (junto con su hermano).
Comenzó en política en la Intendencia de Cerro Largo (con Rodolfo Nin), luego fue dirigente de la Federación Rural (llegó a vicepresidente).
Volvió a la política al ingresar al Frente Amplio, donde resultó dos veces Diputado por Montevideo. Confiesa que seguirá en política "si me lo piden...".
-¿Sabe qué hará cuando deje la presidencia del Instituto Nacional de Carnes. ¿O seguirá un tercer período?
-No tengo idea. Primero fui candidato por el Movimiento de Participación Popular (MPP) me sentí muy cómodo y respaldado. Le dije a Mujica que puede contar conmigo. Algunas cosas aprendí y capaz que podría dar una mano en cualquier otro lugar. Si hay consenso general y me piden que vaya a la Intendencia (de Cerro Largo), puede ser. Sería un desafío interesante, más allá que es difícil sacar al Partido Nacional de allá, pero hoy por hoy, no lo estoy pensando. Por lo menos voy a seguir en la política dando una mano. Creo que la continuidad o no en política depende de los demás y no de voluntad propia. Puede que no ocurra ningún movimiento y me tenga que ir a mi casa o que pase lo contrario. Soy de Mujica, yo no integro orgánicamente el MPP, pero me sentí muy cómodo siendo candidato y diputado nacional.
-¿Qué opina de aquellos que salieron de las gremiales para acceder a cargos políticos? ¿Es válido?.
- Ojalá hubiese más gente vinculada a la política que haya pasado por las gremiales, porque ayudaría bastante en la toma de decisiones a cualquier gobierno. Nunca estuve de acuerdo con eso que si eres gremialista no se puede ser político. Siempre dije que lo que no se puede es mezclar una cosa con otra. Yo cuando acepté ingresar al MPP ya había renunciado a la Federación Rural.
-¿Cómo ve esta situación con la industria cerrando plantas?
-Ese es otro problema. El mercado uruguayo se mueve mucho por expectativa. El 50% de la formación de precio es expectativa, principalmente en reposición y terneros. Como no hay interconexión entre los eslabones de la supuesta cadena, hace que ocurran estas cosas. Los mensajes que está recibiendo hoy el productor que está en campaña es que hay problemas. Que el mundo está complicado, los frigoríficos cierran y vienen épocas malas. Sin embargo, la verdad es que los negocios a futuro y la exportación, siguen tan firmes como hace 3 meses o como estaban el año pasado y al alza. Los mensajes que se trasladan no son buenos para aumentar la producción.
-¿Dice que son tendenciosos para manipular el mercado?
- Hace un mes o dos, hubo un reclamo muy fuerte por capacidad ociosa y tuve varias llamadas de productores que tenían un camión para enviar a faena y la industria le daba 30 días de espera. Eso es difícil de entender, ¿cómo si falta ganado le dan 30 días de espera? Por ahí hay plantas que están cerrando y hay otras que están matando lo mismo y al tope. Y hay plantas que están llegando. Pero cuando cierra una planta, el mensaje es que hay problemas. No digo que la industria lo haga para desanimar, porque precisa la materia prima, pero desconcierta realmente.
-¿Hay capacidad ociosa?
-En el mundo entero, la industria tiene capacidad ociosa, hasta la industria automotriz en Alemania. En el Uruguay, explotando la ley de inversiones, muy beneficiosa para los empresarios, se hizo una inversión millonaria de la industria, que requería crear empleos genuinos. Del 2005 a hoy, aumentaron 4.000 empleos en la industria. ¿En base a qué? Si nunca faenamos más ganado. Ahora tenemos el problema encima y se le dice al gobierno que arregle. Lo que no estamos diciendo es que se tomaron empleados aprovechando el beneficio, basado en algo muy difícil de probar. No creo que la gente inteligente que está al frente de la industria creyera que a esta altura en Uruguay estaríamos faenando 3 millones de cabezas. Estamos en una cifra muy baja hoy, pero es lo que soporta el país. En números normales para no bajar el stock, porque no aumentaron los terneros.









![]() |
![]() |
![]() |
El temor que el censista sea en realidad un delincuente, el cuestionario y la desconfianza de que el gobierno utilice los datos ...
Tenían 19 y 18 años. Creen que fue una venganza por ...
En entrevista con El País, Batlle le pegó duro al gobierno y marcó posición sobre la unidad de blancos y colorados para ganar ...
Hay 1.6 millones confiscados, algunos de origen ...
En 2010 la repetición en primer año de liceo trepó a 42,9% en Montevideo, un aumento de casi un punto con respecto al año ...