DURAZNO | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ
Quedó en libertad la pareja que fue detenida sobre principio de semana y a la que la Policía incautó alrededor de 50 plantas de cannabis y unos 13 kilos de marihuana, ya acondicionados.
El procedimiento se inició cuando efectivos de la Brigada de Hurtos y Rapiñas de la Comisaría 1ª de esta ciudad allanó una vivienda ubicada a pocos metros de la terminal de ómnibus José E. Rodó. Los policías creyeron haber dado con un verdadero "laboratorio" de producción de marihuana, o al menos con una suerte de megaboca de ventas que, posiblemente, distribuyera más allá de los límites del departamento.
En el curso del procedimiento, la Policía confiscó casi medio centenar de plantines, algunos de más de dos metros de altura, pero también abundante literatura en inglés en torno al cultivo y la producción de marihuana. También confiscaron una computadora, teléfonos celulares además de la sustancia.
Los detenidos, un técnico agrícola de 37 años y una docente de Secundaria de 43 que impartía clases en un liceo de la ciudad, declararon ante la jueza letrada María Constanza Farfalla. La magistrada, luego de las sucesivas audiencias, no halló méritos para procesar a la pareja por delitos vinculados a la comercialización ilegal de la sustancia.
Cabe recordar que la legislación vigente no penaliza el consumo de drogas, sí en cambio su transporte, producción y comercialización. Dentro de esos márgenes los magistrados deben interpretar si la cantidad de sustancia incautada a una persona se corresponde a una relación de consumo personal, aspecto que sería el que habría primado en este caso.
Hay a estudio del Parlamento dos proyectos de ley, uno proveniente del oficialismo y otro del Partido Nacional, que buscan legalizar el autocultivo de marihuana como forma de que el consumo personal no quede en un vacío legal.